‘Tips’ para acostumbrar a un perro a quedarse solo

Yamila · 4 enero, 2018
Los canes son animales sociales y que necesitan estar en contacto con otros seres, lo que no quiere decir que nunca se puedan quedar solos; si bien hay que poner en práctica una serie de hábitos para evitar que sufran estrés

Uno de los principales ‘miedos’ de las personas en el momento de adoptar una mascota es qué hacer con ellas cuando se van al trabajo o a hacer la compra. Muchos deciden no llevar un animal a casa para evitar que llore o rompa todo. Por eso, en el siguiente artículo te damos algunos consejos para acostumbrar a un perro a quedarse solo.

Los mejores tips para acostumbrar a un perro a quedarse solo

Algunos animales deben pasar muchas horas solos en casa y sufrir lo que se conoce como ansiedad por separación. Durante el tiempo que no tienen compañía pueden llorar, aullar, hacer sus necesidades en cualquier sitio o romper lo que tienen a su alcance.

Debemos tener en cuenta como primera medida que los canes son animales sociales y que necesitan estar en contacto con otros seres. Esto no quiere decir que debas quedarte siempre en casa para evitar que el perro se sienta triste, pero sí tomar algunas precauciones y cambiar ciertos hábitos:

1. Acostumbrarlo desde cachorro

Según entra el perro en casa tenemos que enseñarle a quedarse solo. Al principio, será por un breve lapso –cinco minutos– y luego durante estancias más largas –de varias horas– para que se lo tome como algo natural.

Mucha gente adopta un animal cuando está de vacaciones. Lo hacen para aprovechar bien esos días de ocio y acostumbrarle a que su dueño no siempre estará a su lado.

2. Ejercitarlo

La falta de actividad física puede repercutir en el estado de ánimo del animal, por lo que si antes de irte a la oficina lo llevas a dar un paseo, al regresar, el perro necesitará un buen descanso. Levántate media hora antes y sácalo al parque o a dar una vuelta manzana.

Cómo acostumbrar a un perro a quedarse solo

Lo importante es que agote una buena parte de la energía que el can ha recargado durante la noche. Es decir, que al menos durante algunas horas esté tranquilo y se reponga del ejercicio matutino.

3. Evita las prisas

Otra manera de acostumbrar a un perro a quedarse solo es prestando atención a tus propios hábitos: si te levantas 10 minutos antes de la hora de salir es probable que estés de aquí para allá mientras te vistes y tomas tus cosas. En cambio, si tienes más tiempo disponible y actúas con calma, tu mascota relacionará tu partida con algo placentero.

Además, te recomendamos que en los 15 minutos previos a tu partida no interactúes con el animal para que este se tranquilice y anticipe sus horas en solitario. Si juegas con él, le haces mimos o le hablas, le será más difícil aceptar que no estás.

A su vez, no te despidas efusivamente como si fuese la última vez que lo verás: los animales consideran ese hábito como algo malo y su estado emocional se debilita. No te sientas mal por no decirle adiós antes de cerrar la puerta.

4. Deja comida y juguetes

Justo en el momento en que te vas de casa, te aconsejamos que le des un poco de comida; así estará entretenido y, para hacer la digestión, se acostará para descansar. También sería bueno que le dejaras algunos juguetes u objetos favoritos para que pueda morder y entretenerse varias horas.

5. Ordena la casa y pon música

Trata de no dejar ningún objeto a su alcance, pues así no romperá ni destrozará nada en tu ausencia. Evita la ropa tirada en el suelo y las puertas abiertas de las habitaciones o del balcón. Cierra el acceso a la piscina si lo dejas en el jardín, o a aquellos ambientes que consideras peligrosos.

Acostumbrar a un perro a quedarse solo: consejos

Para evitar que el animal se sienta solo y triste, puedes dejarle la radio o la televisión encendida. Por supuesto que no entenderá lo que dicen, pero al menos la casa no estará sumida en el silencio.

6. Elige una habitación especial

Por último, puedes optar por dejarlo en un ambiente pequeño, o sin acceso a otros espacios de la casa, como  la cocina. Allí debes disponer todos sus objetos personales –cama, juguetes, comedero y bebedero– y, por nada del mundo, atarle. Permite que se mueva con libertad, pero cerca aquellos sitios donde no deseas que ingrese.