¿Por qué se produce la agresividad canina?

Antonia Tapia · 2 junio, 2015

La agresividad canina es un problema de comportamiento muy grave que los dueños deben hacer lo posible para modificar. Este tipo de reacción es, en gran medida, prevenible si el propietario entiende cuáles son los períodos de crecimiento caninos y los factores que influyen en el desarrollo de este tipo de conducta agresiva.

Períodos críticos de socialización

mama con cachorro

  • El conocimiento de las primeras fases de crecimiento de los perros ayuda a entender la agresión canina. Los cachorros tienen una necesidad crítica de socialización a partir de las  tres semanas de edad -cuando ya pueden ver y oír- y hasta las 14 semanas de edad.
  • Los cachorros se deben comprar entre las siete y ocho semanas de edad para que lleven una socialización adecuada en el nuevo domicilio. De ocho a diez semanas es un período temeroso, durante el cual el animal no antenderá en caso de que quedamos educarlo y debe ser manejado con cuidado por los adultos y los niños.
  • A las catorce semanas de vida comienza el período juvenil – la temida adolescencia -, que termina cuando el cachorro alcanza la madurez sexual. Por lo general, esto sucede entre los 14 ó 15 meses de edad.
  • Los cachorros criados en perreras donde tienen muy poca interacción con humanos, por lo general, resultan ser muy tímidos con la gente, sobre todo si no se venden antes de las 14 semanas de edad. Siempre se muestran temerosos, especialmente bajo condiciones de estrés.
  • Los perros alcanzan la madurez sexual entre los 6 y 14 meses de edad. Durante este período, por lo general, comienzan a ladrar a los extraños, se vuelven más protectores y los machos comienzan levantando una pata para orinar.

Factores que influyen en la agresividad

doberman

Los factores genéticos y hereditarios desempeñan un papel importante en la agresividad. Razas de protección tales como Dobermans, Akitas y Rottweilers pueden ser más agresivas que el Golden Retriever  o el Labrador Retriever.  Los Terriers, por ejemplo, fueron criados para caza menor y todavía conservan esa característica.

La endogamia puede crear temperamentos inestables y las hormonas pueden contribuir a las tendencias agresivas en los machos o en hembras en celo. Entre los factores que pueden contribuir a que el perro desarrolle un comportamiento agresivo encontramos:

  • El medio ambiente
  • Las condiciones de vida
  • La falta de socialización
  • El exceso de castigos
  • Estar aislado del contacto humano
  • Estar expuesto a las burlas frecuentes

Obviamente, los perros no son personas. Tienen características que determinan su rango social y lo expresan a través de su lenguaje corporal. Algunos perros ocupan el estatus dominante o alfa, y algunos tienen bajo rango o estatus omega. Cuando los perros viven con la gente, ven a los seres humanos como miembros de la manada y tratan de establecer su lugar en el orden social, desafiando a los miembros de la familia más sumisos, en particular, a los niños. Si los perros muestran un gesto dominante, como puede ser gruñir si se les llega a quitar su plato de alimento, y ese comportamiento no se corrige, el animal poco a poco ganará terreno en relación a otros miembros de la familia y fortalecerá ese tipo de comportamiento.

Los signos sutiles de dominación generalmente pasan desapercibidos. No obstante el propietario debe estar muy atento a esas conductas agresivas de manera que pueda modificarlas.

Existen diferentes tipos de agresión: aquellas que son defensivas o las que pueden ser inducidas por miedo, dolor o castigo. Un perro puede exhibir más de un tipo de agresión.

Finalmente los perros dominantes agresivos suelen estar con las orejas hacia arriba y hacia adelante. Llevan la cola alta y la mueven lentamente, con rigidez de lado a lado. Miran de forma amenazante y emiten un gruñido con los labios fruncidos y los dientes expuestos. Pueden poner una pata sobre el hombro del otro perro, montar las piernas de la gente o empujar a un lado a los niños al pasar por una puerta. Este tipo de ejemplares requiere mucha atención.

La agresividad canina se puede manifestar de varias formas. Entre ellas, cuando los animales:

  • Exigen a salir a la calle
  • Muestran y demandan afecto excesivo
  • Son posesivos con sus áreas de descanso
  • Suelen dejar de comer cuando alguien se les acerca

Muchos de estos perros no obedecerán órdenes, especialmente comandos sumisos como puede ser  “abajo” o “espera”. La mayoría de los perros dominantes agresivos son machos de raza pura. Lo mejor que puedes hacer con ellos es entrenarlos para modificar esa conducta.