La fauna de Argentina

Yamila · 4 mayo, 2018
Debido a la gran extensión con la que cuenta este país sudamericano, sus regiones presentan variopintos ecosistemas que dan lugar a una gran biodiversidad

Este país sudamericano presenta diferentes biomas o ecosistemas, por lo que las especies de animales que habitan su territorio son más que variadas. En el siguiente artículo te contamos cómo está formada la fauna de Argentina.

Ejemplos de fauna de Argentina

La vasta extensión de este país –octavo más grande del mundo– está dividida en diferentes regiones o ecosistemas. Podemos encontrar selva, bosque tropical, desierto, montañas nevadas, valles, mesetas, playas, bosques andinos y hasta áreas congeladas como la Antártida. Por ello, la fauna de Argentina es tan variada y diversa. Algunos ejemplos más característicos:

1. Hornero

Este ave de pequeño tamaño –unos 25 centímetros– es endémico de América del Sur y  está presente en el noreste y centro de Argentina, donde además es el ave nacional y se lo incluye en muchas canciones y leyendas regionales. Se lo puede hallar en zonas urbanas, pastizales y matorrales, donde tenga barro para construir su nido, el cual es de forma circular y con una ‘puerta’ delantera.

El hornero –foto que abre este artículo– posee alas marrones rojizas y cuerpo de diferentes tonalidades entre marrón y pardo. El pico y las patas son grises oscuro y el pecho es blanquecino. Tiene un canto muy bonito y tanto macho como hembra vocalizan, aunque de diferente manera.

2. Tatú carreta

El armadillo gigante, más conocido como tatú carreta es otro de los animales que forman parte de la fauna de Argentina, concretamente al norte, en las áreas selváticas y tropicales.

Tatú carreta: Argentina

Puede pesar unos 60 kilos y medir 1,6 metros, y su principal característica es la caparazón que lo protege por completo. Las garras son largas y muy fuertes, las orejas y el hocico son alargados, y la cola también presenta coraza.

Puede caminar hasta tres kilómetros cada día en busca de comida, es de hábitos nocturnos y su dieta está compuesta por larvas, gusanos, hormigas, termitas, arañas y lombrices. Es, a su vez, el mamífero terrestre con mayor cantidad de dientes: aproximadamente 100 piezas.

3. Guanaco

Pertenece a la familia de los camélidos y es endémico de Sudamérica, al oeste de Argentina y Bolivia y al Este de Chile. Es uno de los animales típicos de la Patagonia y también de la Puna, ya que se halla en toda la franja que forma la Cordillera de los Andes.

Guanaco: Argentina

El guanaco es un animal salvaje que mide 1,60 metros y pesa unos 90 kilos; su cuerpo está revestido por un pelaje grueso y doble de color marrón, naranja y beige para poder mimetizarse entre las rocas y montañas, donde vive en rebaños formados por un macho y varias hembras con las crías. Se alimenta de tubérculos, musgo y hierbas, y es conocido por su habilidad de ‘escupir’ salva o trozos de hojas.

4. Yaguareté

Si bien el jaguar o yaguareté se puede hallar en toda Latinoamérica, es uno de los más famosos representantes de la fauna de Argentina. Incluso ha sido usado como símbolo por el equipo nacional de rugby, que curiosamente son llamados ‘los pumas’ debido a una equivocación de la prensa extranjera.

Yaguaraté: comportamiento

Este felino tiene un pelaje realmente llamativo: amarillo con manchas negras que difieren entre los individuos. Puede pesar hasta 100 kilos y medir casi 2,5 metros, incluida la cola, que es bastante larga. Tiene hábitos solitarios, puede rugir, y se alimenta de presas grandes como ciervos, caimanes y capibaras, a quienes caza después de seguirles sigilosamente y de atestarles un mordisco profundo en el cuello.

5. Ballena franca austral

Finalmente, en este listado de animales argentinos tenemos un habitante de los mares del sur, conocido por su gran tamaño (unos 15 metros de largo y 40 toneladas de peso). El lugar por excelencia para ver a la ballena franca austral en este país es la península Valdés, donde llega cada año para reproducirse y cuidar a sus crías.

Ballena franca austral: Argentina

Este enorme cetáceo presenta unas callosidades en la cabeza como distintivo para diferenciarse de otros individuos, como si fuesen sus huellas dactilares. Dentro de su boca cuenta con más de 250 ‘barbas’ que le permiten filtrar el agua y retener la comida, compuesta por microorganismos conocidos como krill.