Cómo la vejez afecta al comportamiento de tu gato

13 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Aprende cómo cambiará tu gato cuando se haga mayor

Como el resto de animales, nuestros felinos se hacen mayores y, al envejecer, el comportamiento de tu gato puede cambiar. Estos cambios que se producen no tienen por qué derivar en problemas de conducta. En su mayoría son transformaciones normales y no debemos preocuparnos, sino simplemente entenderlos.

La entrada en la vejez de los gatos es mucho más sutil de lo que lo es en perros. De hecho, no hay consenso sobre cuándo un gato debe considerarse fisiológicamente anciano. Por ello, todos los gatos mayores de 11 años serán considerados gatos seniors.

Es preferible atender a su edad para los cambios que queramos hacer en su alimentación o la atención que debamos prestarle a sus visitas veterinarias. Por ejemplo, un gato con 12 años puede estar sano y activo, pero, aun así, es un gato mayor.

Síndrome de disfunción cognitiva en gatos

El síndrome de disfunción cognitiva no es lo mismo que el envejecimiento en gatos. Un felino puede ser mayor y tener cambios en su comportamiento, pero esto no tiene por qué estar relacionado con este síndrome. La disfunción cognitiva presenta unos cambios anatómicos y fisiológicos concretos en el cerebro, muy similares al alzheimer en humanos.

Acariciando al gato

Los cambios conductuales producidos por la edad pueden ser muchos, frente a los síntomas que presenta un gato con síndrome de disfunción cognitiva: 

  • Desorientación
  • Alteraciones en la interacción con los dueños y otras mascotas
  • Cambios en el ciclo de sueño-vigilia
  • Orinar o defecar en el suelo
  • Alteraciones del nivel de actividad (aumento o disminución)

El comportamiento de tu gato durante la vejez

Los problemas de comportamiento en los gatos mayores pueden ser el reflejo del deterioro de las distintas partes del cuerpo causados por la edad. Por ejemplo, si un gato se orina en el suelo, puede ser debido a dolores articulares provocados por la artritis que le impiden entrar en el arenero. 

Recogiendo heces del arenero del gato

Por otro lado, la aparición de conductas agresivas podrían ser la manifestación de molestias generales, como el dolor de muelas o, incluso, un problema hormonal. Además, la aparición de ansiedad en el gato puede ser el resultado de una enfermedad renal crónica, muy común en gatos.

Estos cambios conductuales pueden ser el primer síntoma de que algo no va bien en nuestra mascota y puede ayudar al veterinario a dar un diagnóstico temprano.

Según diversas encuestas y estudios, los comportamientos más habituales que aparecen cuando los gatos llegan a la vejez son:

  • Orinar o defecar fuera de la caja de arena
  • Agresión entre los distintos gatos del hogar
  • Agresión a las personas
  • Exceso de vocalizaciones
  • Ansiedad
  • Exceso de acicalamiento
  • Andar sin rumbo
  • Irritabilidad
  • Miedo
  • Apego excesivo a sus tutores

¿Cómo ayudar a tu gato durante su vejez?

Para ayudar a reducir los cambios en el comportamiento de tu gato cuando llegue a la vejez, tienes muchas opciones para hacer de la última etapa de su vida un periodo feliz. Antes de nada, para descartar todos los posibles problemas de salud, necesitará un chequeo veterinario completo específico para su edad

En primer lugar, debes adaptar la casa a un gato mayor. Por ejemplo, si le cuesta entrar en el arenero, consigue uno que tenga los bordes más bajos, pues así el gato no tendrá que hacer un gran esfuerzo para entrar.

Por otro lado, para que pueda tumbarse sobre el sofá o la cama, como siempre haya hecho, búscale un taburete o algo que funcione como una escalera para él. Durante esta última etapa de su vida, evita generar grandes cambios que puedan desorientarlo. Mantén el comedero y bebedero donde siempre estuvieron.

Aunque sea un gato mayor, debe mantenerse activo. Por tanto, no olvides jugar con él u ofrecerle juguetes con los que pueda interactuar. Evita los punteros láser, pues pueden provocar frustración en el animal. 

Por último, vigila bien su dieta. Si el gato se alimenta de pienso, busca uno específico para su edad. Además, si le gusta la comida húmeda, es el momento ideal para aumentar las raciones de esta y disminuir las de pienso. Será bueno para sus riñones siempre que las latitas sean de calidad.

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