La importancia del heno en la alimentación de los conejos

Laura Huelin · 7 septiembre, 2018
Una dieta adecuada a cada especie es imprescindible para una buena salud, de ahí que recalquemos la necesidad del heno en la alimentación de los conejos

Los problemas de salud más frecuentes en los conejos domésticos se pueden prevenir con una dieta correcta y equilibrada. No solo de zanahorias debe componerse esta, así que te recalcamos la importancia del heno en la alimentación de los conejos.

La alimentación en los conejos

Los conejos son animales hervívoros: se alimentan de frutas, verduras y hortalizas. Como veremos, el heno también es un componente muy importante en su dieta y, aunque a los humanos no nos parezca apetecible, es imprescindible para estos pequeños mamíferos.

Debemos incluir verduras y hortalizas en su dieta, con preferencia de las verduras de hoja verde como espinacas o acelgas y, en menor medida, fruta. Para hacer su dieta más interesante y completa lo mejor es darle verduras de temporada: pimiento, tomate, zanahoria, calabacín, pepinos, rábanos… De esta manera, tu conejo no se aburrirá de ninguna.

La fruta tiene muchos azúcares, que pueden provocarle cólicos, así que racionaremos la fruta y la trataremos casi como si fuese un premio: con un par de pedacitos a la semana es suficiente. También se le pueden dar frutas de temporada para que tenga siempre nuevos sabores que explorar.

La alimentación de los conejos y los dientes de los roedores

La otra parte imprescindible de la alimentación de los conejos es el heno. El heno es una mezcla de hierbas recogidas frescas y luego puestas a secar. Hay diferentes variedades en el mercado, incluso mezclas aromatizadas o con flores. Para conejos se encuentran fundamentalmente dos variedades:

  • Mezcla de gramíneas: tiene un mayor aporte de fibra y menos calorías. Se aconseja para conejos adultos con buena salud.
  • Mezcla de leguminosas: aportan más calorías que las gramíneas, por lo que suelen recomendarse, aunque no son exclusivos, para conejos en crecimiento, madres lactantes o animales con una salud delicada.
Heno para conejos

El heno es imprescindible en la alimentación de los conejos y deben tenerlo siempre disponible en su jaula. Por una parte, el heno les aporta fibra, de manera que hacen mejor la digestión y ayuda a prevenir cólicos y malestares intestinales.

Por otra parte, el heno, al estar seco, ayuda al desgaste de los dientes: los conejos no son roedores, sino lagomorfos, pero comparten con los roedores el tema de los dientes. Estos nunca dejan de crecer, por lo que tienen que estar constantemente royendo comida para poder tener su dentadura sana.

El heno, como es duro y lento de comer, es el alimento que asegura que sus dientes se mantienen con el tamaño correcto y no crecen demasiado, tanto los incisivos como las muelas.

Por estas razones, la base de la alimentación de los conejos debería basarse en el heno. En menor cantidad se le deben ofrecer verduras y hortalizas frescas; en mucha menor cantidad se pueden añadir pienso, premios y snacks.

Aunque es un alimento que les suele gustar mucho, puede que haya conejos que no se sientan muy atraídos por él: prueba con diferentes variedades, con las mezclas aromatizadas e incluso diferentes marcas. Las bolsas de heno demasiado amarillentas suelen resultar poco agradables y los henos menos mezclados son poco interesantes.

Problemas de salud derivados de una mala oclusión dental

El heno es imprescindible en la dieta para un conejo sano. No solamente les permite hacer la digestión, sino que les ayuda a desgastar los dientes y tener una boca sana.

Comida para conejos

Los conejos son animales resilientes a los que les cuesta mostrar síntomas de malestar o enfermedad; por eso, cuando tienen un problema en la dentadura solemos darnos cuenta cuando el animal ya tiene mucho dolor. En algunas ocasiones tiene solución, pero en otros casos ya es irreversible.

Si los dientes de los conejos no se desgastan a la velocidad necesaria pueden deformarse o crear heridas en la boca. Unos dientes demasiado crecidos no solamente provocan dolor, sino que impiden que el animal cierre la boca correctamente y le impiden comer.

Esto puede desembocar en una cadena de problemas: al no poder comer bien su digestión se para, aparecen gases y cólicos. Cada caso concreto tiene un tratamiento diferente, pero para arreglar un problema de dientes demasiado crecidos el veterinario tendrá que limarlos e incluso operar al animal.

La alimentación de los conejos debe componerse de frutas, verduras y hortalizas, pero no debemos olvidar de que el heno es imprescindible y deben tenerlo siempre disponible en grandes cantidades en su jaula. El heno les permite cuidar de su boca y de su digestión.