7 diferencias entre abejas y avispas

Yamila 6 julio, 2018
No solo unos insectos difieren de otros en cuanto a lo físico, sino que tienen un comportamiento muy diferente, sobre todo en lo relativo a la alimentación

Se trata de familiares directos y muchas veces los confundimos debido a su parecido. Aunque no lo creas, hay más diferencias entre abejas y avispas de lo que supones. Te las contamos en este artículo.

¿Cuáles son las diferencias entre abejas y avispas?

Las divisamos y oímos cuando vuelan, las vemos posadas sobre las flores e identificamos sus colores amarillo y negro. Pero no siempre sabemos de qué insecto se trata. Las diferencias entre abejas y avispas son muy específicas:

1. Diferencias cromáticas

A simple vista, ambos insectos son amarillos y negros. Sin embargo, hay algunas diferenciaciones. Para empezar, las avispas son marrón oscuro o negras con líneas amarillas muy brillantes. Algunas especies –como las asiáticas– son completamente negras.

avispas

Las abejas, en cambio, tienen el cuerpo de color pardo y las rayas amarillas son más definidas, pero menos brillantes o llamativas.

2. Diferencias físicas

Seguro que conoces el refrán que dice “tiene cintura de avispa” cuando nos referimos a alguien delgado. Esto se debe a que las avispas tienen una zona más estrecha entre el tórax y el abdomen. Esto no sucede en las abejas, quienes además presentan pelillos en casi todo el cuerpo. Sus parientes no son peludas.

3. Diferencias en el aguijón

Sin duda, es una de las principales diferencias entre avispas y abejas. Estas últimas solo pueden picar una vez, y es que su aguijón presenta una especie de ‘pinchos’ que se aferran a la víctima. Cuando lo clavan e intentan desprenderse, se desgarra el abdomen del insecto y muere en el acto.

La avispa, en cambio, presenta un aguijón liso ( forma parte de su aparato reproductor y solo las hembras lo tienen), con el que puede picar varias veces sin poner su vida en riesgo. ¡Por eso se dice que las avispas son más peligrosas que las abejas!

4. Diferencias alimentarias

Las abejas consumen néctar de flores, excepto la reina, que consume la ‘jalea real’. Las obreras son las encargadas de buscar el alimento y llevarlo a la colmena. ¿Cómo? Primero lo succionan con una trompa y luego lo transportan en sus patas y cuerpo.

Las avispas tienen potentes mandíbulas que le permiten devorar a sus presas: se trata de un insecto omnívoro que puede consumir hojas, carroña, miel e incluso larvas de abejas, a quienes atacan ingresando al panal a robar.

Sin abejas

5. Diferencias de roles

Esta es otra de las diferencias entre avispas y abejas más importantes. Las primeras pueden ser un agente muy importante para evitar las plagas de ciertos insectos pequeños, como por ejemplo los pulgones. Esto se debe a que se alimentan de las larvas.

Eso no quiere decir que el papel de las abejas no sea destacado… ¡Todo lo contrario! Estas son las polinizadoras por excelencia en todo el planeta. Gracias al transporte de polen muchas plantas se reproducen. Como se suele decir, sin abejas, no habría vida.

6. Diferencias sociales

Cuando nos hablan de las abejas, automáticamente lo relacionamos con una colmena y, por supuesto, con la miel. Este insecto es casi siempre social o semisocial, por lo que su vida se desarrolla en grupo. Dentro de una colonia encontramos a la abeja reina (la única hembra fértil), los zánganos (machos encargados de reproducirse con la reina) y las obreras (hembras estériles que se encargan de todo el trabajo).

En cuanto a las avispas, si bien hay varias especies que forman enjambres, lo cierto es que se trata de un animal más bien solitario y competitivo con el resto de sus congéneres. Esto se debe a que tiene que hallar alimento para sobrevivir y no puede ‘compartirlo’ con sus familiares.

Es probable que usen un panal de abejas abandonado para descansar, pero no tendrán tanto trabajo en equipo como sus primas. Y algo más: las avispas hibernan; las abejas no.

7. Diferencias reproductivas

La última de las diferencias entre avispas y abejas tiene que ver con la reproducción. En el caso de las abejas, estas tienen a una única encargada de poner huevos: la reina. Las avispas solo actúan de esa manera si viven en sociedad. Pero cuando son solitarias, todas las hembras pueden concebir.

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