Los diferentes tipos de agresión en gatos

Camila O.Thomas · 4 mayo, 2019
La agresión en gatos es un fenómeno que puede ser bastante común; existen muchos tipos de agresión, y están desencadenados por distintos factores que hay que saber cómo manejar

La agresión en gatos es una conducta amenazadora dirigida hacia una persona, otros gatos u otros animales. Prácticamente todos los animales salvajes muestran agresión para proteger sus territorios. La agresión en animales salvajes se da para defender a sus descendientes y protegerse a sí mismos si son atacados.

La agresión en gatos se refiere a una amplia variedad de comportamientos complejos. Estos comportamientos ocurren por diferentes motivos en diversas circunstancias.

La clasificación de comportamiento agresivo

Para ayudar a superar un caso de agresión en gatos, es primordial entender lo que causa la agresión. Si su gato ha sido agresivo en el pasado, o sospechas que podría volverse agresivo, toma un poco de tiempo para evaluar las situaciones que pueden desencadenar este comportamiento.

¿A quién atacó tu gato? ¿Cuándo y dónde pasó? ¿Qué sucedió durante la media hora antes del incidente? ¿Qué iba a pasarle a tu gato?

Determinar las respuestas a estas preguntas puede aclarar las circunstancias que desencadenan la reacción agresiva. Además, te puede brindar una idea de por qué se comporta de esta manera.

Agresividad en gatos

Debes saber que una serie de afecciones médicas pueden causar o contribuir a las agresiones en gatos. Entre ellas están la toxoplasmosis, el hipertiroidismo, la epilepsia, los abscesos, la artritis y enfermedades dentales.

Otras condiciones médicas causantes de agresión en gatos pueden ser enfermedades dentales, la rabia, el trauma y el deterioro sensorial o la disfunción cognitiva en gatos mayores. Así, el primer paso para resolver el problema de agresión de tu gato es hacerle un examen veterinario completo para evaluar su salud física.

Existen muchas razones que pueden originar las agresiones en gatos. Solo observando y conociendo a tu mascota podrás determinar qué dispara la agresión.

Agresión entre gatos

Es el tipo de agresión en gatos más evidente y fácil de entender. Esta conducta se produce principalmente entre gatos machos no educados. A medida que los machos alcanzan la edad adulta, a menudo comienzan a desafiarse entre sí para acceder a sus parejas y territorio.

Pelea de gatos

Los gatos que deambulan por las calles se meten en enfrentamientos amenazantes y peleas reales. Se sientan o se ponen de pie rígidamente, levantan sus pelos y se miran el uno al otro.

Sus orejas están giradas hacia atrás, y a menudo gruñen, silban y aúllan en voz alta. Un gato podría eventualmente irse, o uno o ambos podrían atacar.

La agresión entre los gatos domésticos es más sutil y compleja que los conflictos entre dos gatos sin dueño. De hecho, puede ser tan sutil que la familia no lo note.

Las posturas del gato agresor y el receptor se hacen más sutiles. Muchos gatos que se sienten agredidos suelen esconderse para evitar al agresor.

La agresión puede ocurrir entre gatos del mismo sexo o entre hembras y machos. Puede estar relacionado con el tamaño físico y la actividad, pues los gatos grandes a menudo intimidan a los gatos más pequeños o menos activos. También influye la falta de socialización.

Peleas entre felinos

Agresión por temor o agresión defensiva

La agresión por miedo puede ocurrir cuando un gato percibe una amenaza, y aumenta si no puede escapar. Cuanto más amenazadora sea la persona, el animal, o el objeto para tu gato, mayor será su reacción de miedo.

Las posturas corporales típicas asociadas con la agresión temerosa o defensiva son una combinación de:

  • Señales defensivas, como agacharse, aplanar las orejas, arremeter la cola, inclinarse o rodar hacia un lado y dilatar la pupila.
  • Señales agresivas, como silbar y escupir, piloerección, gruñidos, golpes, morder y rascarse.

Es muy probable que se muestren señales agresivas si un gato no puede escapar de lo que teme. A menudo, la mejor manera de lidiar con un gato agresivamente defensivo es simplemente evitarlo hasta que se calme.

Agresión en gatos territoriales

Los animales de muchas especies se esfuerzan por expulsar o alejar a otros individuos de su territorio. Así, los gatos no son una excepción a la territorialidad.

Peleas de gatos

Tanto los gatos machos como las hembras son territoriales. Sin embargo, los machos pueden defender territorios más grandes que las hembras.

La agresión territorial de los gatos suele ser directa hacia otros gatos. A pesar de esto, también puede dirigirse hacia perros y personas.

Un gato puede mostrar agresión territorial hacia algunos miembros de la familia y no a otros, y hacia algunos gatos pero no a otros. Los gatos marcan el césped patrullando, frotando la barbilla y rociando su orina.

También pueden acechar, perseguir y emboscar a un intruso objetivo. En estas ocasiones, muestran posturas corporales ofensivas, como silbidos, golpes y gruñidos.

Algunos gatos toman un enfoque lento y constante al acechar, mientras que otros lo persiguen de manera agresiva e inmediata. El territorio percibido de un gato podría ser la casa entera o parte de ella, el patio, el bloque o todo el vecindario.

Agresión en gatos a partir de juegos

El juego rudo es común y natural entre los gatitos y gatos jóvenes menores de dos años. Sin embargo, a pesar de las intenciones lúdicas de un gato, es un juego que no siempre termina bien.

Juegos con tu gato

Las agresiones ‘juguetonas’ dirigidas hacia las personas pueden causar lesiones o dañar los artículos del hogar. Jugar a la agresión es el tipo más común de comportamiento agresivo que los gatos dirigen hacia sus dueños. Se trata de comportamientos típicos depredadores, y consisten en acechar, perseguir, atacar, correr, emboscar, golpear, agarrar, pelear y morder.

Se cree que a través del juego entre sí, los gatos jóvenes aprenden a inhibir sus mordeduras y a enfundar sus garras al aplastar. La orfandad y la soledad por largas horas son factores que pueden contribuir a la agresión en el juego.

Agresión en gatos por caricias

Aunque a algunos gatos les gusta el contacto directo, a otros no les gusta que los acaricien. La agresión inducida por las caricias ocurre cuando un gato repentinamente se siente irritado por ser acariciado. Esta agresión consiste en pellizcar o morder a la persona que lo acaricia, para luego saltar y salir corriendo.

Agresión en gatos por caricias

El contacto repetitivo puede causar excitación, dolor e incluso electricidad estática en la piel de un gato. Cuando tu gato te indica que dejes de acariciarle, la mejor opción es simplemente detenerte.

Es importante tener presente que los gatos con problemas de agresión siempre deben ser examinados. Un veterinario podrá determinar y detectar problemas médicos subyacentes, especialmente las enfermedades dolorosas.

Infligir un castigo doloroso al gato agresivo no solo es ineficaz para cambiar el comportamiento: también puede desencadenar la agresión inducida por el dolor. En muchos casos, un castigo corporal puede empeorar otros tipos de agresión, como el miedo y la agresión territorial.

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