Lee esto si no puedes despegarte de tu mascota

Alba Muñiz · 28 abril, 2016

Amar a nuestros animales de compañía hasta el punto de considerarlos parte de nuestra familia, cuidarlos y procurar su bienestar es sin duda algo bueno y normal. Pero algunas personas pueden llegar a cruzar este umbral, convirtiendo a estos seres en los sustitutos de relaciones personales y humanizándolos al extremo. ¿A ti se te hace difícil despegarte de tu mascota?

¿Tengo un apego excesivo por mi mascota?

el 80% de las personas con mascotas no saben como cuidarlas

Convengamos que prestarle mucha atención a los animales que comparten tu hogar no es malo; todo lo contrario y bienvenido sea que te ocupes de ellos como es debido.

El problema se presenta cuando tu perro, tu gato o el animalito que hayas elegido tener, pasa a ser el centro de tu vida: el único que te quiere, te entiende y te acepta tal cual eres.

El hecho de que no puedas despegarte de tu mascota puede interpretarse, entonces, como un mecanismo compensatorio -ya sea psicológico o emocional- que la mayoría de las veces se genera de forma inconsciente y que se va reforzando a medida que transcurre el tiempo, llegando a obstaculizar las relaciones con amigos y familiares.

Si no puedes despegarte de tu mascota, hay algo que no está funcionando bien en la forma en que te estás relacionando con ella y que debes resolver tanto para tu bien como para el de ese ser no humano que te hace compañía.

Algunas causas por las que no puedes despegarte de tu mascota

Entre las causas por las que una persona presenta un apego desmedido hacia su mascota, podemos señalar dificultades varias para interrelacionarse y comunicarse con sus pares. Por ejemplo:

Además, son seres que, entre otras cosas:

  • Necesitan ser aceptados
  • Sufrieron una desilusión
  • Se sienten defraudados

También suele encontrarse, entre aquellos que no pueden despegarse de sus animales de compañía, a gente que no no tuvo hijos o que sufrió una pérdida importante a nivel afectivo (familia, amigos, pareja).

Actitudes que delatan que sientes demasiado apego por tu animal de compañía

Para saber si formas parte del club de los/as que no pueden despegarse de su mascota, fíjate si te reconoces en alguna de las conductas incluidas en el siguiente listado:

  • Evitas el contacto social para no dejarla sola. Por ejemplo: no asistes a lugares porque no permiten la entrada de animales o rehuyes reuniones familiares o de amigos porque tu peludo no fue invitado.
  • Inviertes demasiado tiempo y dinero en cosas que a tu mascota pueden interesarle poco o nada -ropa, acicalamiento, accesorios, etc.- al punto de dejar de satisfacer tus propias necesidades.
  • La llevas al veterinario ante el más minino síntoma y te pasas averiguando datos sobre alimentación, cuidados, enfermedades, etc.
  • Es el centro de tus conversaciones.
  • No dejas de sacarle fotos y mostrarlas por todos los medios posibles. Incluso le has abierto cuentas a su nombre en las redes sociales.

Riesgos de humanizar a los animales

Debes tener en cuenta que el hecho de manejarte con tu mascota como con una persona puede traerle graves perjuicios, sencillamente porque no estás respetando su naturaleza.

Hay casos en que los animales de compañía llegan a ser tratados como niños consentidos. Y algunas personas terminan preocupándose más por ellos que por sus propios hijos.

Algunos ejemplos de humanización de las mascotas pueden ser:

  • Vestirlas o disfrazarlas, provocándoles incomodidad, problemas de piel, calor excesivo, etc.
  • Atosigarlas con alimentos, incluso aquellos que no son adecuados para su especie, generándoles así graves desequilibrios nutricionales, incluido el sobrepeso.
  • No indicarles ninguna regla de comportamiento y de convivencia, llegando a ocasionar importantes inconvenientes de conducta.

Una relación de amor y respeto

persona acariciando gato

Según explican los especialistas, como la personas que muestran un apego excesivo por sus mascotas no son conscientes de este hecho, es necesario que sean ayudadas por familiares y amigos que se han percatado de esta situación. Y es muy posible que sea necesario recurrir a un psicólogo.

Entonces, como el amor puede ser tan genial como peligroso y esta regla aplica tanto a las relaciones entre personas como a las que establecemos con seres de otras especies, es muy importante que aprendas a despegarte de tu mascota y que desarrolles un vínculo responsable, de respeto a su naturaleza, sin olvidar nunca que tienes una vida más allá de ella.