¿Puedes hablar con tu perro?

Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
20 diciembre, 2018
Sí, puedes hablar con tu perro, y de hecho es fundamental para educarle y que aprendas las órdenes

Una de las preguntas más frecuentes de los dueños es cómo comunicarse con sus perros para enseñarles y lograr que obedezcan. A continuación, veremos algunos consejos clave para hablar con tu perro de forma eficaz y facilitar su aprendizaje.

¿Cómo hablar con tu perro para enseñarle?

Cuando queremos enseñar a nuestro perro, la comunicación cumple un rol fundamental. En las sesiones de adiestramiento, debemos lograr que el can se concentre y comprenda claramente lo que le transmitimos.

Para ello, será crucial saber emplear las palabras adecuadas para expresar cada orden o tarea propuesta. No obstante, también es clave aprender a utilizar el lenguaje no verbal: utilizar nuestro cuerpo para comunicarnos con nuestros perros y facilitar su aprendizaje.

Estos tips estén pensados para facilitar su entrenamiento, pero también son muy útiles para comunicarse diariamente con tu can:

Consejos para comunicarte con tu can de forma eficaz

  • Cómo captar la atención de un perro

Antes de comenzar a enseñar a tu can, será clave captar su atención y asegurarte de que esté concentrado. Lo ideal es que tu perro ya haya aprendido a siempre contestar a tu llamada, ya sea utilizando su nombre o una llamada básica.

En caso de que se trate de un perro sordo, podemos golpear levemente el suelo para captar su atención. Los canes con sordera perciben las vibraciones perfectamente, aunque no los sonidos. Pero si estamos al aire libre, lo ideal es utilizar un collar vibratorio para perros sordos, que emita solo ondas vibratorias y no corriente eléctrica.

Hablar con tu perro

Si necesitamos atraer a un perro desconocido, podemos utilizar ruidos suaves o emplear golosinas para llamar su atención. Después, lo ideal es enseñarle a acudir a la llamada para facilitar la comunicación.

  • Definir una palabra para cada orden

Los perros tienen una sorprendente capacidad de comprender las palabras que les enseñamos. Pero recordemos que ellos utilizan mayormente la comunicación corporal y su lenguaje no incluye la articulación de palabras. Por ello, es esencial que empleemos términos simples, claros y objetivos para facilitar su aprendizaje.

Cada orden que deseemos enseñar a nuestro perro debe ser representada por una sola palabra. Lo ideal es elegir términos cortos, fáciles de pronunciar y que no puedan confundirse fácilmente con otras palabras. Incluso muchos tutores optan por entrenar a sus perros con palabras en otro idioma para no confundir al animal.

  • Utilizar el lenguaje corporal para hablar con tu perro

Durante el entrenamiento, cada orden verbal que se pronuncie ha de ir acompañada de un gesto claro que simbolice lo que transmitimos. Por ejemplo, la orden de quedarse puede ir acompañada por el brazo extendido y la palma de la mano abierta a la altura del rostro del can.

En el día a día, también será clave aprender a interpretar las posturas y expresiones de tu can para comprenderlo, así como emplear tu propio cuerpo para comunicarte de forma más eficaz con tu mejor amigo.

Lenguaje corporal en perros

  • Enseñarle una sola orden por vez

Normalmente nos asombramos tanto con la capacidad de aprendizaje de nuestros perros, que queremos enseñarles mil cosas a la vez. Pero este exceso de estímulos suele confundir el animal y dificultar la asimilación integral de cada orden.

Al enseñarle a tu perro, es esencial presentar una sola orden por vez, con el término y el gesto que hayamos elegido para representarla. Esta tarea deberá ser practicada individualmente hasta que el perro consiga asimilarla y reproducirla perfectamente.

Además, debemos reservar un día en la semana para repasar todos los comandos que nuestro compañero ya haya aprendido. De esta manera, tu perro no se olvidará ni confundirá las tareas que le pides en su día a día.

  • Jamás emplear la violencia para comunicar o enseñar

Eventualmente, nuestros perros tendrán conductas que nos resultarán inapropiadas o no tan agradables, especialmente si hablamos de un cachorro o de un perro recién adoptado que aún se está habituando a su nuevo hogar.

Cuando un perro no se comporta de forma apropiada, jamás debemos emplear la violencia para recriminarle su conducta. Los métodos negativos, como regañar y castigar, someten el animal a emociones negativas, como el miedo y el estrés. Por ello, resultan peligrosos y nada eficaces para enseñarles o comunicarles lo que esperamos de su comportamiento.

Para educar a tu perro y estimularlo a comportarse y obedecer, te recomendamos utilizar el refuerzo positivo. Al recompensarles por sus buenas conductas, incentivamos a que las asimilen y mejoramos nuestro vínculo de confianza y amistad.