Un hospital para reptiles

Érica Terrón González · 29 agosto, 2019
Cada vez es más frecuente la tenencia de reptiles como mascota en nuestras casas, de ahí que sea interesante conocer cuáles serían las características ideales de un hospital para reptiles

Cuando un reptil llega a la clínica, suele hacerlo en condiciones físicas deplorables, aunque a simple vista no lo aparenten. Y en la mayoría de ocasiones necesitan cuidados médicos inmediatos, de ahí la necesidad de crear un hospital para reptiles.

Cómo crear un hospital para reptiles

Recintos adecuados

El hospital deberá contar con contenedores de diversos tipos y tamaños. Por ejemplo, para albergar especies arbóreas como camaleones o iguanas, el recipiente debe tener el tamaño suficiente para colocar ramas. O si se trata de especies acuáticas, deben disponer de bañeras. En cualquier caso, deben ser seguros no solo para el animal albergado, sino para el personal.

Las serpientes y los lagartos de pequeño tamaño tienen gran habilidad para escapar por las más pequeñas rendijas.

Es recomendable colocar estos recipientes de manera que el acceso para el veterinario a la hora de inspeccionarlos sea cómodo. Siempre han de permitir un vistazo previo, por lo que se recomiendan las paredes de cristal.

Algunas tortugas y lagartos no detectan la transparencia del cristal y tienden a golpearlo creyendo poder escapar. En estos casos se recomienda que las zonas más bajas del terrario sean de cristal opaco.

Uso de ramas en un acuario para iguanas
Fuente: Chitty J. Topics in Medicine and Surgery: hospitalization of birds and reptiles.

Fuentes de calor

Al contrario que otras mascotas, los reptiles son animales poiquilotermos, y dependen de las condiciones ambientales para mantener su temperatura corporal. Por tanto, es el veterinario el encargado de proporcionarles unas condiciones de temperatura y humedad adecuadas mientras permanecen hospitalizados.

Un rango de 25-32 ºC suele ser adecuado para la mayoría de especies domesticadas. Y es preferible el uso de fuentes radiantes colocadas en la parte superior del terrario, como pueden ser bombillas, radiadores o luz ultravioleta.

En el caso de utilizar mantas eléctricas, se recomienda colocarlas en el exterior, en contacto con las paredes, pero nunca con la piel del reptil para evitar quemaduras.

Humedad

La humedad deberá adaptarse tanto a la especie como a las necesidades del animal enfermo. Un reptil con enfermedad respiratoria necesitará un mayor nivel de humedad. Y una especie desértica, pese a su procedencia, también necesitará cierto nivel de humedad.

Estas condiciones pueden proporcionarse mediante nebulizadores, o simplemente permitiendo la evaporación del agua contenida en recipientes dentro del terrario.

Por su parte, los camaleones necesitan obligatoriamente del uso de nebulizadores, ya que solamente beben de las gotas de agua que se forman en las hojas de las plantas.

Luz

La fuente de calor y de luz pueden o no ser la misma. Y un ciclo de 12 horas de luz, 12 de oscuridad se adapta a las necesidades de casi cualquier paciente.

Escondites

La mayoría de reptiles son ‘tímidos’ y su bienestar depende de la disposición de lugares para esconderse, como una caja o el propio sustrato del terrario. Eso sí, siempre y cuando estos escondites no impidan su monitorización.

Serpiente como mascota en una rama

Alimento

Un hospital para reptiles debe disponer de alimentos para todas las especies que albergue. Las tortugas y los galápagos, por ejemplo, suelen ser muy exquisitos con el alimento, lo cual puede derivar en anorexia.

Los mejor es tentarlos con verduras de hoja fresca, frutos rojos como tomates, pimientos o fresas, etc. Luego están las especies insectívoras, a las que hay que proporcionar larvas o pequeños insectos, de uno en uno, asegurándonos de que los ingieren.

Manejo

La mayoría de los reptiles hospitalizados serán fáciles de manejar dadas sus condiciones. Y para aquellos que no lo sean se recomienda hacerlo en parejas, para lo cual hay que utilizar guantes o toallas.

Para manejar grandes serpientes o especies agresivas pueden ser necesarios aparatos especiales de manejo. Y el ingreso de especies venenosas debería evitarse en todo momento.

Baños

Muchos reptiles, especialmente los quelonios, se benefician de un baño diario, que les da la oportunidad de beber y elevar su temperatura.

Se recomienda el uso de baños individuales para evitar el contagio de infecciones.

Baño para galápagos
Fuente: Chitty J. Topics in Medicine and Surgery: hospitalization of birds and reptiles.

La bioseguridad en un hospital para reptiles

Los patógenos que afectan a los reptiles suelen transmitirse por contacto directo o por fomites, de ahí que sea preferible mantener a los pacientes separados unos de otros. Así mismo, los recipientes serán limpiados y desinfectados periódicamente, y los equipos esterilizados.

  • Chitty J. Topics in Medicine and Surgery: hospitalization of birds and reptiles.