Tenias en los gatos: tipos, síntomas y tratamientos

Sin la adecuada atención, las tenias pueden convertirse en un grave problema para la salud de los gatos y de sus propietarios. ¡Descubre en el siguiente contenido la importancia de mantener a estos parásitos fuera de casa!
Tenias en los gatos: tipos, síntomas y tratamientos
Sebastian Ramirez Ocampo

Escrito y verificado por el médico veterinario y zootecnista Sebastian Ramirez Ocampo.

Última actualización: 04 julio, 2023

Las tenias en los gatos representan una problemática de preocupación mayor en el bienestar de los pequeños felinos. La infección por estos gusanos genera cuadros graves de vómito y diarrea, así como una marcada deshidratación y desnutrición progresiva.

De igual manera, al ser considerados parásitos zoonóticos, existe un riesgo de transmisión directa desde la mascota a su propietario. Si tienes dudas sobre los tipos de tenias que existen, los síntomas que generan y las mejores estrategias para combatirlas, estás en el artículo indicado. ¡No te pierdas la información que te compartimos en el siguiente contenido!

¿Cómo son las tenias en los gatos?

Las tenias pertenecen a la clase de los cestodos, también conocidos como gusanos planos. Su composición anatómica es bastante sencilla. Su cuerpo —que carece de boca, intestino y cavidades corporales— está constituido por las siguientes partes:

  • Cabeza o escólex: está provisto de pequeñas vellosidades o ventosas, con las que se adhieren a la pared intestinal de sus huéspedes.
  • Cuello: se trata de una zona no segmentada, que tiene la capacidad de regenerarse.
  • Serie de segmentos o proglótides: contienen los huevos necesarios para su reproducción.

De acuerdo a un artículo reseñado en la revista The Veterinary Clinics of North America, las tenias son animales hermafroditas, pues en sus proglótides se encuentran tanto órganos reproductivos masculinos como femeninos.

En consecuencia, un individuo no necesita de otro para fecundar sus huevos.

Por otro lado, como lo refiere este mismo documento, su ciclo reproductivo requiere de un huésped intermediario, en donde se desarrolla la forma larvaria. Además, también necesita de un huésped final, en el cual adquiere su estado adulto e inicia la liberación de los huevos al exterior a través de las heces fecales del animal infectado.

Tipos de tenias

En los gatos se pueden identificar tres principales cestodos causantes de parasitosis: Dipylidium caninum, Echinococcus multilocularis y Taenia taeniaeformis. A continuación, se hace una revisión de cada uno de ellos.

Dipylidium caninum

Conforme a lo expuesto en una publicación de la revista Parasites & Vectors, este gusano tiene una distribución mundial. Además, se considera como el que más afecta a los animales de compañía. De acuerdo con los autores, puede alcanzar medidas que van desde los 10 a los 70 centímetros de largo.

Su contagio se produce cuando un gato de manera accidental ingiere pulgas infectadas (huésped intermediario) con las larvas de la tenia. Estos gusanos, al ingresar al organismo del felino (huésped final), viajan y se adhieren en el intestino. En este órgano alcanzan la madurez en 20 días e inician de nuevo su ciclo reproductivo.

Parásito Dipylidium caninum, presente en pulgas infectadas con larvas de tenia.
Dipylidium caninum. Se observa con claridad su cuerpo dividido en varios segmentos. Crédito: Alan R. Walker/Wikimedia Commons.


Echinococcus multilocularis

De acuerdo con el Center for Disease Control and Prevention, se trata de un gusano de menor tamaño, pues los adultos llegan a medir entre 1 a 4 milímetros de largo. Entre sus huéspedes intermediaros se encuentran las vacas, los cerdos y las ovejas; mientras que sus huéspedes finales son los perros, los gatos y los zorros salvajes.

Su infección se produce cuando los animales ingieren los huevos de la tenia presentes en alimentos como carne y aguas contaminadas.

Además, como lo expone un artículo de la revista Veterinary Parasitology, alcanzan su madurez sexual en el intestino a los 28 días posinfección. No obstante, las larvas también se alojan en el hígado formando quistes similares a tumores en lo que se conoce como equinococosis alveolar.

Taenia taeniaeformis

También se conoce como la «tenia del gato». Según el libro The cat: Clinical Medicine and Management, es uno de los gusanos de mayor prevalencia en felinos en todo el planeta. De acuerdo con sus autores, los gatos se contagian al consumir las larvas presentes en roedores infectados, que funcionan como huéspedes intermediarios. Alcanzan su adultez en el intestino y llegan a medir hasta 60 centímetros de largo.

