Conoce dos perritos que cazan superbacterias en un hospital canadiense

Yamila · 24 junio, 2017

Cada vez son más las mascotas que ayudan a los enfermos en diferentes partes del mundo. Pero no sólo como acompañantes terapéuticos, sino también como descubridores de enfermedades. En este artículo te contamos la historia de dos perritos que cazan superbacterias en un hospital canadiense.

Angus y Dodger, los cazabacterias

Fuente: ichef.bbci.co.uk

Quizás hayas visto animales en un hospital acompañando a los enfermos (sobre todo niños con patologías terminales). Sin embargo, esta historia te sorprenderá. Se trata de dos perritos de raza Springer Spaniel que aprovechan sus virtudes como perros de caza para detectar una “superbacteria” llamada Clostridium Difficile.

Este microorganismo ataca a las personas con sistema inmunitario debilitado (algo muy frecuente en los hospitales) y ocasiona una diarrea infecciosa que hasta puede ser letal. Durante meses ambos canes fueron entrenados para identificar a la bacteria “a simple olfato”.

Angus, de dos años, lleva un tiempo trabajando en este hospital donde ha detectado la C. Difficile varias veces en diferentes lugares. Uno de los más curiosos fue el pantalón de un paciente que había llegado con un cuadro de diarrea y ya le estaban dando el alta.

Poco después Dodger se unió al equipo. Hoy en día ambos son los encargados de la detección de la superbacteria.

¿Cómo pueden indentificar a estas superbacterias?

¿Cómo supieron que el perro podía identificar este organismo? Todo sucedió casi por casualidad. Una joven de Vancouver llamada Teresa Zurberg sufrió una infección por esa bacteria que la dejó cinco días internada y por la cual perdió 9 kg en una semana.

Su esposo, un enfermo en la institución, le dijo que había leído un artículo que informaba sobre un perro de raza Beagle que había sido entrenado en Holanda para detectar la misma superbacteria que la había afectado.

Teresa es entrenadora de perros para detectar explosivos y drogas y se le ocurrió hacer lo mismo, pero con la C. Difficile. Presentó la idea a las autoridades sanitarias y fue autorizada a una prueba piloto… ¡que tanto el primer perro como el segundo pasaron sin problemas!

Según las investigaciones, esa bacteria es un problema muy habitual en los hospitales a nivel mundial y se convierte en un “círculo vicioso”, ya que los pacientes deben quedarse más tiempo internados aumentando el riesgo de padecer más infecciones.

Esta superbacteria vive en la materia fecal y puede permanecer en el ambiente aún después de limpiar. Los trabajadores sanitarios la pueden propagar a través de la ropa o el calzado. Normalmente se emplea la luz ultravioleta para encontrarla. Sin embargo, los perritos Angus y Dodger lo hacen mucho más rápido.

Tras 10 meses de entrenamiento, los canes ya están en condiciones de trabajar para identificarla. Este proyecto se expandió a otros países como Chile y Finlandia. La creadora tiene en mente entrenar perros de todo el mundo para ser derivados a los hospitales más importantes.

Los beneficios de los perros en el hospital

Fuente: ichef.bbci.co.uk

Más allá de la historia anterior, miles de caninos trabajan en clínicas, hospitales y centros de rehabilitación y son más que bienvenidos. El primer establecimiento que permitió el ingreso de una mascota en una sala fue el Hospital Sant Joan de Déu, ubicado en Esplugues de Llobregat, Barcelona.

Desde entonces, otros centros han copiado la iniciativa con resultados asombrosos. Sólo están vetadas ciertas áreas: UCI, quirófanos y unidad de neonatos. El resto es territorio libre siempre y cuando estén acompañados por personal del hospital.

Los perros mejoran el bienestar de los niños internados, los que padecen enfermedades terminales o aquellos que están en un tratamiento muy invasivo. Los canes tienen una finalidad terapéutica que va desde distraer a los pacientes a aliviar el estrés de una intervención o procedimiento doloroso.

En algunos casos permiten recuperar la movilidad después de una cirugía de traumatología o establecer vínculos inseparables en niños con autismo.

Para poder trabajar en el hospital deben estar acreditados como “de asistencia”. Ellos han sido entrenados para tal fin y el riesgo de transmitir enfermedades a las personas es muy bajo. Los protocolos aseguran que el animal está sano y por supuesto limpio. Las razas más usadas en los centros médicos son Labrador y Golden Retriever por su alto grado de sociabilidad.

Fuente de las imágenes: ichef.bbci.co.uk