Los cuidados de una tortuga de agua

Es esencial proporcionar una alimentación completa y equilibrada a la tortuga de agua, para evitar déficits nutricionales que favorecen el desarrollo de numerosas patologías
Los cuidados de una tortuga de agua
Francisco María García

Escrito y verificado por el abogado Francisco María García.

Última actualización: 18 julio, 2022

Las tortugas son uno de los reptiles más carismáticos que existen, pues su aspecto “inofensivo” y su peculiar caparazón llaman bastante la atención. Además, algunas especies son bastante comunes y abundan en las tiendas de mascotas. Por lo tanto, varios entusiastas de los quelonios buscan mantenerlos como compañeros en el hogar.

La tortuga de agua se ha vuelto una mascota más popular, en especial entre los niños. Si bien requieren un mantenimiento relativamente simple, estos reptiles también necesitan ciertos cuidados básicos para preservar una óptima salud. A continuación, te contaremos los cuidados esenciales de una tortuga de agua.

Cuidados esenciales para una tortuga de agua

Los cuidados mínimos que debe tener una tortuga de agua para vivir en cautiverio son los siguientes:

1. Eligiendo la piscina ideal para tu tortuga

Una tortuga de agua doméstica pasará prácticamente toda su vida en el interior de su terrario. Por ello, uno de los cuidados esenciales es elegir con cuidado y consciencia la piscina donde tu mascota deberá encontrar las condiciones óptimas para su desarrollo.

En este sentido, es esencial recordar que las tortugas de agua pueden crecer bastante desde su llegada al nuevo hogar. Por lo general, los cuidadores adquieren crías de tan solo algunas semanas de vida, las cuales pueden llegar a cuadriplicar su tamaño en la fase adulta.

Por todo ello, es esencial conocer a la especie antes de adoptarla para elegir un acuario de dimensiones adecuadas. Las tortugas acuáticas son activas y les gusta nadar libremente para ejercitarse y expresarse. Así que mientras más grande sea el acuario, mejor será para el ejemplar.

Tortugas nadando

En la práctica, el terrario de estos reptiles debe ser suficientemente grande para permitirle nadar y moverse cómodamente. De manera general, se recomienda que las dimensiones de la piscina sean tres o cuatro veces más grandes que la tortuga.

2. Preparando el acuaterrario para tu tortuga

Las tortugas de agua son especies ‘de sangre fría’, es decir, que dependen de las condiciones ambientales para regular su propia temperatura corporal.  Este mecanismo de termorregulación –a partir de factores externos al organismo– se denomina poiquilotermia y se observa en numerosas especies de reptiles.

Ello significa que, si bien tu tortuga pasará muchas horas debajo del agua, también necesitará un espacio seco donde pueda tomar sol, secar su cuerpo y regular su temperatura corporal. Para garantizar la disponibilidad de luz, principalmente en invierno, se puede instalar una lámpara especial para reptiles en algún rincón estratégico del estanque.

Tortugas en tierra

La temperatura óptima del agua en el terrario de tu tortuga debe quedar entre  24 ºC y 26 ºC. Para mantener esta temperatura ideal durante todo el año, puede emplearse un sistema de calefacción utilizado frecuentemente en peceras y estanques.

3. Acondicionar el acuaterrario

Una vez que se tengan los aditamentos mínimos para mantener la temperatura del acuaterrario, falta acondicionar su interior. En primer lugar, es necesario colocar en el fondo una buena cantidad de grava para acuarios y algunas plantas (artificiales o naturales). Esto no solo sirve para decoración, sino que ayuda a simular el ambiente natural de las tortugas de agua.

El acuaterrario para tortugas no necesita tener juguetes o aditamentos extra, pues adoran nadar y pasan la mayor parte de su tiempo en ello. No obstante, si necesitan algunas rocas, plataformas o ramas en donde puedan descansar o escalar. Con esto se les estimula lo suficiente para que se mantengan activas y distraídas.

4. Limpieza del acuario

Al igual que sucede con los peces, el acuaterrario de las tortugas necesita cambiar su agua por lo menos una vez a la semana. También es posible optar por instalar un sistema de filtrado que reduzca la frecuencia de limpieza, pero esto dependerá mucho del presupuesto que se quiera invertir en la salud de la mascota.

Asimismo, recuerda que los acuaterrarios más pequeños necesitan cambios de agua frecuentes. Así que conseguir un contenedor más grande te ahorrará tiempo y disminuirá el trabajo de limpieza. Eso sí, no olvides enjuagar bien la decoración antes de introducirla de nuevo al tanque, de lo contrario ensuciarás el agua nueva.

De la misma forma, es preciso realizar una limpieza profunda al menos una vez cada dos meses, con jabón neutro y agua tibia. Esto reducirá los patógenos que se anclen en las esquinas del acuaterrario, lo que mejorará la calidad de vida de las tortugas.

