Los xifosuros: un animal del pasado

25 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Los xifosuros son criaturas marinas con más de 475 millones de años de existencia. Son considerados “fósiles vivientes”, porque a lo largo de su evolución han cambiado muy poco.

Los xifosuros son un orden de quelicerados marinos de la clase Merostomata. El orden comprende un total de 17 familias, casi todas extintas. De hecho, Limulidae es la única familia que aún persiste, y posee cuatro especies distribuidas en tres géneros.

  • Limulus polyphemus – Golfo de México y costa atlántica de Norteamérica.
  • Tachypleus tridentatus – Sudeste y este de Asia.
  • Tachypleus gigas – Sudeste y este de Asia.
  • Carcinoscorpius rotundicauda – Sudeste Asiático.

Actualmente, los xifosuros son esencialmente marinos, mientras en la antigüedad sus parientes extintos también habitaron en fuentes de agua dulce.

El cangrejo herradura es el más conocido

La especie más conocida es Limulus polyphemus o cangrejo de herradura, aunque las cuatro especies vivas son muy semejantes entre sí. También se les conoce como cangrejos cacerola, cacerolas de las Molucas, cangrejos bayoneta, límulos o cucarachas marinas.

Cabe señalar que, a pesar de que su aspecto dio lugar a su designación vulgar como “cangrejo”, estas criaturas no son crustáceos, sino quelicerados. Además, se cree que están estrechamente relacionados con los extintos escorpiones marinos, los artrópodos más grandes que han existido.

Los primeros fósiles de cangrejo herradura se dataron en el período Ordovícico tardío, hace aproximadamente 450 millones de años.

Dos xiphosuros

¿Qué rasgos destacan en la anatomía de los xifosuros?

Visiblemente, la principal característica de los cangrejos de herradura es su cola en forma de espada. Este apéndice es móvil y se usa para la defensa. Por otro lado, como la mayoría de los queliceromorfos actuales, los xifosuros tienen el cuerpo dividido en dos segmentos, y además, están cubiertos por un caparazón quitinoso.

La cabeza esta indiferenciada del tórax, y ventralmente se aprecian seis pares de apéndices: Un par de quelíceros para capturar el alimento y 5 pares de patas locomotoras. Las bases de estas patas se unen formando un canal para direccionar el alimento y llevarlo a la boca. Todas las patas acaban en una pinza bien formada.Lateralmente, sobresalen seis espinas móviles.

En cuanto al tamaño, los xifosuros oscilan desde unos pocos centímetros a poco más de medio metro de longitud.

Poseen un sistema circulatorio sofisticado que le ha valido una feroz persecución

Es digno de destacar que los xifosuros poseen un sistema circulatorio altamente desarrollado, con un complejo sistema de “venas” y “arterias”. En estos animales, la sangre es de color azul debido a que las células sanguíneas, en lugar de glóbulos rojos, son cianocitos. En estas células la molécula que transporta el oxígeno es la hemocianina.

Además, la sangre posee otro tipo celular que equivale a los leucocitos o glóbulos blancos, los amebocitos. Desde 1950, se conoce que estas células cuando responden al contacto con bacterias (estén vivas o muertas) se rompen, produciendo una rápida coagulación sanguínea.

Aprovechando esta propiedad de la sangre del cangrejo de herradura, se puso a punto un test denominado “Limulus amebocyte lysate” (LAL). Esta prueba se usa desde hace décadas para detectar la presencia de bacterias sobre distintos materiales en la industria de la biomedicina.

Espinas de xiphosuro.

El Mercado de la sangre de los xifosuros

En Asía, la especie T. tridentatus es la fuente principal de sangre: allí la práctica es drenar toda la sangre del animal hasta provocar su muerte. En Norteamérica, la suerte de L. polyphemus no es diferente, pues la forma de obtener la sangre es muy invasiva. A pesar de devolver a los individuos a su hábitat, su mortalidad tras la extracción es elevada.

Según los analistas del mercado, la demanda de este test es alta y a nivel mundial. Se estima que el mercado del test mantuvo una tasa de crecimiento anual promedio de 7.25 por ciento, incrementando de 231 a 285 millones de dólares entre 2013 y 2016.

Se pronostica que el mercado para 2021 alcance 386 millones de dólares, lo que representaría un aumento del 35 % de su tamaño en cinco años.

Otras amenazas para la conservación de los Xifosuros

  • Uso tradicional como cebo: la industria pesquera captura a los xifosuros para su uso como cebo.
  • Alimentación: en algunos países asiáticos, se consumen en platos tradicionales o en ciertos rituales.
  • Alteración de sus hábitats: cambios en la temperatura del agua debido al calentamiento global, contaminación y empobrecimiento o destrucción de las playas (esenciales para su reproducción).
  • Uso de los caparazones: el cangrejo herradura también tienen demanda en China y en el extranjero como fuente de quitina. Se considera que la demanda de caparazones para quitina representa una amenaza significativa para estas especies en China.

Los humanos lo hemos vuelto a hacer: a pesar que los xifosuros sobrevivieron a numerosas extinciones, ahora están más amenazados que nunca por motivos antrópicos. Como siempre, el primer paso para promover un cambio es la divulgación de los factores que los amenazan.