Perros y jardín

Mucha gente opina que lo mejor para adoptar a un canino es contar con un patio para su disfrute. Ciertamente, los animales necesitan espacio para poder desenvolverse, pero esta idea tiene sus limitaciones: tener perros y jardín requiere planificación.

No se trata simplemente de tener áreas verdes y dejarlos allí para que estos se desenvuelvan en armonía. Hay elementos que pueden ser incluso nocivos para la salud de cualquier perro.

En realidad, todo dependerá de la visión del amo para generar un espacio adaptado a las necesidades del animal. Tener perros y jardín tiene sus retos, pero no es imposible si aplicamos un poco de amor y sentido común.

Delimitando las zonas

En un jardín puede haber muchos elementos diferentes: arboles, flores, hierbas, rincones, cercas, etc. Lo principal es que estos elementos no se constituyan en peligros para la mascota.

Perro en el cesped
Perro boyero de pie en el cesped

Por eso, debemos gestionar la ubicación de todo lo que dependa de nosotros. Evidentemente, un árbol es algo que no podemos mover, pero el jardín de flores puede planificarse.

Otro principio fundamental es asignar al perro la zona más despejada y segura de todo el patio. Para ello, utilizaremos los artículos que son de su interés.

La casa del perro

Esta pequeña estructura ofrece techo y cobijo al can, pero también tiene otra finalidad importante: ubicar cual será la zona de influencia del animal. Por ello, será colocada en el espacio más apto no solo para su descanso, sino también para sus juegos.

Además, lo correcto es que la caseta se localice en un punto donde los rayos del sol incidan de forma directa. De esta manera, nuestro compañero de aventuras no pasará tanto frío durante el invierno.

Añadido a esto, siempre se debe colocar una cesta acolchada al lado de la casa. El objetivo es que la mascota descanse en medio de los días calurosos y el verano.

Zona de juegos

Sea con gravilla o arena, una zona de juegos delimitará aún más los ambientes aptos para las aventuras perrunas. Más importante que el establecimiento de límites es motivar al perro a que se familiarice con el sitio.

Para ello, debemos estimular su sentido de territorialidad. Una técnica útil puede ser fomentar que orine con frecuencia en dicho espacio. Pero la mejor opción es, sin duda, colocar varios juguetes intencionalmente para anclarlo.

Y si, además, jugamos con él en dicha zona, el trabajo deberá estar más que completado. Con todo esto, el can hará asociaciones automáticas, y luego simplemente creará una costumbre.

Perros y jardín: cuidado con la vegetación

Tener perros y jardín de flores es posible siempre que lo hagamos de forma organizada. El aspecto más importante es la prevención, pues no debemos plantar especies que puedan ser tóxicas o venenosas para nuestras mascotas.

Las azaleas y adelfas son un peligro para su organismo. Igualmente, debemos evitar árboles como el cerezo, nogal y almendros, así como aquellas plantaciones que producen frutos con semilla. Por el contrario, dejar crecer la hierba será de utilidad para que el animal se purgue.

Para aquellos que buscan plantar flores, lo mejor es evitar especies con espinas pronunciadas. Para evitar heridas y disgustos, lo idóneo es realizar las plantaciones controladas cerca de la entrada de la casa.

Perro en el jardin

¿Qué hacemos con la orina y el excremento?

Los amantes de la jardinería saben que el orín genera quemaduras en la grama. Para evitar este efecto negativo, lo correcto es rociar con una manguera las zonas afectadas. Otra solución es utilizar un poco de abono, para equilibrar el pH de las plantaciones.

Lo mejor que podemos hacer es que nuestras mascotas realicen sus necesidades en un algún rincón distante. Si, además, acostumbra a hacerlo en el mismo lugar, todo será más controlable y fácil de regar.

Del resto, es mucho mejor que el perro haga sus deposiciones dentro del patio, y no en la calle. Si la mascota es muy grande, siempre existirán algunas complicaciones. Lo más recomendable es comprar una pala en ese caso.

La conclusión es que tener perros y jardín es una buena idea que requiere de ciertos cuidados. Lo correcto es estudiar toda la superficie y tratar de generar una dinámica positiva para nuestra mascota. Por supuesto, hay que evitar los objetos afilados, oxidados y peligrosos, siendo vigilantes y ofreciendo mantenimiento al lugar.

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