El primer día con tu perro en la playa

El verano despierta la voluntad de disfrutar un bello día de sol y mar con nuestras mascotas. Pero, si va a ser el primer día de tu perro en la playa, es mejor tomar una dosis extra de precaución.

Los momentos de esparcimiento y diversión compartidos son fundamentales para que los animales crezcan felices y saludables. Pero, si el perro no está preparado, un paseo puede transformarse en daños a su salud y al bienestar de todos a su alrededor.

Por eso, cada dueño debe tomar los debidos cuidados anticipadamente para que los días con el perro en la playa sean motivo de alegría, y no de arrepentimiento.

Siguiendo los consejos a continuación, será más simple preparar a tu mascota.

Socializarlo antes de tener a tu perro en la playa

El primer día de un perro en la playa involucra un cambio radical de ambiente y muchas nuevas experiencias para él. Sobre todo, si tu mascota no esté acostumbrada a convivir con otras personas y animales.

El aire libre presenta estímulos completamente distintos a la gran ciudad: el viento y la brisa, el calor, el agua salada, la arena, los ruidos… Tu mascota va a querer explorar todo. Y, si nunca ha dejado el ambiente de la ciudad, puede reaccionar de forma inesperada.

Por eso es necesario socializar a tu perro antes de exponerlo a un cambio radical de ambiente, y obligarlo a compartir territorio. El proceso de socialización enseña a tu mascota a relacionarse pacíficamente con otros animales y personas. Luego, disminuye considerablemente el riesgo de una conducta agresiva. Además, hay que respetar la normativa.

Lo ideal es socializar al perro mientras todavía es un cachorro, entre los 6-7 primeros meses de vida. También es posible socializar un can adulto exponiéndolo al contacto con otros peludos. Es importante empezar presentándolo a un solo perro, en un ambiente controlado. Después, se puede insertar gradualmente en la convivencia con otros canes.

Adaptación gradual

Tu perro necesita acostumbrarse a los nuevos estímulos. Por eso, preséntalo a la playa de forma gradual.  Empieza por llevarlo a pasear en la costa en horarios de poco movimiento. Rápidamente, el ambiente le resultará familiar y la ansiedad disminuirá.

Jamás obligues a tu perro a entrar al mar. Cada peludo tiene un nivel de preferencia y tiempo de adaptación al agua. Potencia su curiosidad en relación al mar, incentívalo a jugar con las olas, lleva su juguete favorito. Presenta la playa de forma divertida y tu can se sentirá cómodo.

Enséñale a señalar sus necesidades

Es muy desagradable que un perro orine y haga sus necesidades en la arena o en el mar. Y, en algunos lugares, esa infracción genera una multa de considerable valor para el dueño.

Para controlar esto, es necesario solicitar ayuda de un adiestrador. Y, claro, lleva bolsitas para recoger las heces de tu mascota.

Vacunas y antiparásitos al día

Ese consejo es fundamental, ya que el perro en la playa se encuentra expuesto a diversas enfermedades. Se trata de disfrutar con precauciones. La arena, el mar y los otros canes pueden resultar fuentes de contaminación.

Para no exponer a tu perro, consulta con el veterinario y pon al día su carta de vacunación. Es muy recomendable administrarle el tratamiento antiparásito algunas semanas o un mes antes de llevarlo a la playa.

Cuidados con la piel

La exposición excesiva a los rayos ultravioletas emitidos por el sol es dañina para animales y humanos. Los perros pueden presentar ardor, quemaduras, irritaciones y hasta riesgo de cáncer.

Ya existen protectores solares aptos para perros. Es recomendable consultar al veterinario antes de utilizar cualquier producto en la piel de tu mascota. Algunos peludos necesitan cuidados más específicos.

Cuidado de patas y orejas

Hay que tener cuidado especial con las patas al llevar tu perro a pasear en días calurosos. La arena y el pavimento potencian la radiación y emanan calor. Eso puede provocar quemaduras en las almohadillas de tu can.

Las orejas también merecen atención diferenciada. La humedad y el calor favorecen la proliferación de hongos y bacterias en el canal auditivo de los perros. El resultado es mucha incomodidad, dolor y un olor horrible ocasionados por la otitis.

Hidratación reforzada

El perro en la playa pierde gran cantidad del agua de su organismo. Él no transpira por los poros de la piel como los humanos. Los perros cambian calor con el ambiente mientras jadean. De esta forma, renuevan el aire y se refrescan.

En días calurosos, es importante reforzar la hidratación. Ofrece mucha sombra y agua fresca a tu mejor amigo.

Fuente de la imagen principal: gomagoti

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