Oso grizzly, el más famoso de los bosques

Esta especie, que cuenta con las garras más grandes de los de su familia, es un carnívoro que se ha adaptado a la alimentación omnívora por necesidad

Cuando pensamos en el oso grizzly, podemos relacionarlo con Yogui, el personaje animado de Hannah-Barbera o bien con el Parque Nacional Yellowstone de Estados Unidos. Sin embargo este enorme ursus –uno de los más grandes de la familia– es más que eso. Conoce todo sobre él en el siguiente artículo.

Características y distribución del oso grizzly

Su nombre científico es Ursus horribilis y es una de las subespecies del oso pardo. Vive en las tierras altas de América del Norte y de Siberia. Si bien es de los más famosos de los parques nacionales de Estados Unidos, lo cierto es que la mayor población de osos grizzly se ubica en Alaska.

Detrás del oso polar y el oso kodiak, esta especie es la tercera más grande de Norteamérica: pesa hasta 600 kilos y cuando están sobre sus cuatro patas mide un metro. Al posarse sobre sus patas traseras puede alcanzar los 2,5 metros.

Se distingue del oso negro por contar con una especie de ‘joroba’ en la espalda, la cual está formada por masa muscular que le permite excavar guaridas usando sus patas delanteras. Igualmente, sus patas traseras son más potentes y ágiles; puede alcanzar los 55 km/h al correr.

Las garras del oso grizzly son más grandes que las de los demás de su familia. Otra de las características inherentes es que cuenta con un área de pelo con puntas plateadas en la espalda (el resto es marrón), la cual le dio el nombre con el que todos lo conocemos: grizzly quiere decir ‘entrecano’ en inglés.

Oso grizzly: hábitat y alimentación

Hábitos y alimentación del oso grizzly

Los osos grizzly son carnívoros según su sistema digestivo. Sin embargo, la evolución y las necesidades puntuales los han convertido en omnívoros. En ciertas épocas del año, los vegetales forman el 90% de su dieta; puede consumir frutos, pastos, cortezas, piñas, nueces, tubérculos, raíces. También pueden ingerir insectos y gusanos.

Cuando llega el verano su menú está compuesto por grandes presas como venados, caribúes, renos y uapitíes; incluso pueden cazar crías de bisontes y de osos negros. Aquellos ejemplares que viven cerca de las zonas costeras son especialistas en capturar salmones, truchas y róbalos. Su técnica consiste en colocarse cerca de una cascada y esperar a que los peces salten para atraparlos con sus potentes dientes.

Los osos grizzly hibernan, y unas semanas antes de ingresar a su guarida o madriguera –cuando se desata una gran tormenta de nieve– se ‘sobrealimentan’ y pueden aumentar 180 kilos en pocos días.

Los machos suelen ser bastante agresivos cuando tienen que encontrar una hembra para aparearse –único momento en el cual se unen, ya que son solitarios– y pelean con otros contrincantes. Incluso pueden matar cachorros para que no se conviertan en competencia a futuro.

La temporada de apareamiento se lleva a cabo entre mayo y julio; el cortejo es simple y, tras la cópula, el macho ‘sigue su camino’ en busca de otras parejas temporales.

Tras 270 días de gestación, las hembras se encargan de la crianza de los pequeños (tienen como máximo dos por camada) y estos pueden pasar varios años a su lado: aprenden a conseguir su propio alimento viendo a su madre. Cuando maduran sexualmente –entre los dos y los cuatro años– se alejan de ella.

Oso grizzly: Yellowstone

Depredadores del oso grizzly

En la vida natural, los osos grizzly no tienen depredadores más allá de ellos mismos, ya sea por motivos de reproducción o por escasez de alimentos. Si bien esta especie no está en peligro de extinción debido a que habita en áreas protegidas, lo cierto es que el ser humano es la principal amenaza de estos enormes osos.

Es considerado agresivo debido a su gran tamaño y ferocidad, pero los ataques a las personas son atípicos. Si bien el oso tendrá una ventaja física sobre un hombre, no lo considera una presa.

La mayoría de los ataques mortales por parte de los grizzly han sido protagonizados por una hembra con sus crías. En esta etapa, las madres son demasiado protectoras y pueden usar su fuerza para hacerle frente al peligro.

En áreas naturales preservadas muchos osos grizzly se han acostumbrado a la presencia de los humanos, y se acercan para observarlos sin atacarlos.

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