¿Puede convivir bien un gato con tu bebé?

La introducción de un nuevo miembro familiar es un poco más delicada cuando se posee una mascota. Pero no debe ser tan complicado como mucha gente piensa. La adaptación de un gato con tu bebé depende básicamente de planificación.

Los mininos son parientes directos de los grandes felinos. Son dueños de un carácter cazador, independiente y dominante. Al contrario de los animales salvajes, los gatos y los perros mantienen características de la infancia durante toda su adultez.

Es básicamente ese aspecto que torna los gatos y perros domesticables y posibles de entrenar. Al contrario de los grandes felinos y los lobos, que pueden ser nada más que amansados. Su espíritu es salvaje y eso les permite sobrevivir.

La parcela de agresividad que conservan los gatos es fundamental para su instinto, ya que es gracias a ella que se mantienen alerta y mentalmente activos.

Con un proceso de socialización del animal y un acondicionamiento apropiado del ambiente, todo será posible. De esa forma es posible promover la convivencia de un gato con tu bebé.

¿Cómo socializar un gato con tu bebé?

Tener un bebé es una elección decisiva en la vida y es necesario prepararse. Eso incluye a tu mascota. La primera regla de oro es socializarla antes de la llegada del nuevo integrante de la familia.

El proceso de socialización enseña a perros y gatos a convivir pacíficamente con otras personas y animales. Esto disminuye considerablemente el riesgo de una conducta violenta cuando sienta que su territorio es invadido.

Gato durmiendo con un niño

El periodo óptimo para empezar a socializar tu mascota es entre las 4 y las 20 semanas de vida. Eso porque es en este momento que el animal crea sus primeras habilidades de convivencia.

El primer paso es no creer que los gatos no necesitan socializarse porque ya son independientes. Los felinos también presentan comportamientos agresivos por posesión sobre su territorio y su amo. Y generalmente son más territoriales que los perros.

Consejos simples para preparar la socialización de un gato con tu bebé

Jamás obligar al gato

Los gatos son más reservados e independientes que los perros. Por eso, el proceso de interacción con personas y otros animales es más lento y gradual.

Es necesario tener paciencia y no obligar el gato a realizar actos contra su voluntad. El felino va a acercarse a su tiempo. Para incentivarlo, es indicado ofrecer un ambiente tranquilo para que el felino se sienta seguro para explorarlo.

Ofrecer juegos físicos y mentales

Es fundamental ofrecer una vida activa a un gato doméstico. Eso disminuye la ansiedad y los posibles comportamientos agresivos.

El consejo es ofrecer juegos para desarrollar física y mentalmente a tu gato. Los felinos son muy inteligentes y les gusta aguzar sus sentidos. Para empezar, son preferibles juguetes de poco contacto físico con el animal para no asustarlo: varitas, plumas, pelotitas…

Presentar a otros gatos

Lo ideal es empezar por traer un gato de confianza a casa. Pero solamente por una o dos horas. Y no obligar a que los dos felinos interactúen forzosamente. Con el tiempo, ellos mismos tendrán curiosidad por interactuar. Posteriormente, se pueden traer nuevos gatos y dejarlos por uno o dos días compartiendo el mismo territorio.

La siguiente etapa consiste en acondicionar el ambiente para la llegada del bebé y para la convivencia cómoda con tu mascota.

Se invita a conocer más 3 consejos fundamentales para preparar la adaptación saludable de un gato a tu bebé.

Higiene reforzada

Lo más importante es evitar cualquier clase de contaminación. Hay muchos mitos en relación a los gatos y la transmisión de enfermedades.

Hay que tener mucho cuidado con el contacto con la orina y las heces de gato. Principalmente teniendo en cuenta que los bebes están desarrollando su sistema inmunológico.

Por eso, la higiene debe ser reforzada en todo el ambiente. Pero con especial atención para la limpieza diaria de la cajita de arena.

Cuidado con los pelos excesivos y las alergias

El sistema respiratorio del bebé también está en pleno desarrollo. Por eso hay que evitar la acumulación de pelo en los ambientes, especialmente cerca de donde el pequeño duerme. Los pelos pueden ocasionar problemas respiratorios y alergias en la piel del recién nacido.

Respetar los espacios del gato

Los gatos son territoriales y altamente higiénicos. Por eso deben tener siempre sus espacios para alimentación separados de la cajita de arena. Y estos espacios deben ser respetados. Lo ideal es no cambiar radicalmente las rutinas del animal por causa de la llegada del bebé, sino que adaptarlas gradualmente.

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