Historias de lealtad y amor que te emocionarán

Antonia Tapia · 22 febrero, 2015

Los perros son animales fieles y leales. Compañeros y guardianes que siempre están cuando se les necesitan. Muchos de ellos se han convertido en perros muy famosos debido a su gran coraje y valentía. Héroes por accidente, que han pasado a la historia por su lealtad y amor a sus dueños.

A continuación, compartimos la historia de dos perros que se caracterizan por sus agallas e ímpetu. La primera, tiene como protagonista a un atleta Retriever, que gracias a su gran decisión, salvó a una veintena de personas de morir ahogadas en las profundas aguas de un río.  La segunda, la vida de un amistoso San Bernardo, que se convirtió en un personaje célebre durante la Segunda Guerra Mundial. Vamos a conocer estas bonitas historias de lealtad y amor.

Jack de Swansea

labrador retriever 3

La valentía es una de las virtudes que siempre han caracterizado a los perros y la historia de Jack sin duda, da muestra de ello. Era un perro negro de raza Retriever que vivía con su propietario, en Gales, durante la década de los 30. Hasta aquí su historia no tiene nada de extraño. Sin embargo, una tarde de junio de 1931 todo cambió.

Jack estaba junto al río Swansea tomado su siesta sabatina, pero de repente unos gritos irrumpieron su sueño. Alertado, observó alrededor y notó que la llamada de auxilio provenía de una persona que se estaba ahogando en el agua.

Rápidamente entró en el río y trató de salvarla. Tras tirar de su cuerpo, Jack, logró llevarlo hasta la orilla, salvando así la vida del niño. Pero esta hazaña no fue aislada, ya que a las pocas semanas, este valiente perro rescató a otro nadador. Y luego otro y otro… En el transcurso de la década, se registró que Jack salvó al menos a 27 personas de morir en uno de los ríos más peligrosos de la zona. Por su coraje, Jack recibió una medalla de plata del consejo de Swansea y una copa del alcalde de Londres.

Nuestro héroe murió en octubre de 1937, después de comer veneno para ratas. En su tumba, que está situada en el paseo marítimo en Swansea cerca de St. Helen Rugby Ground, se levantó un monumento para recordar su valor.  En el año 2000, Jack fue nombrado perro del siglo por asociaciones que entrenan a perros domésticos en técnicas de rescate acuático.

Bamse

san bernardo

Bamse era un perro de raza San Bernardo que se convirtió, durante la Segunda Guerra Mundial, en uno de los símbolos de la libertad de Noruega. La historia de este animal comienza en Oslo, cuando fue comprado por el capitán del ballenero noruego Thorodd. Hafto, el capitán, llevó a Bamse al barco y es allí donde comienzan sus aventuras

En el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el Thorodd fue reclutado por la Real Marina Noruega como un buque patrulla costera. Después de la invasión nazi de Noruega, en abril de 1940, el barco combatió contra los alemanes y transportaba a los prisioneros de guerra. Bamse ha pasado a la historia porque durante su estancia en el Thorodd, levantó la moral de la tripulación. Cuentan que durante las batallas se ponía de pie en la torre de arma y que hasta llevaba un casco de metal hecho a su medida por la propia tripulación.

Sus actos de heroísmo incluyen cientos de anécdotas como el ataque a un hombre que había intentado matar a un joven capitán. Aunque también, Bamse,  fue un gran mediador y dicen que lograba apaciguar, en ciertas ocasiones, las diferencias que se podían suscitar entre los integrantes de la tripulación. Cuentan que, durante las peleas,  Bamse solía romperlas colocando rápidamente sus patas sobre los hombros de sus compañeros, calmando de esa manera los ánimos.

Bamse falleció en julio de 1944, en la ciudad de Montrose, debido a una insuficiencia cardíaca. Fue enterrado con honores militares y cada diez años la Marina Real Noruega realiza una ceremonia en su memoria. En esa misma ciudad se levanta una estatua que lo recuerda.

Tras su muerte se le concedió el título póstumo Norges Hundeorden, por su servicio en la guerra y en 2006, fue galardonado con la Medalla de Oro PDSA por su valentía y devoción al deber. En ese sentido, es el único animal de la Segunda Guerra Mundial, que ha recibido este honor. Se han escrito libros contando su vida y en Noruega es recordado con gran cariño.