¿Quién es Biruté Galdikas?

Eugenio Fernández · 5 mayo, 2018
Esta científica es una de las más destacadas, junto a Jane Goodall y Dian Fossey, en lo que se refiere a la investigación y a la lucha por proteger a primates; su especialidad es la reinserción de pequeñas crías huérfanas de orangután

Son muchos los conservacionistas que han decidido marchar a tierras lejanas a proteger especies salvajes y dedicar toda su vida al estudio de una especie. Biruté Galdikas es un ejemplo de ello.

Biruté Galdikas: primeros pasos

Biruté Galdikas nació en 1946 en Alemania, aunque creció en Canadá, donde su interés por los animales creció y creció. Fue en marzo de 1969 cuando la joven Biruté escuchó una ponencia del antropólogo Louis Leakey en la Universidad de California, que trataba sobre los peligros a los que se enfrentaban los grandes simios y del interés que suscitaba su estudio cara a la teoría evolutiva.

Leakey ya había sido mentor e impulsor de los proyectos de investigación de Jane Goodall con los chimpancés en Gombe y de Dian Fossey con los gorilas en Virunga, por lo que Biruté Galdikas convenció a Louis de que hiciese lo mismo con ella y los orangutanes.

Louis Leakey permitió a estas tres mujeres revolucionar nuestro conocimiento del mundo animal, pero era un hombre muy exigente. Solía pedir a los candidatos operarse de apendicitis, algo que Biruté Galdikas hizo sin dudar.

Biruté Galdikas, otra de los ángeles de Leakey

Así, Biruté Galdikas se convertiría junto a Jane Goodall y Dian Fossey en las apodadas ‘ángeles de Leakey’, tres científicas cuya carrera fue impulsada por el antropólogo, hasta el punto de que las tres harían sombra a la carrera de este al descubrir todo del comportamiento de tres de los grandes simios.

Biruté Galdikas: anécdotas

Tras conseguir la financiación por parte de National Geographic, Biruté Galdikas se afinco en Borneo, donde solo Alfred Wallace había conocido a los orangutanes a mediados del siglo XIX.

Esta especie es mucho más esquiva que otros primates, ya que son de naturaleza bastante solitaria. Por ello, aunque se inició años después que Fossey y Goodall, empezó como ellas: sin apenas información de los animales de los que se convertiría la mayor experta del mundo.

Los huerfanos de orangután, la gran labor de Biruté Galdikas

En 1971, Biruté Galdikas fundaría el Centro de Investigación Louis Leakey al sur de Borneo, donde comenzaría a estudiar a los orangutanes. Esta mujer se ha convertido en toda una experta en la reinserción de primates en su hábitat, ya que cada año aparecen cientos de huérfanos de orangután.

Uno de los principales motivos por los que Biruté Galdikas ha tenido que atender a tantos huérfanos es el conflicto del aceite de palma: un producto que se encuentra en decenas de productos de bollería industrial, ultraprocesados y alimentos preparados.

Los orangutanes son unos de los animales que tienen una infancia más larga, por lo que Biruté Galdikas y su equipo debieron criarlos durante varios años, e integrarlos con los que vivían en la selva.

Biruté Galdikas: biografía

Los fantasmas de los bosques

Aunque Biruté Galdikas tuvo bastantes experiencias con huérfanos, los orangutanes salvajes eran muy esquivos, y durante años tuvo muy pocos encuentros. Normalmente, cuando se encontraba con uno, estos desaparecían rápidamente entre la espesura de los altos bosques de Borneo.

A pesar de ello, la labor de Biruté ha permitido conocer más la desconocida vida de este primate, que consume más de 300 fuentes de alimento, principalmente plantas, hongos y algún insecto.

Al igual que otros grandes simios, los orangutanes son muy inteligentes: son un ejemplo de uso de herramientas en animales y de cultura en los animales. Por desgracia, están muy amenazados, y Biruté Galdikas y su equipo continúan protegiendo a estos animales de la extinción, a pesar de que, como ella ha asegurado en entrevistas, sabe que su vida corre peligro por luchar contra el furtivismo.

La deforestación de las selvas de Borneo es la principal causa tras el eminente peligro de extinción de los animales: comprobar que no consumimos aceite de palma puede ser una buena forma de proteger al orangután de la extinción y ayudar a la conservación de esta especie.