Los langures, los monos de la montaña

Eugenio Fernández · 23 septiembre, 2018
Una de estas especies son consideradas los primates más acostumbrados a la nieve y las bajas temperaturas, y es que su pelaje y su nariz chata dejan patente su adaptación a este inhóspito medio

Los langures son monos asiáticos poco conocidos en Europa, aunque en algunos países como la India son considerados sagrados y son animales ligados poderosamente a la mitología, con un papel similar en el folclore hindú al cuervo en la cultura nórdica o el lobo en la ibérica.

Son primates arbóreos y de tamaño medio, que se caracterizan por su aspecto grácil, sus largas colas y sus bellos pelajes. Muchos de ellos conviven con el ser humano, y aunque su carácter sagrado les protege, en ocasiones son perseguidos por su piel o para producir ungüentos sin efectos.

El langur hanumán, el dios mono

Los langures comunes son considerados una reencarnación del dios Janumán, por lo que a este primate se le puede encontrar viviendo en muchas ciudades, aunque suele preferir vivir en la selva. En algunas festividades se les dan incluso ofrendas.

Hanuman langur

De pelo gris, cara y manos negras, se dice que adquirió ese aspecto cuando incendió la ciudad de un demonio en Sri Lanka; se quemó al hacerlo. Aunque son sagrados, su contacto con el hombre ha llevado a que se acostumbren a robar en cultivos.

Hace poco, esta especie ganó fama internacional al ser grabada con un robot que imitaba a una de sus crías. La imitación se precipitó al vació, lo que hizo pensar al grupo de langures que uno de sus infantes había fallecido. Este vídeo dio pruebas muy palpables de cómo estos animales sufren la muerte de sus congéneres, y es que como resultado hubo una especie de funeral improvisado.

Los langures dorados de la montaña

El langur dorado de nariz chata es uno de los más curiosos. Estos langures de la montaña viven en una altitud de hasta 3 400 metros, en las heladoras montañas de Sichuan.

Langur dorado de la montaña
Fuente: Jack Hynes en flickr

Estos animales son de lo más curiosos, ya que son los primates no humanos más acostumbrados a la nieve y las bajas temperaturas. Para vivir en un ambiente así hay que tener una dieta un tanto extraña: los langures dorados se alimentan principalmente de líquenes y cortezas.

Aun así, cuando pueden sí se alimentan de hojas y frutos, ya que los langures son primates fuertemente ligados a los árboles. Se cree que su nariz chata permite que esta no se congele y, junto a su grueso pelaje, serían grandes adaptaciones a este clima. Por desgracia, estos primates de cara azulada han sido cazados por su pelaje.

El langur de cabeza blanca, el más amenazado

Una de las especies más extrañas es el langur de cabeza blanca, un primate que es considerado el más amenazado de Asia, al encontrarse al borde de la extinción: solo quedan 70 ejemplares de la especie.

Su principal hábitat es la isla de Cat Ba, una pequeña isla rocosa donde vive este primate, que usa las cuevas de la isla para dormir. El zoo de Münster inició en el año 2000 su programa de conservación, que comienza a dar sus frutos ahora que la caza del animal está prohibida.

Este mono, al igual que otras especies, fue uno de los animales en peligro por la medicina oriental, al usarse para realizar bálsamos para curar la disfunción eréctil.

Todos los langures tienen algo en común: ya vivan en lugares recónditos o estén distribuidos por gran parte de Asia, el hombre se presenta como una de las mayores amenazas de estos primates, que viven entre lo sagrado y lo mundano.

Jay, P. (1965). The common langur of North India.