Alaskan malamute: origen y características

Laura Huelin · 26 octubre, 2018
Con un parentesco muy cercano a los lobos, el alaskan malamute es una raza muy antigua que se empleó para tirar de los trineos gracias a su potencia y fuerza

Su aspecto grande y de perro serio no coincide en absoluto con su carácter dulce y juguetón. Te invitamos a descubrir todos los secretos de una las razas de perros más antiguas del mundo: el alaskan malamute.

El alaskan malamute: historia

El alaskan malamute es una de las razas más antiguas que existen. Es tan antigua que no tenemos registros escritos de cuándo apareció por primera vez, aunque los análisis de ADN aseguran que tiene un parentesco muy cercano con los lobos: dejó de evolucionar pronto.

Estos perros surgieron por primera vez, como su nombre señala, en una tribu inuit: es decir, surge en las regiones heladas del norte de América. Aprovecharon la fuerza y potencia que tienen estos perros para ayudarles a tirar de los trineos para desplazarse por el hielo y la nieve.

A finales del siglo XIX hubo un gran descenso de alaskan malamute en su tierra de origen, pero se popularizaron en el resto del mundo: además de ser perros bellos, tienen un carácter divertido y dulce que conquistó los hogares y las familias en muy pocos años.

El alaskan malamute: características

A primera vista, el alaskan malamute es un perro grande y poderoso. El estándar de la raza no considera importante el tamaño, aunque estos perros miden entre 58 y 63 centímetros hasta la cruz. En cuanto al peso, lo habitual para este tamaño es que la báscula marque entre 34 y 38 kilogramos. Tanto machos como hembras suelen tener el mismo peso y altura.

Alaskan malamute: carácter

Tiene el pecho profundo y cuerpo musculoso. Su pelo largo ayuda a hacerle parecer un perro grande, ya que es especialmente abultado en la zona del cuello y el rabo. Lleva la cabeza y las orejas erguidas, de manera que aparece estar siempre alerta.

La cabeza es ancha y tienen el hocico largo, triangular. La trufa puede tener varios colores, excepto el rojo. Sus ojos expresan curiosidad y alerta, y son de un tamaño mediano y siempre de color marrón: no se admite en los malamute los ojos azules; son propios de los huskys siberianos, que son una raza diferente.

Las orejas son de tamaño mediano y triangular, y las lleva siempre erectas encima de la cabeza. La cola tiene el pelo más largo y tupido que en el resto del cuerpo, y la lleva sobre la espalda cuando está en reposo: sin embargo, no se puede considerar una cola rizada ni debe apoyarla sobre la espalda.

En cuanto a colores, esta raza puede aparecer en muchos diferentes. Los más comunes son la combinación de blanco y negro o blanco y gris, así como pardo o rojo. Solamente se acepta el color sólido cuando este es blanco: el resto deben estar mezclados.

El alaskan malamute: comportamiento

El carácter del alaskan malamute se caracteriza por los contrastes: por un lado es cariñoso y amigable, mientras que, por otro, es independiente y terco. Es posible que le cueste obedecer órdenes que no le interesan, pero que sea capaz de hacerse amigo hasta de los desconocidos.

Alaskan malamute: origen

Esta raza de perro es confiada con los humanos, adora ser el centro de atención y recibir caricias y cuidados. No es en absoluto un perro de guardia: no es territorial con su casa, aunque protegerá a su familia de los intrusos o personas de las que desconfíe.

Sin embargo, por su origen tan antiguo, es independiente y terco. Como además es un perro inteligente, hay que ganarse su afecto y su lealtad. De lo contrario, resulta un perro difícil de adiestrar que es capaz de tomar sus propias decisiones y que aprende por su cuenta.

Por eso, una educación en positivo es tremendamente eficaz y rápida con perros de esta raza: busca la colaboración del animal en vez de la confrontación o la sumisión. Un buen educador en positivo no tardará en ganarse la lealtad y el afecto de este perro, quien podrá aprender de manera rápida y sencilla a comportarse como se espera de él.

A pesar de su potencia física, el alaskan malamute no necesita hacer mucho ejercicio físico: en cambio, no se debe descuidar el ejercicio mental. Un perro con su inteligencia y su curiosidad, si se aburre, buscará maneras de entretenerse o aprender habilidades nuevas: probablemente terminará siendo destructivo o derivando en lo que entendemos como mal comportamiento.

Alaskan malamute: características y cuidados

Su energía, su aspecto y su carácter pueden provocar conflictos en los parques de perros. Muchos otros perros pueden malinterpretar el lenguaje de los alaskan malamute, de la misma manera que tu alaskan malamute no tolerará a los perros más pesados o agobiantes del parque. Sin embargo, suelen ser perros con buenas habilidades sociales y que hacen amigos con facilidad.

El alaskan malamute: cuidados

La mayor parte de los cuidados del alaskan malamute están en su pelo: tiene un manto largo y tupido que precisa de cepillados diarios para poder deshacerse de los pelos caídos y prevenir problemas de piel. Sin embargo, como este perro tiene un doble manto, está contraindicado que se le corte el pelo, especialmente en temporadas calurosas o frías.

Esta raza de perro es enérgica, pero no necesita hacer ejercicio extremo ni tirar de trineos para ser felices: con sus tres paseos de calidad al día debería ser suficiente. No suelen vivir cómodos en ciudades o pisos pequeños, aunque tampoco pueden vivir encerrados en jardines: no tardará en encontrar una manera de escaparse para curiosear fuera.

A pesar de que sea una raza que no arrastra enfermedades genéticas, no se deben descuidar las visitas al veterinario, ya que son la única manera en la que se pueden prevenir enfermedades y garantizar que viva sano durante muchos años.

El alaskan malamute, a pesar de su porte serio y su poder físico, es un perro afectuoso y cariñoso. Es un perro para toda la familia, ya que es juguetón y tolerante con la gente que tiene a su alrededor. No te olvides de cepillarlo a diario y darle paseos de calidad para que sea feliz durante toda su vida.