La alimentación del pavo doméstico

Procedente de América, y aunque no sea una especie muy propia para tenerla como mascota, este ave sí ha sido muy popular en las granjas para su cría –por su rápido crecimiento– y posterior venta de su carne

Los pavos son animales muy presentes en nuestra vida. Seguro que todos conocimos uno cuando éramos pequeños, aunque fuera en un zoológico. Nos sorprendimos de la magnífica cola del pavo real, mientras intentábamos esconder nuestro rechazo hacia el pavo común. Sus diferencias son muy obvias en lo que a belleza se refiere. Aun así, queremos hablar de la alimentación del pavo doméstico.

El pavo doméstico

Antes de entrar en materia en lo que a alimentación se refiere, veamos y conozcamos más de este animal.

Este tipo de pavo es conocido por criarse en granjas y corrales. Se usa para alimento pues sus huevos no son muy cotizados. Según el lugar en que se críe este animal se le conoce por uno u otro nombre, aunque el nombre más usado es el de pavo común.

Su origen

Aunque no lo creas, el pavo es producto de una selección artificial llevada a cabo por el hombre en la que trataba de obtener las proteínas requeridas a través de su carne y sus huevos.

Origen del pavo doméstico

También hubo algunas civilizaciones indígenas que trataron a este animal como un dios, ya que lo relacionaron con una de sus divinidades llamada Tezcatlipoca. Cuando los españoles ‘descubrieron’ América, se trajeron varias de estas aves para domesticarlas y criarlas, y las llamaron Gallinas de Indias.

Desde entonces comenzó la cría de este animal que dejó ver su rápido crecimiento, gracias al cual las personas vieron la oportunidad de comer y vender sus carnes. El sabor de sus huevos no era muy agradable, por lo que estos apenas se han comercializado, por no decir nunca.

Características generales del pavo doméstico

Este animal es propicio para vivir en climas templados, motivo por el cual España es uno de los países en los que hay más granjas. Debido a la industrialización de la cría de pavos, es posible producir millones de ejemplares cada mes de tal manera que su carne se pueda adquirir de forma sencilla y a buen precio.

Características del pavo doméstico

Los pavos domésticos que son criados conservan las plumas de color blanco, mientras que el pavo común salvaje las tenía en tonos marrones oscuros. El porqué, aún sigue siendo hoy una incógnita. Algo curioso es que su cabeza y cuello no tienen plumas, algo que los hace muy graciosos de ver.

Sus patas son robustas, muy diferentes a las de las gallinas por ejemplo. Su piel es rosada, aunque en ocasiones puede tener manchas o tonalidades rojizas, moradas o incluso azuladas.

Si hay algo que llama la atención en su apariencia física es su papada en tono rojo intenso, que es una protuberancia –no se sabe si de la piel o de la carne– que lo hace especial y diferente de otras aves.

Alimentación del pavo doméstico

Hay pavos que llegan a medir más de un metro de altura y su anchura con alas abiertas puede alcanzar los dos metros. Su peso oscila entre los 8 y 10 kilos, mientras que las hembras rara vez superan los cinco.

Alimentación del pavo doméstico

Los pavos, cuando son salvajes, es decir, cuando viven en su hábitat natural, pueden alimentarse de insectos, granos, semillas e incluso algunas frutas o vegetales que encuentren en la zona.

No obstante, los pavos domésticos que son criados en granjas se alimentan básicamente de pienso, o mejor dicho, un alimento granulado con un alto porcentaje de proteínas, ya que es el nutriente esencial para su desarrollo. Esto sobre todo en su primeros meses de vida.

Conforme va creciendo, las proteínas del alimento menguan y las calorías de este aumentan, ya que el pavo doméstico es un animal muy activo que necesita un aporte calórico alto para llevar a cabo todo el ejercicio que hace a diario.

Más tarde, las calorías siguen aumentando, pues una vez que el pavo está desarrollado el objetivo de su alimentación cambia. Ahora, lo que se quiere es engordarlos para obtener el máximo provecho de ellos. Triste pero cierto.

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