A los monos les molestan los turistas

Eugenio Fernández · 24 enero, 2019
Estudios científicos demuestran que el estrés que sufren los primates revelan que a los monos les molestan los turistas

Al igual que a otros animales salvajes, a los monos les molestan los turistas. El comportamiento de los macacos de Berbería cambia y presenta signos de estrés cuando el turismo les acosa, tal y como revela un estudio.

Estudiar cómo el turismo modifica el comportamiento de los animales es complejo. Aun así, parece cada vez más obvio que la presencia de aglomeraciones de turistas en reservas naturales tiene impacto incluso en el comportamiento de los animales, que pueden presentar estrés.

A los monos les molestan los turistas en Marruecos

Cuantificar el estrés es complicado, especialmente en animales salvajes que no pueden ser capturados o entrenados. Sin embargo, el uso de hormonas como el cortisol ha permitido investigar si a los monos les molestan los turistas en este estudio científico.

En concreto, la especie estudiada es el macaco de Gibraltar, una especie que se encuentra tanto en el Peñón como al norte de África, y cuyas poblaciones se encuentran en zonas donde el turismo podría tener un impacto en estos animales.

El Parque Nacional de Ifrane en Marruecos alberga varios grupos de macacos de Berbería, y este estudio ha trabajado con un grupo de más de 50 individuos habituados a la presencia humana.

Macaco de Gibraltar

Para medir si estos animales se enfrentan a estrés en su vida diaria se usaron dos medidas: por un lado, cuando los animales se rascan. La mayor frecuencia de este comportamiento ha sido relacionado con estrés en esta y otras especies. Por otro lado, la medición del cortisol en muestras de heces recogidas por los investigadores daría referencias hormonales que se pueden combinar con este comportamiento.

Los investigadores estudiaron ambos parámetros en los machos de macaco, y descubrieron que a los monos les molestan los turistas independientemente de su interacción con ellos: cuando un macaco era alimentado, amenazaba o simplemente estaba cerca de un turista, los machos del grupo mostraban comportamientos relacionados con el estrés.

Y es que el estudio relacionó la simple presencia de los turistas con mayores niveles de estrés en los animales, lo que parece ocurrir con otras muchas especies. Esta especie también sufre el turismo a través de los selfies con macacos.

Los turistas no entienden a los monos

En el caso de los macacos de Gibraltar, no es extraño que cuando rompemos la distancia de seguridad ocurran ataques a personas. Esto no solo es porque los turistas no respetan a la fauna silvestre: posiblemente también influye que desconocen su comportamiento.

Otro estudio pretendió analizar nuestra comprensión de las expresiones faciales que realizan estos animales, y llevó a interesantes conclusiones que podrían aumentar el estrés de estos animales y los ataques a humanos.

Macaco de Berbería

En el caso de los primates, tenemos un grave problema a la hora de identificar expresiones: usamos expresividad facial, pero esta es distinta entre muchas especies. Es difícil que un loro o un hurón entienda nuestras expresiones faciales, aunque ejemplos como el de que las cabras prefieren que sonrías lo desafíen.

Sin embargo, los macacos interpretan nuestras expresiones faciales con su lenguaje, y nosotros hacemos lo propio. Al tener lenguajes faciales distintos, nuestro desconocimiento puede llevar a estresar a animales o incluso provocarlos sin intención, algo que también explica que los monos roban por nuestra culpa.

El estudio se realizó mediante un cuestionario online, en el que se evaluaba la capacidad de los encuestados para diferenciar diferentes emociones en los macacos a través de su rostro. Este cuestionario se hizo a personas que solo han visto a estos animales ocasionalmente o nunca; a algunos de estos se les hizo un pequeño simulacro para que entendieran algunas de las expresiones.

El estudio también se realizó con personas que han trabajado al menos dos meses con esta especie, y constató que la mayoría de personas que desconocían la especie no identificaban bien las emociones de estos animales, y que esta capacidad mejoraba con simples imágenes que pueden ser incluidas en cartelería.

Curiosamente, algunos turistas suelen identificar las amenazas de los macacos como besos, e incluso las expresiones de miedo como sonrisas. Esto tiene importantes consecuencias, ya que son comportamientos que nos invitan a alejarnos, y algunos turistas parecen entenderlos como algo amistoso.

Maréchal, L., Semple, S., Majolo, B., Qarro, M., Heistermann, M., & MacLarnon, A. (2011). Impacts of tourism on anxiety and physiological stress levels in wild male Barbary macaques. Biological Conservation144(9), 2188-2193.