Peces de río en la actualidad

Francisco María García · 11 febrero, 2018
Estas especies de agua dulce se encuentran amenazadas en su grandísima mayoría –en España– debido a la contaminación y a la introducción de depredadores no autóctonos en el ecosistema nacional

Podemos confundir a simple vista los peces de mar con los peces de río, pero se trata de especies bien distintas. Sus cuerpos presentan diferentes metabolismos, principalmente sobre el mecanismo de regulación entre sus fluidos corporales y la salinidad de su hábitat.

Algunas diferencias entre peces de río y peces de mar

Una especie de agua dulce vive mayormente en ambientes de baja salinidad como lagos, ríos, lagunas o arroyos; sus tejidos son ricos en fosforo, magnesio y potasio y poseen una mayor concentración de sales que en el ambiente exterior.

Por sus características, los peces de río no necesitan beber agua y la absorben por medio de su piel; el resultado es una carne muy suave a nuestro paladar.

Los peces de agua salada, como su nombre indica, habitan ambientes de alta salinidad como mares y océanos. Su organismo es rico en sodio, cloro y yodo, pero registra una menor concentración de sales; estos peces necesitan beber una buena cantidad de agua para no deshidratarse. Su carne es más potente y bien marcada al paladar humano.

La actual situación de los peces de río autóctonos de España

A lo largo de la historia, España ha contado con una gran variedad de peces de río, entre las cuales se encontraban valiosas especies fluviales autóctonas. No obstante, muchos ejemplares ibéricos se encuentran en riesgo de extinción en la actualidad. Y todas las especies fluviales se encuentran vulnerables frente al avance de las grandes ciudades.

Peces de agua fría: neón chino

Según el Ministerio del Medio Ambiente, apenas cinco de las más de 40 especies autóctonas de España se encuentran libres de amenazas. Y el experto en ictofauna de la Universidad Complutense de Madrid, Dr. Benigno Elvira, también alerta de que casi todos los peces ibéricos son vulnerables.

Además, el investigador resalta la importancia de entender este problema en su verdadera intensidad. Según explica, se trata de un fenómeno a nivel global que amenaza severamente la supervivencia de la fauna y flora autóctonas de todos los continentes.

Esta realidad debe dejar de ser encarada como una posibilidad a futuro, ya que exige soluciones urgentes en el presente; y una mayor implicación por parte de la sociedad, el gobierno y todos los sectores sociales afectados.

Causas asociadas a la elevada mortandad de peces fluviales en España

La principal causa es la degradación de su hábitat natural. La mayoría de los ríos españoles sufren contaminación o fragmentación por regulación u obras. De hecho, se estima que ningún curso fluvial se mantiene absolutamente preservado en toda Europa.

Sin embargo, la introducción de animales depredadores no autóctonos también ha influido negativamente en la conservación de dichas especies fluviales. Actualmente, se estima que existen más de 25 especies exóticas en los ríos españoles, desde carpas orientales hasta el pez sol americano.

Lamentablemente, todavía son pocos los peces de río que están protegidos por ley en España. Además, la educación ambiental camina muy lentamente si es comparada al daño diario que sufren los ecosistemas y las variedades de especies.

Salmón

También escasean medidas eficaces de fiscalización y sanción a las empresas y particulares que adoptan malas praxis en su actividad. Todo ello abre espacio a una enorme depredación directa o indirecta de la fauna fluvial.

¿Hay alternativas para recuperar la fauna fluvial española?

Existen alternativas para recuperar parte del daño ya existente en el ecosistema fluvial. Una de las opciones más viables es la recuperación de riberas y ríos a través de la restauración de sus caudales. No obstante, casi siempre pueden requerir una elevada inversión, como es el caso de la limitación de ciertas actividades económicas.

La situación es compleja cuando se aborda la cuestión de las especies exóticas. Además de ser difícil erradicar ciertas especies en el medio acuático, nos enfrentamos a cuestiones biológicas y éticas.

Es necesario plantearse algunas preguntas como: ¿es justo exterminar ciertos peces para salvar a otros?, ¿eliminar estas especies exóticas puede traer algún problema también para los peces autóctonos?

Por último y no menos importante, debemos resaltar la escasez de agua en muchos ríos españoles. Actualmente, numerosos cursos fluviales ni siquiera cumplen con un caudal continuo de agua. Es el caso del Yeltes, en Salamanca, por ejemplo. Y este fenómeno también amenaza severamente la supervivencia de los peces de río.

Con todo ello, tenemos alternativas para proteger y recuperar ciertos peces de río autóctonos de España. Pero ello requiere medidas serias y urgentes cuyo cumplimiento sea debidamente vigilado. Además, estas especies dependen de la concienciación y del compromiso de la sociedad, de los órganos oficiales del Gobierno y de las empresas.