5 razones para usar plato de metal al servir alimento a tu mascota

Mariela Ibarra Piedrahita · 7 marzo, 2015

Muchos estudios se enfocan en los cuidados especiales de las mascotas, en su alimentación, su comportamiento, entre muchos otros. Sin embargo, por prestarle mayor atención a las cosas grandes, descuidamos los pequeños detalles, y en eso estaríamos obrando mal. Hay mucho que desconocemos sobre la manera apropiada de suministrarle cuidados a nuestras mascotas, y en este punto, entran en juego los accesorios y objetos que debemos comprar. A continuación, te damos 5 razones por las que debes usar plato de metal al servir alimento a tu mascota.

Frente a lo que concierne a objetos para nuestra mascota, encontramos en el mercado una gran variedad, de hecho, todo lo que esté relacionado con el cuidado o entretenimiento de animales y más aún de perros y gatos, corresponde a uno de los modelos de negocio que más ventas genera por internet. Ahora, cuando se trata de platos para alimentarlo, dentro de toda la gama, sobresalen 3 materiales: plástico, cerámica y acero inoxidable (metal).

Desafortunadamente solemos basar nuestro criterio a la hora de seleccionar esta clase de objetos, por nuestro gusto personal, nos dejamos guiar por cosas como el color, el diseño y la forma, y dejamos muchas veces de lado la funcionalidad o los riesgos potenciales que pueden generar en nuestras mascotas. El ejemplo más común es la compra de collares con cascabeles para gatos.

cascabel gato 3

De acuerdo a la recomendación de un sector importante de veterinarios y especialistas, se sugiere la compra de platos de acero inoxidable, pero estos, debido a que su presentación es bastante estándar, son de los que menos adquieren los cuidadores de mascotas. Así que te dejamos cinco razones de mucho peso para que consideres la compra de este utensilio.

Son más higiénicos

Los platos metálicos son más higiénicos que los elaborados con otros materiales, porque son más fáciles de limpiar, además de ser más resistentes, por lo tanto difícilmente se le harán rayones o roturas que permitan la acumulación de residuos de alimentos y humedad, que permiten la proliferación de bacterias.  Lo que nos lleva al siguiente punto.

Evitan la proliferación de hongos

Debido a su composición molecular, el acero inoxidable es un material no poroso, entonces no permite la acumulación de residuos, evitando de esta forma, la proliferación de hongos o bacterias, algunas muy dañinas para el organismo de nuestra mascota.

No desprende sustancias

Una de las particularidades del acero inoxidable frente a otros materiales, incluyendo otros metales, es que este no desprende sustancias tóxicas. Alguna clase de plásticos o barnices de cerámica, con el tiempo desprenden componentes que pueden resultar dañinos para la salud de tu pequeño amigo.

Es un material resistente

El acero inoxidable puede ser muy resistente, soportando golpes producidos por caídas sin romperse, además algunos son bastante pesados, por lo que no es posible para la mascota arrastrarlos por la casa o llevárselos en el hocico.

Es antialérgico

perro comiendo

Esta clase de acero tiene la propiedad de ser antialérgico, es por eso que resulta un material óptimo para la creación de productos de bisutería. Debido a que los animales también desarrollan alergias a ciertos materiales, esto será una buena manera de evitar problemas en la piel como dermatitis, irritaciones en los ojos y tracto digestivo o en la piel.

Consejos adicionales

Ahora que ya tienes claro el material que debes adquirir para hacer la compra del plato de tu perro o gato. Te hacemos también algunas recomendaciones sobre las características que este debe tener:

  • Es mejor que compres un plato acorde al tamaño del hocico y el tamaño de tu mascota. Por ejemplo, si tienes un perro o gato con trompa pronunciada, con un tamaño que varía entre medio y grande, es mejor que adquieras un plato hondo, pues cabrá mayor alimento y podrá acceder a el fácilmente. Sin embargo, si tu mascota tiene el hocico corto, como en el caso de los bóxer o los bulldog, lo mejor será que busques un plato ancho con poca profundidad, así evitarás que se manche toda la cara de comida o que la broncoaspire.
  • Busca platos pesados, con esto evitarás que tu mascota empiece a empujarlo cuando está comiendo o que lo tome en su hocico y juegue con él, deteriorándolo y reduciendo su tiempo de vida útil.