Un rostro intimidante lucha por sobrevivir: el tarsier

Francisco María García · 9 febrero, 2019
El tarsier es considerado un animal demoniaco en pueblos de Indonesia, y es que este primate es capaz de girar su cabeza nada menos que 180 grados

El tarsier, también llamado mono tarsero, es una especie de primate tasiforme endémica de Indonesia. Se trata de un animal muy poco conocido que actualmente se encuentran clasificado en estado vulnerable. A continuación, te invitamos a conocer mejor el tarsier, su hábitat, alimentación y reproducción.

Características y taxonomía del tarsier

Los monos tarseros o tasios componen una peculiar familia de primates pertenecientes al género Tarsius. Cuando fueron descubiertos en su origen, fueron catalogados como lémures; actualmente se sabe que no están emparentados con estos animales, y sí con los monos.

La especie más conocida es el tarsier (Tarsius tarsier), también conocido como tarsio fantasma, tarsero fantasma o mono tarsero. Los pocos fósiles descubiertos de esta especie datan del Eoceno, periodo geológico sucedido hace más de 55 millones de años.

La investigación indica que estos animales son muy antiguos, y es que pueden ser una de las especies más primitivas entre los tarsiformes. En la actualidad, los monos tarseros representan la única familia sobreviviente de este subgrupo, ya que las demás familias tarsiformes ya están extintas.

Aspectos morfológicos del tarsier

Los monos tarseros son animales de pequeño tamaño. Su cuerpo suele medir de 9 a 14 centímetros en la edad adulta, pero la cola puede alcanzar hasta 26 centímetros de longitud. También hay que destacar su ligereza, con un peso corporal promedio de 100 a 115 gramos para las hembras, y 118 a 130 gramos en los machos.

Como representantes de los haplorrinos, una de sus características morfológicas más típicas es la ausencia de membranas protectoras en sus narices. Tampoco muestran pelos rígidos –los populares ‘bigotes’– en la región del hocico, como los tienen la gran mayoría de los lémures.

Tarsier: alimentación

Otra característica llamativa de los monos tarseros son sus ojos realmente grandes. De hecho, para muchos expertos los tarsios tienen los ojos más grandes de todos los mamíferos, en relación al tamaño de su cuerpo.

Si bien su tronco es pequeño, muestran pies bastante largos, que les ayudan a sostenerse entre los árboles. Comparativamente, son más grandes que muchos representantes de los lémures y tienen una mejor visión –pueden distinguir varios colores– y un cerebro más grande diametralmente.

También vale la pena destacar que los monos tarseros son capaces de girar la cabeza 180 grados; visualmente, es una característica que despierta mucha curiosidad.

Hábitos y alimentación de los monos tarseros

Los tarsios son animales arborícolas de hábitos nocturnos. Su estructura morfológica les brinda una increíble habilidad para deslizarse, saltar y aferrarse a los arboles. Por lo general, se mueven y viven en las ramas medianas, a unos dos metros de altura en relación al suelo.

Se trata de una especie de carácter muy reservado, por lo que difícilmente es avistada en su hábitat natural. De hecho, los pueblos originarios de Indonesia solían considerarlos como seres demoniacos o fantasmagóricos debido a sus hábitos. Ello explica por qué el tarsier común (Tarsius tarsier) es más conocido como tarsio fantasma.

Su dieta es estrictamente carnívora, y es que se basa fundamentalmente en el consumo de insectos o larvas. No obstante, los monos tarseros también pueden cazar invertebrados, reptiles, roedores y hasta aves de pequeño tamaño.

Tarsier: hábitat

Hábitat y reproducción del tarsier  

Como mencionamos en la introducción, el tarsier es una especie autóctona y endémica de Indonesia. Más específicamente, su mayor población se encuentra en la Isla Célebes, pero también se extiende por las islas Togian, Muna, Kabaena, Buton y Selayar.

En su hábitat, los tasios pueden formar pequeños grupos de tres a seis individuos. No obstante, las hembras solo suelen aceptar la convivencia día y noche con los machos durante las épocas de apareamiento; a su vez, los machos se muestran muy agresivos entre sí, pues experimentan duras peleas por la conquista de las hembras.

Actualmente, se conocen especies de monos tarseros monógamos y polígamos. Las hembras de los tarsios cuentan con una importante capacidad reproductiva en relación a las demás especies de haplorrinos. Esta consiste en la presencia de un útero bicorne.

El embarazo en los monos tarseros dura alrededor de 200 días. Las hembras solo dan a luz una cría por cada gestación, de la cual cuidarán hasta que sea capaz de sobrevivir por su propia cuenta.

La esperanza de vida del tarsier está calculada entre 10 y 12 años en su hábitat natural, pero pueden llegar a vivir 17 años en cautiverio, aunque esta no sea la situación ideal para ellos.