La salmonelosis y los reptiles

Eugenio Fernández 15 enero, 2018
Esta enfermedad es contagiosa para los humanos, así que hay que cuidar especialmente la limpieza, como por ejemplo la de los terrarios; las más afectadas son las especies de tortugas acuáticas

La salmonelosis y los reptiles están íntimamente relacionados, y es que la bacteria Salmonella está presente en muchos de estos animales sanos y puede transmitirse a la población humana. Esto no debe alarmarnos, pero sí es recomendable ser consciente de ello y tomar algunas precauciones.

La salmonelosis y los reptiles

La salmonelosis es una zoonosis causada por bacterias del género Salmonella, unas enterobacterias que a pesar de encontrarse en muchas especies de forma natural, pueden causar un proceso infeccioso por contagio bastante molesto en la especie humana.

Esta bacteria vive en su intestino y puede contaminar con las heces diferentes elementos del terrario, incluso la piel del animal. Esta enfermedad suele transmitirse a través de alimentos contaminados, especialmente el huevo, pero un mal manejo de nuestros reptiles puede hacer que estos sean una causa de la infección.

La salmonelosis coloniza nuestro aparato digestivo y causa procesos diarreicos y síntomas sistémicos como dolor de cabeza y fiebre; es especialmente dañina para población inmunodeprimida, ancianos y niños.

Especies de tortugas.

La mayoría de reptiles puede tener Salmonella en su intestino: los animales más preocupantes en este sentido son las especies de tortugas acuáticas, ya que una mala higiene junto a la presencia de alimento en el agua hace que el propio acuario sea un caldo de cultivo para esta bacteria.

Prevención de la salmonelosis

La prevención de esta enfermedad es relativamente sencilla. Se basa en medidas de higiene y se resume en una serie de puntos:

  • Es vital lavarse las manos tras manejar a los animales, o cualquier elemento relacionado con ellos, como el terrario o los alimentos.
  • Para lavarnos es recomendable usar desinfectantes bactericidas. Podemos consultar a nuestro veterinario sobre la prevención.
  • Esto es especialmente importante si tras el manejo de reptiles vamos a manejar alimentos o a tocar zonas relacionadas con ellos.
  • Los reptiles deben estar en zonas alejadas del almacenaje o procesados de alimentos en la casa.
  • Es recomendable limpiar los terrarios fuera de casa, con agua tibia y jabón.
  • Si esto no es posible, no hacerlo en un fregadero donde se procesen alimentos, o usar un desinfectante tras la limpieza.
  • No besar ni pasarnos por el rostro a nuestra mascota.
  • Mantener el acuario o el hábitat utilizado con una buena higiene.
  • Extremar las precauciones con niños menores de cinco años y ancianos; es preferible que no manejen al animal.
Animales exoticos: reptiles

Seguir estas precauciones básicas nos garantiza que la transmisión de la salmonelosis será muy complicada y podremos convivir con nuestros reptiles en perfecta armonía. Estas normas de higiene son aplicables para muchas otras zoonosis y enfermedades infecciosas que afectan tanto a humanos como animales.

Antes de comprar una tortuga

Es importante señalar que estos animales se venden en muchas ocasiones de forma ilegal y, por tanto, pueden acarrear otras enfermedades más peligrosas. Para evitar peligros añadidos, debemos cercionarnos de comprarla de forma legal.

Recordemos que una buena forma de confirmar que son legales es comprar animales mayores de 10 centímetros, pues las que son menores de ese tamaño seguro que son ilegales.

Cuidados de las tortugas

Los reptiles son animales exóticos con bastantes requerimientos: si son abandonados suponen un peligro para los ecosistemas, además de una muerte segura para muchos de ellos.

La mayoría de las especies populares de reptiles viven más de 20 años y crecen mucho. Por ello, os recomendamos informaros antes de adquirir animales como la iguana o la popular tortuga de orejas rojas; evitarás que se produzcan numerosos abandonos de estos ejemplares únicos.

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