La llamativa rana dorada panameña

Laura Huelin · 28 septiembre, 2018
Pese a su nombre, la rana dorada panameña es en realidad un sapo cuyo llamativo color alerta sobre su toxicidad

La rana dorada panameña es pequeña, tiene unos colores muy llamativos y está en peligro crítico de extinción. Te contamos cuándo fue la última vez que se vio en libertad y todas sus características distintivas.

Características de la rana dorada panameña

A pesar de su nombre y de lo que parece a primera vista, la rana dorada es un sapo y no una rana. Este pequeño anfibio tiene un cuerpo muy pequeño y un ligero dimorfismo sexual: las hembras son un poco más grandes que los machos. Se ha visto que las hembras llegan a pesar como máximo 15 gramos y medir hasta 65 milímetros.

La rana dorada panameña es un animal hermoso de colores vibrantes: la mayor parte de ellas tienen un color que varía desde el amarillo verdoso a completamente doradas; algunas pueden tener manchas negras en la espalda y las patas.

Como bien anuncian sus colores llamativos, este animal es tóxico. No es tan venenoso como las ranas dardo, pero tiene la piel recubierta de toxinas destinadas a envenenar a todo aquel que lo toque. Por suerte, apenas se han podido probar los efectos de este veneno en humanos, pero se considera letal en grandes dosis.

Si comparamos a la rana dorada panameña con el resto de sapos de su familia, en proporción tiene un cuerpo delgado y estilizado, con las extremidades largas. Su piel parece lisa, pero mirada desde cerca se puede apreciar que es rugosa.

Hábitat de la rana dorada panameña

El hábitat natural de este animal es muy reducido: es una especie endémica de Panamá, que se podía encontrar únicamente en el Valle de Antón y en el Parque Nacional Campana. Sin embargo, hace mucho que no se las observa en libertad y se teme que estén extinguidas en libertad.

Rana dorada panameña: hábitat

La rana dorada panameña prospera en ambientes húmedos, en las orillas de los ríos de montaña. Ha perdido mucho hábitat en las últimas décadas, lo que se considera una de las causas del declive de su población.

Alimentación de la rana dorada panameña

La rana dorada panameña, como tantos otros animales de su familia, empieza su vida como renacuajo y luego desarrolla patas y pulmones, y adquiere su forma de adulto. Cuando son renacuajos se alimentan fundamentalmente de algas.

Pero cuando se convierten en adultos no solamente cambia su cuerpo, sino también su dieta. La rana dorada panameña es un animal carnívoro que se alimenta fundamentalmente de insectos. No son animales que recorran largas distancias en busca de comida: cazan lo que se encuentran. Así, pueden alimentarse de mosquitos, hormigas, moscas… todo lo que tenga a su alcance.

Conservación de la rana dorada panameña

Hace casi una década que se grabó en vídeo por última vez a una rana dorada panameña. Se cree que están extintas en su medio natural: solamente hay registro de ejemplares vivos en varios zoos e instalaciones de recuperación de la fauna.

Rana dorada panameña: alimentación

Se pueden encontrar varias causas que han llevado a esta situación: la primera, la pérdida de su hábitat natural. La rana dorada panameña es un ser territorial que no puede vivir en grupos y no tolera compartir su espacio con otros ejemplares. Su hábitat no era muy extenso y en las últimas décadas las granjas, empresas madereras y otros negocios han empezado a ocupar su espacio.

La otra amenaza, quizás más importante porque todavía no se sabe cómo controlar, es un hongo. A partir de los años 2000 estas ranas se vieron afectadas por quitriodiomicosis, enfermedad mortal provocada por un hongo que ha aparecido también en otras poblaciones de anfibios en América.

Los últimos ejemplares que se tenían localizados en la naturaleza se llevaron a centros de recuperación para que se reprodujesen y luego poder devolverlas a la naturaleza. Actualmente hay ranas doradas panameñas en más de 50 centros en Norteamérica y Sudamérica.

Se ha conseguido reproducirlas con éxito en cautividad. Sus números bajo la vigilancia de científicos son buenos, pero no se pueden devolver a su hábitat: todavía no se ha encontrado una cura para la quitriodiomicosis, por lo que morirían de todas maneras.

La rana dorada panameña es un símbolo nacional de Panamá. De hecho, se ha declarado que el 14 de agosto sea el Día Nacional de la Rana Dorada. Ha aparecido representada en sellos y billetes, pero, a pesar del reconocimiento a esta especie y los esfuerzos por salvarla, todavía queda mucho trabajo para que pueda volver a ocupar el Valle de Antón.