¿Los perros entienden la expresión en la cara de los humanos?

Eva María Rodríguez · 13 diciembre, 2018
Los perros son capaces de entender las emociones que hay detrás de la expresión en un rostro humano; así lo confirma un estudio reciente

Los perros entienden la expresión en la cara de los humanos. Cualquiera que haya tenido un compañero canino puede saber que los perros son expertos en la lectura de las emociones humanas. La mayoría de los dueños de perros tienen alguna historia o se acuerdan de que en alguna ocasión su mascota parecía saber que se sentían tristes y que necesitaban un buen abrazo.

Los humanos y los perros han evolucionado conjuntamente durante muchos miles de años. En cierto modo, tiene sentido que durante ese tiempo hubiéramos establecido algún tipo de comunicación entre especies. A medida que se acumulan los estudios, parece que una gran parte de ese lenguaje común son nuestras expresiones, es decir, nuestra capacidad para leer las emociones escritas en las caras de los demás.

Un estudio reciente revela en qué medida están conectados están los perros con las personas. La investigación también proporciona evidencia de que los perros usan diferentes partes de su cerebro para procesar las emociones humanas.

Los perros pueden entender las expresiones emocionales de los humanos

Los investigadores explican que si un perro gira su cabeza hacia la izquierda, podría estar detectando que alguien está enfadado, que tiene miedo o que está contento. Si hay una mirada de sorpresa en la cara de una persona, los perros tienden a girar la cabeza hacia la derecha.

La frecuencia cardíaca de los perros también aumenta cuando ven a alguien que está teniendo un mal día, dicen los autores del estudio, publicado en el diario Learning & Behavior de Springer en junio de 2018.

Al vivir en contacto cercano con los humanos, los perros han desarrollado habilidades específicas que les permiten interactuar y comunicarse de manera eficaz con las personas. Estudios recientes han demostrado que el cerebro canino puede captar las señales emocionales contenidas en la voz, el olor corporal y la postura de una persona, así como leer sus caras.

Los perros nos entienden

En este estudio los autores observaron lo que sucedió cuando presentaron fotografías de los mismos rostros de dos adultos –un hombre y una mujer– a 26 perros mientras se alimentaban. Las imágenes se colocaron estratégicamente a los lados de la línea de visión de los animales. Las fotos mostraban un rostro humano que expresaba una de las seis emociones humanas básicas: ira, miedo, alegría, tristeza, sorpresa, disgusto o ser neutral.

Los perros mostraron una mayor respuesta y actividad cardíaca cuando se mostraron fotografías que despertaban estados emocionales como la ira, el miedo y la felicidad. También tardaron más tiempo en reanudar la alimentación después de ver estas imágenes. El aumento de la frecuencia cardíaca de los perros indicó que en estos casos experimentaron niveles más altos de estrés.

Además, los perros tendían a girar la cabeza hacia la izquierda cuando veían caras humanas que expresaban enojo, miedo o felicidad. Lo contrario sucedió cuando las caras parecían sorprendidas, posiblemente porque los perros lo ven como una expresión relajada y no amenazadora.

Por lo tanto, estos hallazgos apoyan la existencia de una modulación emocional asimétrica de los cerebros de los perros para procesar las emociones humanas básicas. Según los investigadores, «las emociones negativas son claramente excitantes y parecen ser procesadas por el hemisferio derecho del cerebro de un perro, y las emociones más positivas por el lado izquierdo».

Los perros entienden las emociones humanas

Los resultados apoyan los de otros estudios realizados en perros y otros mamíferos. Dichos estudios muestran que el lado derecho del cerebro desempeña un papel más importante en la regulación del flujo simpático hacia el corazón. Este es un órgano fundamental para el control de la respuesta conductual de ‘lucha o huida’ necesaria para la supervivencia.

Los perros son animales sociales

Las investigaciones muestran que la capacidad de reconocer las emociones de otros individuos juega un papel fundamental en la creación y el mantenimiento de las relaciones sociales en los animales que viven en grupos.  Esta capacidad  les permite evaluar correctamente la motivación y las intenciones de otros individuos y ajustar así su comportamiento durante las interacciones sociales.

Para los humanos, las expresiones faciales constituyen una fuente importante de información. Al vivir en contacto cercano con los humanos, los perros han desarrollado habilidades sociocognitivas únicas, que les permiten interactuar y comunicarse de manera eficiente con los humanos, explican los investigadores.