Los perros que protegen animales salvajes de la extinción

Eugenio Fernández · 20 marzo, 2018
Especies como el guepardo, el león, el elefante o el gorila son protegidos por ejemplares caninos entrenados para ello; estos pueden ser el pastor alemán, el braco de Weimar o el pastor belga

A lo largo de la historia, los perros han realizado múltiples tareas ayudando al ser humano. Una de las tareas más frecuentes que han desempeñado nuestros compañeros de cuatro patas es la de perros que protegen animales de producción. Es decir, los animales de abasto que han acompañado al hombre desde el inicio de la ganadería.

Sin embargo, en los últimos años se han encontrado otros usos para los perros, que han permitido a diversas especies silvestres gozar de una mayor protección. Los perros que protegen animales salvajes en peligro de extinción son ya una realidad en diversos países, especialmente en el continente africano.

Proteger el ganado es proteger a los animales salvajes

La realidad es que los perros que protegen animales domésticos son los que permiten, en primer lugar, una mayor protección de los animales silvestres. El ser humano ha decidido dar una mayor protección a los animales salvajes, y esto ha repercutido en la ganadería.

Aunque sin duda debemos proteger a los animales salvajes, lo cierto es que lobos, leones y otros carnívoros atacan al ganado en extensivo. Esta forma de producción alimentaria está en contacto con la naturaleza, y por ello es obligado respetarla.

Pastor de Anatolia: características

Sin embargo, la proliferación de granjas industriales ha hecho que los pastores no puedan competir, pues queremos consumir productos de origen animal baratos. Esto hace que cada vez les sea más difícil proteger a su ganado de la fauna salvaje, y que recurran a actos horribles como envenenar animales, especialmente condenables si hablamos de animales en peligro de extinción.

Aunque estos hechos deben ser condenados con penas de cárcel, no se puede ignorar la parte de culpa que comparte toda la sociedad. Tal vez debamos consumir productos sostenibles de zonas donde el lobo o el lince están atacando ganado, para que estos ganaderos tengan medios para convivir con los animales salvajes.

Las razas de perros que protegen animales de producción

A lo largo del globo terráqueo, existen múltiples razas de perros que protegen animales de producción de los depredadores. En España es de sobra conocido el mastín y su instinto de guarda, aunque existen otras razas a lo largo del planeta.

El pastor de Anatolia es uno de los más conocidos. Este perro está siendo de gran ayuda para proteger al animal terrestre más rápido del planeta: el guepardo. Los guepardos han sido perseguidos por atacar al ganado de los pastores de Namibia y otros países africanos, y entidades conservacionistas han empezado a regalar pastores de Anatolia a los ganaderos de estas zonas.

Pastor de Anatolia: comportamiento

Gracias a esta iniciativa, los ganaderos han comenzado a percibir el impacto positivo que tiene la presencia de grandes depredadores en su zona de trabajo. Muchos de sus hijos han comenzado a trabajar como guías de actividades turísticas o incluso como rastreadores e investigadores que promueven la conservación de la naturaleza.

Igualmente, existen decenas de razas de mastines y perros pastores, cada uno adaptado a una región, un ganado y unos depredadores particulares. Por ejemplo, el mastín tibetano y el pastor del Himalaya han protegido durante siglos a las cabras del leopardo de las nieves.

Perros que rastrean furtivos y fauna

Aunque proteger el ganado ayuda a proteger a los animales en peligro de extinción, lo cierto es que hay perros que protegen animales salvajes de otras formas. Una de las más frecuentes es que los perros usen sus habilidades de rastreo para buscar furtivos, animales heridos o especies amenazadas.

Un ejemplo de ello son los perros de San Humberto, que han sido usados en el parque natural más antiguo de África: el parque de los volcanes de Virunga acoge a cientos de especies amenazadas, entre las que destaca el gorila de montaña por el que dió su vida Dian Fossey.

Los bautizados como congohounds mantienen a raya a los furtivos que se atreven a poner trampas en el parque. Aunque la labor de Dian Fossey redujo el furtivismo en enorme medida, aún se ponen trampas para atrapar antílopes y alimentarse de ellos, pero estas trampas son un peligro también para los gorilas.

Otras razas, como el braco de Weimar o el pastor belga, han sido utilizadas en el parque de Kruger, famoso por sus poblaciones de leones y elefantes. Estos perros permiten localizar rápidamente escenarios de furtivismo para localizar a los posibles infractores.

Braco de Weimar

K9 Conservation lleva trabajando en este aspecto durante varios años, y ha conseguido aunar los esfuerzos de perros y guardabosques para localizar rápidamente a los animales víctimas de la caza furtiva. Gracias a ello han conseguido salvar la vida a muchos rinocerontes que han sido abandonados por los furtivos tras arrancar su cuerno.

Mientras, Big Life Tanzania ha utilizado al pastor alemán en su lucha contra los cazadores furtivos, especializados en labores de rastreo para proteger a la fauna de Tanzania. Gracias a sus habilidades para localizar sustancias, han detenido a numerosos furtivos que transportaban cadáveres para ser vendidos en el mercado negro.

Algo positivo para los propios perros

De forma increíble, los perros que protegen animales salvajes son cada vez más frecuentes en entornos protegidos, y esperemos que esta nueva ‘moda’ llegue a Europa para ayudar a otras especies amenazadas. Además, el uso de perros para conservar la naturaleza también tiene consecuencias positivas para nuestros compañeros de cuatro patas.

Y es que los perros de trabajo son entrenados con refuerzo positivo, y cumplir su tarea es algo estimulante y enriquecedor para ellos. Además, existen múltiples razas que han ido perdiendo su utilidad por los cambios en la ganadería y en la sensibilidad al maltrato animal, por lo que los perros que protegen animales salvajes pueden ser de razas que han perdido su aptitud ancestral.