¿Qué es la reproducción asexual?

Yamila 13 marzo, 2018
Aquella en la que solo hay un progenitor y, por tanto, no intervienen gametos u órganos sexuales, tal como sucede en la reproducción sexual; muchos ejemplares que practican esta modalidad escinden una parte de su cuerpo para perpetuar la especie

Para perpetuar la especie existen varias maneras de aparearse. Si bien la más conocida es la sexual, también existe la reproducción asexual, en la cual no es necesario un macho y una hembra. Conoce más sobre ello en este artículo.

Qué saber sobre la reproducción sexual

Este método de reproducción precisa únicamente a un ser vivo ya desarrollado y una célula o grupo de células. Con estos dos ‘ingredientes’ se forma un nuevo ejemplar, completo e idéntico al anterior. La reproducción asexual se lleva a cabo con un solo progenitor, y no intervienen órganos sexuales ni gametos como sucede en la sexual.

Tampoco se necesitan óvulos ni espermatozoides como en la sexual. Esa es la principal diferencia entre ambas técnicas. Los diversos tipos que permiten la continuidad de la especie en la asexual son:

1. Fragmentación o escisión

Un individuo se divide en dos o más trozos y puede reconstruir lo que ‘perdió’ por completo sin problemas. Esto puede suceder por un evento o accidente fortuito o de forma espontánea, cuando el animal lo considera adecuado. Entre las especies que practican la fragmentación podemos indicar a las estrellas de mar o a las ofiuras que tengan más de seis brazos.

Estrella de mar: fragmentación

2. Bipartición

Como su nombre lo indica, en este caso la división se realiza en dos partes. Este tipo de reproducción es llevada a cabo por las bacterias, las levaduras, los protozoos, las arqueas y las algas unicelulares.

El proceso consiste en duplicar el ADN, dividir el citoplasma y dar lugar a dos células hijas idénticas. La tasa de reproducción en estos casos es exponencial. Por ejemplo, en el caso de la bacteria Escherichia coli, se divide por la mitad cada 20 minutos.

3. Esporulación

Es el medio que utilizan las esporas y endosporas para reproducirse, y es más común cuando se encuentran en un hábitat adverso, como por ejemplo con pocos nutrientes. El hongo del pan y la bacteria Bacillus subtilis también emplean este tipo de reproducción asexual. Y no solo está presente en los animales, sino también en ciertas plantas.

4. Poliembrionía

Es una modalidad que se da cuando se crea más de un embrión en el cigoto o bien cuando un solo embrión se fragmenta en varios. Se da en insectos del orden Hymenoptera –que incluye a las abejas, las avispas, los abejorros y las hormigas– pero para que suceda primero debió haber reproducción sexual entre un macho y una hembra.

Trabajo en equipo de las hormigas: comunicación

5. Partenogénesis

Este tipo de reproducción asexual se basa en el desarrollo de células sexuales femeninas que no han sido fecundadas. Esto significa que un óvulo infecundo se segmenta para crear nuevos individuos, y no siempre necesita la presencia de gametos masculinos. Algunos insectos, crustáceos, reptiles, anfibios y peces se reproducen de esta manera.

El ‘bebé’ en este caso no lleva cromosomas masculinos y es la madre la encargada de determinar el sexo, según las necesidades específicas de la población.

6. Gemación

La división celular puede realizarse por yemas. Es decir, por un elemento que se forma dentro del organismo madre, y que luego se separa de él para crecer y desarrollarse como un organismo nuevo.

Ejemplos de reproducción asexual

Además de los indicados anteriormente, existen casos especiales de reproducción asexual en la naturaleza, que merece la pena destacar… ¡Son realmente muy curiosos!

1. Cangrejo jaspeado

Este crustáceo –foto que abre el artículo– vive en los ríos del sur de Estados Unidos y se reproduce a través de una técnica conocida como apomixis, gracias al cual un organismo crea un embrión sin necesidad de la fertilización.

2. Lagarto cola de látigo

Una de las curiosidades de esta especie de reptil es que todos sus individuos son de sexo femenino. Para reproducirse realizan una ‘pseudocopulación’ entre dos hembras. Ambas pondrán huevos, pero los de aquella que tiene el rol de ‘esposa’ serán más grandes.

Lagartija cola de látigo: partenogénesis

3. Anémona de mar

Este animal, que parece una planta, se puede reproducir tanto de forma sexual como asexual, según las características del ambiente. En el caso de que no haya un ejemplar femenino y otro masculino disponible, se dividen por gemación o laceración pedal (se desprende una parte y se transforma en una nueva anémona).

Anémona marina: características

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