Alimentación de la sanguijuela T. rex

14 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
La sanguijuela T. rex presenta una características muy distintiva con respecto al resto de miembros de su familia: sus dientes son cinco veces más grandes que los del resto

Hace poco más de 10 años, en Perú, fue descubierta una nueva especie de sanguijuela: la sanguijuela T. rex. El animal, que apareció en la nariz de una pequeña niña de nueve años, recibió el nombre científico de Tyrannobdella rex.

El hallazgo fue sorprendente, pues la sanguijuela, que medía 44,5 milímetros, tenía una sola mandíbula con unos dientes enormes y era distinta a todas las otras especies conocidas de este animal.

Años antes, se había encontrado algo similar en las narices de otros pequeños en el mismo país. Sin embargo, los investigadores no habían prestado mucha atención al hecho. Tras algunas investigaciones se descubrió que tanto la niña como los otros pequeños se habían bañado en los mismos ríos de la Amazonía.

Desde entonces, otros especímenes han sido encontrados en zonas remotas de la selva amazónica. Esta curiosa sanguijuela con dientes ha llamado la atención de muchos científicos. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor a la sanguijuela T. rex y saber de qué se alimenta.

En cualquiera de los casos, estas especies siempre han tenido mala fama y han sido mencionadas con desagrado. ¿Está justificada esa mala fama de la sanguijuela?

¿Por qué se llama así?

La sanguijuela T. rex también es conocida como la ‘reina tirana de las sanguijuelas’, ya que su nombre significa literalmente ‘sanguijuela reina tirana’. Las especies que pertenecen a sus antecesores convivieron con los dinosaurios, con quienes compartieron el entorno hace más de 200 millones de años.

Sanguijuela reina tirana
Fuente: PLOS ONE

Existen otras cuatro especies que utilizan el mismo nombre abreviado T. rex. Se trata de dos fósiles del Mioceno, un escarabajo y un caracol: el dinosaurio del Cretáceo y una hormiga que actualmente vive en Malasia.

Características de la sanguijuela T. rex

Esta sanguijuela es tan pequeña como un dedo meñique. Sin embargo, su mandíbula y sus dientes son cinco veces más grandes que los de las demás sanguijuelas que se conocen.

La T. rex pertenece a un grupo de sanguijuelas que forman la familia Praobdellidae. Además de la selva amazónica, los miembros de esta familia se encuentraN principalmente en África, Oriente Medio y México.

La popularidad de este animal entre los humanos no es muy buena, y es que muchas personas la consideran un animal asqueroso. Realmente, estas sanguijuelas están en el mundo desde antes de que aparezcan los humanos. Es probable que desde el punto de vista del equilibrio de las criaturas, la sanguijuela T. rex tenga una importante misión.

¿De qué se alimenta la sanguijuela T. rex?

A pesar de que los investigadores aún no se han puesto de acuerdo sobre cuál es la principal fuente de alimento de la sanguijuela T. rex, sí se pueden hacer ciertas afirmaciones. Como muchas otras especies de sanguijuelas, la T. rex es succionadora y su alimento predilecto es la sangre de otros animales o de los seres humanos.

Las víctimas predilectas de T. rex parecen ser los mamíferos acuáticos. Estas sanguijuelas se instalan en la nariz y la boca de estos animales y permanecen allí durante semanas mientras les chupan la sangre; después de ese período van en busca de otra víctima en la que alojarse.

Tyrannobdella rex
Fuente: Instituto Nacional de Salud de Perú

La conducta alimentaria de la sanguijuela T. Rex, al igual que la de toda la familia Praobdellidae, pone en riesgo la salud de los seres humanos en diferentes regiones del planeta.

Los antepasados y las relaciones de la sanguijuela T. rex

La aparición de la sanguijuela T. rex implicó un gran reto para los científicos. Se vieron obligados a revisar profundamente su relación filogenética con otras familias de sanguijuelas.

Por su morfología y ADN, la T. rex se asocia con una sanguijuela que vive en México y que se encuentra principalmente en la boca del ganado: la Tyrannobdella rex.

También se la vincula con Pintobdella chiapasensis, otra sanguijuela que también vive en México, específicamente en Chiapas; esta última se alimenta generalmente del tapir, con lo que infecta también al ganado vacuno.

Otras especies de sanguijuelas también tienen estrechos vínculos con la T. rex. Se trata de la Dinobdella ferox, originaria de la India y de Taiwán. Esta sanguijuela es muy conocida y temida por su hábito de consumir las membranas mucosas de los orificios humanos.

Es muy probable que el ancestro común de todas estas sanguijuelas haya vivido cuando los continentes estaban unidos, es decir, en el supercontinente conocido como Pangea. Esto explicaría el hecho de que actualmente se encuentran en territorios tan distantes.

Fuente de la imagen principal | PLOS ONE