5. Alimentación equilibrada de la tortuga de agua

La nutrición es uno de los más importantes cuidados de una tortuga de agua, ya que resulta esencial para el desarrollo de capacidades físicas y cognitivas. El tipo de dieta de tu tortuga dependerá de su edad, de su especie y de su estado de salud.

Por lo general, las tortugas necesitan consumir una mayor cantidad de proteínas durante su periodo de maduración, que se extiende hasta su tercer año de vida. En esta primera fase de desarrollo, el reptil presenta un crecimiento acelerado y su nutrición debe contener buenas fuentes de proteínas animales, como lombrices, grillos, pequeños peces y crustáceos.

A partir de su tercer año de vida, la tortuga disminuirá gradualmente el consumo de proteínas de origen animal hasta volverse mayormente herbívora. Se recomienda incorporar algas marinas comestibles, hojas verdes y lechuga en su dieta para prevenir cuadros de estreñimiento que son comunes en estas especies.

Alimentación ideal de una tortuga

En las tiendas especializadas, es posible encontrar piensos para tortugas de agua. Estos alimentos son interesantes, pues contienen las proporciones equilibradas según los requerimientos nutricionales de estos reptiles. No obstante, es muy recomendable incorporar también alimentos frescos y naturales para complementar la nutrición de tu tortuga.

6. Alimentos prohibidos para las tortugas de agua

A continuación, listamos los alimentos que no deben ser incorporados en la alimentación de una tortuga de agua, ya que pueden resultar tóxicos.

  • Vegetales: evitar la incorporación de pimientos, habas, champiñones, espárragos, batatas y calabazas en la dieta de tu tortuga.
  • Carnes: no se recomienda dar carnes rojas o blancas con alto contenido de grasas a las tortugas de agua. Las mejores fuentes de proteínas animales son los pescados, las lombrices, los crustáceos y pequeños insectos.
  • Frutas: las mejores frutas para tortugas son las manzanas, peras, sandías y melones. No se debe ofrecer cítricos o plátanos.

7. Evita manipular a la tortuga de agua

Las tortugas son bastante tímidas y no disfrutan ser manipuladas por las personas. De hecho, el simple hecho de sostenerla en las manos les provoca estrés, lo que podría ocasionar problemas de salud a largo plazo. Ten en cuenta que no son perros ni gatos, sino reptiles a los que les encanta la soledad y su privacidad.

Además, toma en cuenta que la piel de las tortugas es el sitio ideal para que crezcan bacterias como las que provocan la salmonela. Si no se tiene precaución al manipularlas, es posible infectarse y contagiar a la familia con la enfermedad.

8. Medicina preventiva para una tortuga de agua

Al igual que las mascotas más ‘tradicionales’, las tortugas también pueden enfermar fácilmente si no reciben una adecuada medicina preventiva. La mala higiene en los estanques suele ser la principal causa de enfermedades en las tortugas de agua, pues favorece la proliferación de microorganismos y agentes patógenos en la piscina. Algunas de las enfermedades más comunes en estos reptiles son:

  • Lesiones en la piel o el caparazón: cualquier ruptura o herida abierta debe ser atendida de inmediato. El entorno húmedo favorece la presencia de infecciones, por lo que se necesita ser cuidadoso para evitarlas.
  • Ablandamiento caparazón: producida por la falta de calcio, insuficiente iluminación o por la presencia de cloro en el agua. Este problema es fácil de solucionar si se acude pronto con un profesional.
  • Infecciones oculares: las peleas o la presencia de objetos punzocortantes en el acuaterrario podrían ocasionar heridas en los ojos fáciles de infectar. El mayor signo de este problema es la incapacidad para abrir los ojos.
  • Enfermedades respiratorias: bastante común y letal en los reptiles. Se observan mucosidades, estornudos o respiración con boca abierta.

Por último, y no menos importante, es necesario realizar visitas preventivas cada seis meses a un veterinario especializado para constatar el estado de salud de tu tortuga de agua.

9. Evita colocar el terrario en zonas concurridas

Las tortugas de agua no solo se estresan cuando se les manipula, sino que también odian estar en sitios concurridos o muy ruidosos. Por esta razón, busca un lugar en donde el acuaterrario se quede solo gran parte del día, pero que reciba suficiente luz. Recuerda que el estrés es un factor fundamental que puede disminuir la función del sistema inmunitario, así que procura evitar este tipo de situaciones.

Como te puedes dar cuenta, los cuidados de una tortuga de agua no son tan complicados, pero requieren de algunas consideraciones que podrían llegar a ser tediosas. Si pretendes adoptar a un reptil de este tipo como mascota, considera estas recomendaciones para mejorar su calidad de vida.

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