10 signos de que un perro va a morir

24 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
La muerte, por desgracia, es tan esencial como la vida para la Tierra. Despedirse de un compañero canino es una de las tareas más difíciles que se pueden imaginar. Por ello, hay que estar preparado.

Por desgracia, nada en esta vida es permanente. La materia viva se degrada, pues uno de los requisitos para considerar que algo está «vivo» es la pérdida de facultades y la muerte fisiológica que se alcanza con el tiempo. Los canes de compañía no son una excepción a esta regla y, por ello, hoy te traemos 10 signos que indican que un perro va a morir.

En muchas ocasiones, el tutor nunca llegará a percibir estos comportamientos en su can, pues puede que este ya se encuentre ingresado en una clínica veterinaria. Si el deceso se acerca, el profesional encargado del cuidado del animal avisará al tutor para que ambos puedan despedirse en paz y tranquilidad. Por desgarradora que sea, la muerte es parte de la vida.

¿Cuáles son los signos que indican que un perro va a morir?

La muerte es un efecto terminal que resulta de la extinción del proceso homeostático del organismo de cualquier ser vivo. Este evento puede producirse por causas naturales —vejez, enfermedad o depredación— o inducidas, como las defunciones provocadas por accidentes de tráfico, desastres medioambientales, eutanasia y homicidio.

En el caso de los perros, la mayoría mueren por causas naturales, a pesar de que su hora llegue antes de lo esperado por un cáncer o una enfermedad autoinmune. Sin más dilación, te mostramos los 10 signos que indican que un perro va a fallecer pronto.

Un perro le da la mano a su tutor.

1. Letargo prolongado y desinterés

Un can duerme de media unas 12 o 14 horas al día, así que no es raro verlo descansado durante mucho rato. De todas formas, si el animal no responde a los estímulos que antes le hacían brincar de alegría, puede que algo esté yendo realmente mal a nivel fisiológico. Otro indicativo claro de deceso cercano es que el perro descanse en un sitio donde antes no lo hacía.

2. Pérdida de apetito

La pérdida de apetito en perros suele deberse a ansiedad, depresión, estrés por separación y algunas enfermedades. Esta anorexia puede ser parcial o total, lo que determina en gran medida la gravedad del cuadro clínico. Una falta de ganas de comer prolongada en el tiempo puede ser señal de un fallo multiorgánico en el animal, que puede desembocar en muerte.

3. Incontinencia

La incontinencia urinaria en perros ancianos es muy común y puede deberse a muchos factores. Con el tiempo, los músculos que rodean el sistema urinario del animal se debilitan y su control nervioso sobre ciertas partes del cuerpo puede disminuir. Así, es normal que miccione fuera de sus paseos o en lugares donde antes no lo hacía.

La incontinencia no es en sí misma un signo clínico de que un perro va a morir. De todas formas, si esta aparece de forma súbita con algunos de los síntomas ya citados, puede evidenciar que al can no le queda mucho tiempo de vida.

4. Respiración atípica

Una respiración atípica y toses continuas pueden ser indicio de que el can está muriendo. En algunos casos, estos comportamientos indican que el equilibrio homeostático del organismo se ha roto, lo que provoca que los alveolos pulmonares se encharquen con líquido. En este punto —si el animal es anciano— el pronóstico es muy pobre.

5. Vómitos

Cuando un animal está cerca de morir, usualmente es incapaz de digerir correctamente el alimento. Esto le provocará vómitos, que a su vez fomentarán la debilidad y deshidratación típicas de un cuadro grave. Si un can vomita repetidamente y no es capaz de mantener el bolo alimenticio en el estómago, es probable que no viva mucho más.

6. Conductas dependientes

Por desgarrador que suene, un perro que está cerca de morir puede requerir caricias y atención de su tutor. Al fin y al cabo, esta es la figura en la que más confía, así que buscará a su referente humano para poder irse tranquilo y en paz de este mundo. La muerte causa miedo en todos los seres vivos: es necesario ser fuerte y atender al animal.

7. Convulsiones

Las convulsiones focales se producen a causa de una actividad eléctrica anormal en el cerebro, que puede venir precedida por un traumatismo grave, intoxicaciones, consumo de fármacos, tumores cerebrales, bajo nivel de sodio en sangre y otros desajustes fisiológicos. Por desgracia, algunas de estas patologías desembocan en la muerte del animal.

8. Cambios en el color de las encías

Un color blanquecino o gris en las encías de un perro es un signo de enfermedad grave. Por la razón que sea, no está llegando la sangre correctamente a los órganos, hecho que se evidencia en el tejido bucal del animal. Algunas de las causas comunes de ello son la anemia, hemorragias internas, presión arterial baja y otras patologías.

9. Pérdida de coordinación

Otra de los signos que indican que el perro va a morir. Cuando el sistema nervioso del animal falla, este puede tener problemas para levantarse, se dará golpes contra las paredes y se moverá de forma descoordinada. Esto suele ser indicativo de una patología grave.

10. Irritabilidad

Los canes no dejan de ser animales y, por ello, en sus últimos momentos de vida puede que el instinto tome el control. Si un perro presenta algunos de los síntomas ya citados y no deja que se acerquen a él, puede ser porque sienta que su vida se ve amenazada y no quiera que nadie le haga daño en sus últimos momentos.

Un perro triste en blanco y negro.

El final del camino

La muerte de un perro es el final del camino del animal, pero no del tuyo. Despídete de tu mascota, tómate tu tiempo, llora y sufre cuanto sea necesario: el duelo es parte de la recuperación, así que no hay nada de malo en mostrarse vulnerable tras la pérdida de un ser querido.

Con el tiempo, verás como el dolor se transforma en recuerdo, añoranza y buenas sensaciones. Al final lo que perduran son las vivencias positivas, por lo que tu can te acompañará siempre en la memoria a pesar de haber desaparecido en el plano físico.