Tu mascota te enseña a aprender

Francisco María García 24 junio, 2018
A pesar de que somos los dueños los que educamos a los animales domésticos, lo cierto es que estos dan lecciones de vida como el amor y la lealtad incondicional

Aunque el adiestramiento sea del dueño al perro, durante todo el tiempo de convivencia, tu mascota te enseña cosas realmente valiosas. El aprendizaje obtenido del mantenimiento de un animal doméstico queda arraigado porque se hace costumbre; los dueños terminan siendo personas diferentes.

Al tener que preocuparnos por la existencia de otro ser vivo, las tareas que hacemos tienen un impacto directo en nosotros. Hay personas que no imaginan el mundo de opciones que se abren al adoptar a un animal. En realidad, tanto las experiencias como las perspectivas cambian, y nuestro pequeño amigo termina siendo un ser muy influyente.

Tener una mascota nos enseña sobre disciplina y el cumplimiento de rutinas

Si somos personas de malos hábitos y poco organizados, tener a un animal doméstico nos ayudará a concentrarnos. Esto ocurre porque los cuidados que requiere un perro o cualquier otro animal son vitales, de vida o muerte. Al querer y tener que salvaguardar la existencia de nuestro compañero, adquirimos disciplina.

Por ejemplo, cuando nos encargamos de un gato debemos ocuparnos de peinarlo, asearlo, alimentarlo y socializarlo. Todas estas labores son fundamentales para asegurar la vida del animal y también una convivencia correcta en el hogar. Y casi nunca hay tiempo que perder, sobre todo en lo que al adiestramiento se refiere.

Aprendemos a jugar aun siendo adultos

Hay quien opina que jugar es un asunto de niños. Pero tener un animal en casa nos obliga a tener una interacción divertida para el adiestramiento y el fortalecimiento del nexo. Nuestra parte más inocente se activa, por mucha edad que tengamos.

Amor entre perro y dueño

Por lógica, esta interacción también nos preparará para el momento en que seamos padres y madres de un niño. No se trata solo de los cuidados que proporcionaremos, sino de la disposición a recrear que debemos desarrollar al llegar la paternidad. No olvidaremos una máxima de vida: jugando se aprende.

Crear y mantente dentro del presupuesto

El hecho de cuidar a un animal doméstico no siempre es caro, pero tendremos que invertir una cantidad considerable de dinero. Las mascotas requieren el alimento adecuado, visitas al veterinario, medicinas e complementos propios para su mantenimiento. Atrás quedarán los días en los que el dinero solo estaba destinado a nosotros mismos.

Por ello, todo buen dueño de mascota entiende lo vital que es crear un presupuesto para administrar los gastos. Algunos gastos serán motivados por emergencias médicas y llegarán de repente, por lo que habrá que ahorrar. Esta dinámica nos ayudará a forjar un hábito financiero estable para el futuro.

Tu mascota te enseña sobre algo muy importante: valores

Al tener un animal domesticado aprendemos sobre el valor del amor incondicional, la lealtad, la responsabilidad y la paciencia. Las mascotas nos ofrecen el buen sabor de su fidelidad; para nosotros queda la responsabilidad, que se trabajará en lo cotidiano.

La única forma de estirar la esperanza de vida de nuestra mascota es mediante el cuidado constante y disciplinado. Además, el hecho de tener que entender algunas travesuras como las típicas mordidas en los zapatos, forjará nuestra paciencia. Solo así entenderemos con mayor facilidad la complejidad de las realidades ajenas.

Cachorro lo muerde todo

Aprenderemos a sobrellevar la muerte de los seres queridos

Tu mascota te enseña incluso en los momentos finales de su vida. Cuando llegue el final de tu compañero, interiorizarás el sentimiento de perder a alguien que amas. Por supuesto que nadie quiere que llegue ese momento, pero hasta en ese sufrimiento crecemos internamente.

Con la pérdida de nuestra mascota, veremos la vida desde un ángulo distinto, e incluso nos prepararemos un poco para asimilar la perdida futura de familiares y amigos. Estos son procesos muy duros, pero son inherentes a nuestra existencia.

Tu mascota te enseña a amar sin pedir a cambio

La enseñanza más importante de la relación con animales es el amor. Amar no es más que dar a otro sin pedir nada a cambio y eso es lo que haremos cuando cuidamos a nuestra mascota. No importan las barreras comunicacionales, ni las diferencias entre nuestra especie y la de ellos, pues el nexo será fuerte.

Nosotros les daremos todo lo que esté a nuestro alcance para que ellos estén bien. Por su parte, las mascotas como los perros y gatos sentirán cuando estemos tristes y nos cuidarán a su forma. Nos protegerán y nosotros a ellos, entendiendo por fin el significado real del amor.

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