Perros y gatos: los mejores ejemplos de amistad

Yamila · 16 junio, 2017

No sabemos de dónde salió el mito de que “los perros y gatos no se quieren” o que son enemigos íntimos. Hay muchas historias que nos muestran lo contrario y sirven para aquellas personas que no saben si adoptar una mascota de cada raza. ¡Es la mejor decisión que puedan tomar!

Historia de perros y gatos número 1: Hundt y Zeus

Un perruno y un gatuno pueden forjar un gran vínculo de amistad… más fuerte incluso que el de las personas. Esta es la historia de Hundt, un pastor alemán medio brusco, juguetón y simpático, y de Zeus, un gato peludo, enorme, con cola de plumero y grandes bigotes.

En el hogar había nada menos que 14 gatos… y sólo un perro. Este último dormía fuera para cuidar de la casa, y los felinos no tenían mucho contacto con él. Cuando lo veían, algunos incluso lo arañaban por su gran tamaño o su intromisión.

Pero por alguna razón inexplicable, uno de los gatitos pareció caerle más que bien ese grandullón que habitaba del otro lado de la puerta. Poco a poco se volvieron inseparables. Zeus lamía las orejas de Hundt y se comía su comida. Cuando era el momento de entrar a la casa para dormir, el gato prefería quedarse fuera con su amigo.

Un día el perro enfermó y falleció. Todos en la casa lloraron su ausencia, pero el que más sufrió fue Zeus. El gato esperaba fuera a su amigo, y aunque pasaron los días, nunca se resignó a que no regresaría. Desde entonces se convirtió en un animal retraído que no quiso vivir en el calor del hogar… sin duda aguardando el momento exacto en que Hundt volviera a su lado.

Historia de perros y gatos número 2: Chip y Adele

En este caso ambos animalitos fueron abandonados desde cachorros y encontraron en el otro la compañía y el amor que nadie más les brindó. Chip es un chihuahua de 5 semanas de vida y Adele es una gatita que con tan sólo 1 mes de vida fue dejada en la calle. No sabemos los motivos por los cuales los dos quedaron a su suerte.

Afortunadamente, fueron acogidos por un refugio para animales de Dallas, Texas (Estados Unidos) y pudieron sobrevivir… no sólo por los cuidados de los voluntarios y veterinarios, sino también por el amor que los une.

Una familia llegó al lugar con la intensión de adoptar un perrito. Les dijeron que Chip estaba aguardando por un hogar, pero que debía ser llevado a su nueva casa con su amiga Adele. Esa era la condición. Los Buxton aceptaron de inmediato… y se sorprendieron de cuan unidos estaban los animales, no se separan ni un instante, siquiera para dormir.

Historia de perros y gatos número 3: Tervel y Puddicat

Si eres un poco sensible, esta historia te hará llorar… de la emoción. Los protagonistas son un perro labrador de 14 años llamado Tervel y un precioso gatito al que bautizaron con el nombre de Puddicat.

El perro, al ser tan mayor, estaba ciego y parcialmente sordo. Por estos problemas se convirtió en un animal solitario, acostado todo el día en una cesta. Todo cambió cuando llegó Puddicat y su vida dio un giro de 180°.

 

El gato era considerado algo autoritario y mandón, por eso no se llevaba bien con sus hermanitos. Cuando llegó a su nuevo hogar, enseguida hizo amistad con ese viejito ciego que tenía mucho amor para ofrecer. Al poco tiempo, Puddicat no sólo fue su mejor amigo, sino también su guía.

Gracias a él, el perro puede moverse con confianza y facilidad siguiendo los pasos de su compañero. Sin duda, un gesto de amor encantador y que merece un homenaje de agradecimiento.

¿Todavía crees que perros y gatos se llevan mal y son archienemigos? ¡Estas son sólo tres de las miles de historias similares que demuestran el amor entre perrunos y gatunos!