¿Las tenias en los gatos son contagiosas para los humanos?

El estudio titulado Dogs, cats, parasites, and humans in Brazil: opening the black box explica que los cestodos como el Dipylidium caninum tienen alto potencial zoonótico, por lo que se pueden transmitir desde animales a seres humanos.

En el caso de esta tenia, las personas se pueden infectar al ingerir de manera accidental las pulgas que contienen las larvas del cestodo.

También al manipular heces fecales de un animal contaminado y no lavarse bien las manos.

Por otra parte, el Echinococcus multilocularis también puede generar zoonosis, y se calcula que afecta a más de 18.000 personas por año en todo el planeta, sobre todo en Europa y Asia. Así lo afirma un estudio publicado en la revista Parasite.

No obstante, como lo refiere esta investigación, a pesar de que los gatos son huéspedes definitivos del parásito, no juegan un papel importante en el ciclo de vida y transmisión de este gusano hacia las personas. Aunque sigue existiendo un pequeño riesgo de contagio.

¿Cuáles son sus síntomas?

Cuando las cargas parasitarias son leves, los felinos infectados suelen mostrar una infección asintomática, es decir, no se observan síntomas marcados. Sin embargo, en casos más graves, se pueden diferenciar los siguientes signos clínicos:

  • Desórdenes metabólicos: dado que las tenias se alimentan de los nutrientes de su huésped, los gatos infectados presentan malnutrición, pérdida de peso, deshidratación, mal aspecto general y problemas de crecimiento.
  • Vómito, diarrea y dolor abdominal: se presentan como consecuencia de la inflamación y alteraciones en el correcto funcionamiento del intestino.
  • Obstrucción intestinal: puede manifestarse —de forma aguda― por una alta carga parasitaria de Taenia taeniaeformis y comprometer la vida del paciente.
  • Segmentos del parásito en el ano: en especial en infecciones por Dipylidium caninum, se pueden observar los proglótides en la zona perianal y en las heces fecales del gato contagiado. Su aspecto es similar al de pequeños granos de arroz.
  • Irritación anal y picor: se origina por la excreción de los segmentos del parásito. Es común ver a los felinos infectados arrastrar su cola por el suelo o lamerse de forma constante.
Un gato se lame la zona perianal por tenias.
Los gatos infectados suelen manifestar un lamido excesivo de la zona perianal. Crédito: iStockphoto.


¿Cómo saber si tu gato tiene tenias?

El diagnóstico debe ser realizado por un profesional capacitado. Por eso, es importante que cuando observes cualquiera de estos síntomas, acudas lo más pronto posible a un médico veterinario. Él se encargará de evaluar el estado funcional y nutricional de tu mascota, además de identificar el cestodo que está causando la parasitosis.

Es seguro que requiera de una muestra de la materia fecal de tu felino, pues como lo refiere un estudio de la revista Parasites & Vectors, el diagnóstico se basa en observar y contabilizar los huevos de la tenia en las heces con técnicas como la flotación y conteo McMaster.

¿Cómo combatir las tenias en los gatos?

De acuerdo al estado en el que se encuentre tu mascota, será necesario iniciar el tratamiento con una estabilización y rehidratación del organismo con líquidos intravenosos.

A un nivel más específico, para erradicar las tenias se utilizan medicamentos antiparasitarios como el praziquantel y el epsiprantel— que tienen una alta eficacia contra los parásitos cestodos.

Por otro lado, según dos estudios de la revista Parasite existen productos comerciales que combinan el afoxolaner, la eprinomectina y el praziquantel, con resultados exitosos en el tratamiento infecciones por Dipylidium caninum y por Echinococcus multilocularis en gatos. Por último, en casos de obstrucción intestinal por Taenia taeniaeformis, es necesario la cirugía para retirar las formas adultas del parásito alojadas en el intestino.

El mejor tratamiento es la prevención

Como en la mayoría de las enfermedades que afectan a los felinos, los métodos de prevención son mucho más efectivos que el tratamiento en sí. Utilizar estrategias como la desparasitación de tu mascota —cada 3 meses, con medicamentos orales— o el control de pulgas —con collares de imidacloprid/flumetrinas o pipetas— evitará la presentación de las tenias en los gatos.

Además, como pudiste observar, los roedores actúan como huéspedes intermediarios de algunos de estos cestodos. Por esta razón, controlar el acceso de los felinos al exterior, para que no los coman, es clave en su prevención. De igual forma, recuerda que estos gusanos pueden llegar a infectarte, por lo que mantenerlos lejos de casa te beneficiará a ti y a tu animal de compañía.


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