¿Cuidas bien a tu mascota?

Mariela Ibarra Piedrahita · 26 febrero, 2015

Muchos cuidadores de animales consideran que hacen un buen trabajo encargándose de su querido amigo. Sin embargo, una pregunta que vale la pena hacerse es ¿cuidas bien a tu mascota?

Desafortunadamente, muchas veces entre el creer que hacemos bien las cosas y el hacerlas bien, realmente hay un universo de distancia, y el desconocimiento es uno de los fenómenos que más inciden en esta situación, así que permanece atento porque te daremos algunas valiosas recomendaciones sobre el cuidado de tu mascota.

¿Cuidas bien a tu mascota? Dónde duerme

labrador

Es muy común encontrar dueños que construyen un refugio para su perro y los dejan durmiendo en los patios o antejardines. Infortunadamente esta práctica es muy poco recomendable para la mascota, el mejor lugar para que el perro pase la noche es dentro de tu casa.

De esta manera está mejor resguardado del frío, evitas que te lo roben, escape o que alguien lo lastime. Este es un descuido que causa muchas pérdidas caninas, pues la mayoría terminan enfermando, debido a las bajas temperaturas de la madrugada.

También existen casos de mascotas envenenadas por personas sin escrúpulos, a los que les molesta el ruido o simplemente los roban para venderlos o para hacer cruces.

Así que evita exponer a tu perro a estos riesgos y ofrécele un espacio dentro de tu casa, o por lo menos no lo dejes en un lugar donde otros puedan acceder a él y asegúrate de que esté muy bien resguardado del  frío.

Algo similar ocurre con los gatos, estos son mucho más independientes y suelen explorar los alrededores, aunque por responsabilidad no deberías permitirlo. El tiempo de vida de un gato doméstico que visita con frecuencia la calle es mucho más corto que el de uno que permanece en casa, esto se debe a que contraen parásitos de otros animales y corren el riesgo de sufrir accidentes, quedando así desprotegidos.

Igualmente, cuando están en casa, no los dejes durmiendo en el suelo, ni sobre una manta. Proporciónales una cama o colchón que los aleje del suelo, en especial si es de un material que se enfría más de la cuenta.

Atención veterinaria

No está demás decir que las visitas al veterinario deben ser regulares, no sólo para atenderlos cuando están enfermos, sino para llevar controles y vigilar su desarrollo. Esto cobra vital importancia cuando tenemos mascotas poco convencionales, como tortugas o aves exóticas.

El desconocimiento sobre sus patologías y cuidados adecuados, suelen ser una de las principales causales de muerte en esta clase de mascotas. Recuerda que es mejor hacer consultas preventivas en lugar de atender enfermedades, que fácilmente pudiste haber evitado.

Higiene

baño gatos 2

 

Cuidar la higiene de una mascota va mucho más allá de que huela bien o no. Una limpieza adecuada es una manera excelente de evitar problemas en el pelaje, padecer hongos, controlar los parásitos, la prevención de acumulación de líquido en las glándulas, dermatitis, enfermedades oculares, en las encías y dientes y otitis, entre muchas otras.

Piensa en la higiene de tu mascota como una medida preventiva y no olvides mantener aseados los espacios en los que habitan, como camas, peceras o nidos, al igual que los objetos con los que tienen contacto.

Necesidades afectivas

La necesidades afectivas de las mascotas varían mucho dependiendo del tipo de especie. Por ejemplo, existen unas que requieren poco contacto, mientras que hay otras que te demandarán mucho más tiempo, compañía y cuidados. Procura encontrar una mascota que sea apropiada acorde a la calidad y cantidad de tiempo que puedas ofrecerle, así evitarás el desarrollo de conductas inadecuadas, producto del descuido.

Los extremos son malos, procura dejar que tu mascota se desarrolle libremente, cuida de ella sin excesos y aliméntala de una manera apropiada. Aprende a diferenciar entre darle cariño a tu mascota y coartarla para que desarrolle habilidades por si misma o socialice con otras mascotas y personas.

La sobreprotección y sobrealimentación son formas camufladas de maltrato, pues así logras poner en riesgo la vida e integridad del animal (por ejemplo, a través del desarrollo de enfermedades cardiovasculares o artrosis), al igual que producen problemas de conductas, como el nerviosismo, el estrés, la falta de confianza y la pérdida de identidad.