¿Hay muchos gorriones?

Eugenio Fernández · 15 noviembre, 2018
¿Hay tantos gorriones como pensamos? La realidad es más compleja de lo que a veces pensamos, descubre qué le está pasando a este pájaro tan conocido.

¿Hay muchos gorriones? Puede sonar una pregunta un tanto extraña, ya que mientras que en muchos lugares el gorrión común es considerado plaga, en otros está desapareciendo. Lo que está claro es que el gorrión conquistó el mundo.

Posiblemente donde vivas hay muchos gorriones, y es un ave que estás acostumbrado a ver. Curiosamente, hace unos 200 años solo vivía en Eurasia y en el norte de África, sin embargo, se ha aprovechado del ser humano para extenderse por el resto de continentes menos en la Antártida, por lo que su historia recuerda mucho a la de la garcilla bueyera, el ave que conquistó el mundo.

¿Por qué parece que hay muchos gorriones?

Al igual que con otras especies animales, el gorrión ha sido capaz de extenderse por todo el mundo gracias a las tecnologías del ser humano. Fueron introducidos a mediados del siglo XIX en Estados Unidos, y a principios del siglo XX ya habían llegado a México y Canadá.

Gorrión molinero: características

Mientras tanto, también llegaron a otros lugares del mundo donde no podían encontrarse gorriones, como Sudamérica o Kenia. Sin embargo, esta relación podría ser mucho más antigua: un estudio revela que hace 11 000 años los gorriones ya se estaban adaptando a la agricultura.

Parece ser que el gorrión llevaba siglos preparado para dar el salto a otro continentes, y esto se debe principalmente a las diferencias entre los genes de los gorriones urbanos y los gorriones salvajes, de alimentación silvestre y sin comportamientos migratorios.

Uno de los genes estaría relacionado con picos y cráneos mejor preparados para consumir variedades de grano más duras ligadas a la agricultura, en tanto que otro gen permitiría a estas aves digerir almidón a través de la amilasa, lo que les haría más sencillo alimentarse de patata, trigo o maíz.

Estos hallazgos tienen sentido si observamos la expansión de los gorriones, que en Eurasia ha estado muy ligada al desarrollo de la agricultura. Estos animales comenzaron a vivir cerca de nuestros poblados y a seguirnos. La respuesta a por qué hay muchos gorriones está muy relacionada con esto: han conseguido sobrevivir en decenas de ambientes porque en todos ellos hay seres humanos que los proveen de alimento.

La historia de los gorriones en China

Una de las historias que protagonizaron estos animales fue su exterminio en China: Mao Zedong promovió una campaña para acabar con varios animales considerados plaga. En China no hay muchos gorriones porque se acabó con la especie, por lo que nuevas plagas de insectos aparecieron.

Dos gorriones encima de una mesa

Este fue uno de los desencadenantes de la gran hambruna que sufrió este país a finales de los años 50. De hecho, terminaron por traer animales de Rusia, pero incluso a día de hoy la población de gorriones china no se ha recuperado.

Aunque parezca increíble, son muchos los que insisten en que los gorriones están desapareciendo de las principales ciudades europeas. El hecho preocupa principalmente en grandes urbes como Londres, aunque a nadie dentro del mundo de la ornitología se le escapa que la población española ha bajado sus censos.

Al parecer, no se tiene muy clara la razón por la que están disminuyendo los gorriones, aunque parece un cúmulo de factores: el aumento de la polución, la desaparición de zonas verdes, la introducción de especies exóticas invasoras o el descontrol de las colonias felinas podrían favorecer la recesión de estas aves.

Incluso los nuevos planes de urbanismo, cada vez menos amistosos con la nidificación de las aves que viven en la urbe, en contraste con costumbres más antiguas como las los palacios para pájaros de Estambul.

¿Está el gorrión en peligro de extinción? No, por supuesto que no. Sin embargo, la próxima vez que alguien te diga que hay muchos gorriones, plantea que la verdad es un poco más complicada de lo que pudiera parecer. 

Summers-Smith, J. D. (1963). The house sparrow(pp. 149-159). London: Collins.