¿Cómo rescatar a un perro que se ahoga?

Perro en el campo

Es relativamente frecuente que un can se atragante con algún objeto y no pueda respirar. Para rescatar a un perro que se ahoga, se deben seguir unas medidas específicas. La primera de ellas es conservar la calma, ya que de lo contrario, todo se puede tornar mucho más difícil.

Los perros se contagian fácilmente del estado de ánimo de sus dueños. Si el canino presenta síntomas de ahogo, se agitará mucho. Y, si al mismo tiempo ve que su amo entra en pánico, el animal se asustará aún más. Esto va a dificultar cualquier maniobra de ayuda.

Siempre es conveniente tener a mano el número de teléfono del veterinario. También es recomendable añadir a este los datos de un profesional o de una institución que atienda 24 horas. A veces, es necesario contar con las instrucciones directas del médico para rescatar a un perro que se ahoga.

Lo primero: verificar la condición del perro

Muchas veces los perros muestran síntomas de asfixia por diferentes razones. Algunas razas tienen el velo del paladar muy largo. Esto es común en el pug, el pekinés, el perro salchicha y, en general, en razas de perros pequeños. Se aplica especialmente a los que tienen hocicos aplanados, o no muy protuberantes.

Autor: Christine und David Schmitt

Este tipo de paladar hace que cuando el canino aspira muy fuerte, empuje el paladar hasta la tráquea. De este modo su respiración queda obstruida. Sin embargo, se trata de una condición que se supera rápidamente por sí sola, sin mayor consecuencia.

La llamada “tos de las perreras” o una deficiencia cardiaca también hacen que el can respire con dificultad. En esos casos no se requiere de la maniobra para rescatar a un perro que se ahoga, sino de una consulta con el veterinario.

Maniobras para rescatar a un perro que se ahoga

Cuando el ahogamiento se produce por un objeto que está atravesado, es necesario actuar con rapidez, pero también con calma. Lo más recomendable es abrirle el hocico al canino y comprobar si el objeto es observable a simple vista. Si es así, tomar unas pinzas y retirarlo con el mayor cuidado.

Si el perro está frenético, es mejor no intentarlo. En ese caso, lo aconsejable es llamar al veterinario y seguir sus instrucciones, o llevar al peludo directamente para que sea atendido en urgencias.

Una maniobra que también se puede intentar es la de sujetar al perro, de modo que su hocico quede apuntando hacia el suelo. Luego, sacudirlo, para que la gravedad le ayude a escupir el objeto que lo está ahogando. Si el can es grande, se debe tomar de las patas traseras, como si fuera una carretilla.

También se puede probar a darle unos golpes en el lomo para que pueda expulsar el objeto que tiene atragantado. Basta con dar 4 o 5 golpecitos con la mano abierta, sobre la zona que está entre los omoplatos. Se puede repetir el procedimiento si no funciona la primera vez.

La maniobra de Heilmich

En caso de que los procedimientos anteriores no funcionen, se puede intentar la maniobra de Heilmich. En caso de que se opte por esta última, se debe tener mucho cuidado al practicarla. Lo ideal es que se cuente con la ayuda de otra persona. Los pasos a seguir son:

  • Abrazar al perro por la cintura, con la cabeza de este apuntando hacia abajo. Se le debe sujetar con firmeza, pero sin comprimirlo mucho.
  • Lo recomendable es que otra persona también lo sujete del pelaje que está alrededor de su cuello, al mismo tiempo. Esto contribuye a mantenerlo firme y a contenerlo si está muy inquieto.
  • La posición de las manos debe ser esta: una en forma de puño y la otra cubriéndola.
  • Las manos deben quedar justo debajo de la zona torácica, en el área donde terminan los huesos y comienza la parte blanda.
  • Se deben dar entre 3 y 5 empujones, hacia dentro y hacia fuera al mismo tiempo. Hay que tener gran precaución para no excederse, porque esto puede lastimar o hasta fracturar a un perro.
  • La operación se debe repetir unas 3 o 4 veces, haciendo pequeñas pausas entre una serie y otra.

Autor: Soggydan Benenovitch

Lo más importante al realizar esta maniobra es la dosificación de la fuerza. Ni tan débil que no cause efecto, ni tan fuerte que llegue a lastimar al animal que ha tenido un accidente dómestico. Se debe tener especial precaución con los perros pequeños.

Sea cual sea el caso, después de aplicar los procedimientos de emergencia, se debe llevar el perro al veterinario. El profesional verificará que no se haya producido un daño colateral.

Fuente de la imagen principal: myri_bonnie.