Escherichia coli: la bacteria de los mamíferos

1 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga María Muñoz Navarro
Escherichia coli es una bacteria que vive dentro de los animales de manera natural, pero existen cepas patógenas que producen enfermedades intestinales, así que es importante conocerla para evitar contagiarnos a nosotros mismos y a nuestras mascotas.

Seguramente hayas oído hablar de Escherichia coli (E. coli). Bien sea porque tú mismo hayas pasado por el malestar que produce o porque conozcas a alguien que lo haya padecido. Ahora bien, ¿sabías que los animales de granja son portadores (reservorio) de esta bacteria?

La E. coli está considerada como la bacteria de vida libre más estudiada. La mayoría de cepas que existen se encuentran en el colon de los mamíferos y aves (donde no causan enfermedades, sino que ayudan a realizar los procesos digestivos). Sin embargo, fuera del tracto gastrointestinal causan infecciones en tejidos y órganos vulnerables a las toxinas de las cepas patógenas.

A continuación te comentaremos más sobre este agente patógeno tan interesante que puede afectar tanto a seres humanos como a animales.

Escherichia coli : un agente patógeno

Existen múltiples serotipos causantes de estos trastornos intestinales. Una de las cepas patógenas más estudiadas hasta la fecha es Escherichia coli, productora de toxina Shiga o STEC. Este tipo de bacterias tienen un crecimiento óptimo a temperaturas entre los 7ºC y 50 ºC.

Dentro de la cepa STEC está el serotipo O157:H7, que fue asociado con los brotes importantes de colitis hemorrágica (CH) y de síndrome urémico hemolítico (SUH) que tuvieron lugar en Estados Unidos y Canadá durante 1983.

En los seres humanos, la infección por E. coli cursa con dolor abdominal, un cuadro diarreico seguido de fiebre y vómitos y otras molestias.

Reservorio en animales

Las STEC se encuentran en el tracto intestinal y se excretan a través de las heces de una amplia variedad de especies que incluyen: animales de granja (como el ganado ovino, caprino y porcino), además de otros mamíferos (gatos, perros) y aves (pavos y pollos) . El ganado bovino es el reservorio más importante de STEC zoonótico.

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Modo de transmisión y fuente de infección

Al ser un microorganismo que se encuentra en el aparato digestivo, la transmisión se produce a través de aguas y alimentos contaminados con restos fecales. La mayoría de estas cepas patógenas son las responsables de los síntomas propios de la colitis y también pueden llegar a causar trastornos más graves como el síndrome urémico hemolítico (SUH) que ocurre cuando la toxina se introduce en el torrente sanguíneo.

En el ganado, las principales fuentes de infección son el agua potable, la alimentación y el medio ambiente. De manera que también serán portadores de la bacteria los animales salvajes o animales de compañía que habiten en la misma zona que el ganado.

En seres humanos el contagio se produce vía oral-fecal. Se han visto casos de mascotas que han transmitido la bacteria a sus dueños a través de los excrementos. La ingesta de frutas y verduras también se ha asociado como método de contaminación debido a que en algún momento durante el cultivo o recolección de las mismas hayan entrado en contacto con las heces de animales portadores de la cepa.

Como consecuencia del reservorio natural de esta bacteria, el consumo de carne cruda o poco cocinada y derivados lácteos, así como la manipulación de alimentos contaminados y los utensilios de cocina empleados para su preparación, significa un riesgo para la salud humana y un aumento de las posibilidades de contagio.

Tratamiento de la infección por Escherichia coli

En realidad no existe un tratamiento de antibióticos para la eliminación de la bacteria. Lo más recomendable es incorporar suficiente cantidad de líquidos a la dieta para evitar la deshidratación.

En el caso de contraer el SUH, la persona deberá ser hospitalizada. El paciente estará bajo vigilancia continuada y deberá llevarse a cabo un control de los electrolitos y líquido perdidos ya que los riñones pierden su funcionalidad normal.

Control y prevención

Un correcto control de STEC en el ganado debe estar enfocado principalmente en la fuente de contaminación, es decir, el reservorio animal. Para ello deben tomarse medidas para reducir la colonización intestinal del ganado por esta bacteria:

  • Vacunación.
  • Modificación en la dieta.
  • Tratamiento con probióticos.

En cuanto a los humanos, las medidas de prevención se centran en una buena higiene y aplicar las claves para la inocuidad de los alimentos que ha implantado la Organización Mundial de la Salud (OMS):

  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Mantener limpia la zona de cocinado.
  • Lavar bien las frutas y verduras.
  • Evitar el consumo de leches crudas y carnes poco cocinadas.
  • Aplicar la temperatura adecuada a los alimentos para matar a la bacteria (>70ºC).
Lavar los alimentos antes de manipularlos ayuda a prevenir la infección por E. coli.

La prevención es fundamental

Aunque la E. coli es una bacteria que causa importantes enfermedades –como las ya mencionadas– no hay olvidar que la mayoría de microorganismos de este tipo forman parte de nuestro cuerpo y el de los animales. Es decir, ayudan a que se den numerosos procesos como la absorción de nutrientes en el intestino, por ejemplo.

Para evitar la infección de las cepas patógenas debemos seguir ciertas pautas de higiene y de cocción de los alimentos.