Cómo hacer que gatos y perros se lleven mejor

Es posible que ejemplares caninos y felinos forjen un vínculo, si bien hay que tener en cuenta las personalidades de ambos animales y actuar en consecuencia; la acción de los dueños de ambas mascotas será clave para que haya una amistad entre ambas partes

Los gatos y los perros son conocidos por ser una de las rivalidades más famosas de la naturaleza, así que, ¿cómo hacer que se lleven mejor? Pues hoy os ofrecemos una serie de técnicas que servirán para mejorar la relación entre ambas especies.

Los enemigos más populares

A lo largo de la historia se nos ha dado a conocer una serie de rivalidades entre gatos y perros y se nos ha inculcado que ambas razas se odian por naturaleza. Si bien hay cierta oposición entre ambas especies, el odio no siempre está presente.

Lo cierto es que existe una relación de cazador y presa entre ambos animales, en la que el cazador es el perro mientras el gato ejerce el papel de la presa.

Las actitudes de ambos animales también delatan mucho el rol que ejerce cada uno, aunque esto no sea siempre de la misma manera. Es rara la vez en donde los papeles se invierten, aunque todo depende de la personalidad de los animales.

Oído en perros y gatos

Pese a esto, ha habido muchos casos en donde los gatos y perros conviven en completa armonía y paz, y apostamos a que os preguntáis: ¿cómo lo hacen? Pues es muy sencillo: educación.

La clave entre gatos y perros

Si de forma irremediable queréis convivir con ambas razas, pues no les culpamos; ambas especies son maravillosas, y de ellas se puede aprender mucho; así que no desesperéis, la paciencia es un gran requisito para este par de animales en compañía.

El primer paso consiste en entender la personalidad de vuestros animales. Recordad que existe una gran cantidad de gatos con personalidades tímidas y ariscas, así como también existen otros que son más amigables y melosos.

De igual forma existen perros que son más agresivos y dominantes, de la misma manera que los hay amigables y juguetones. Todo, repito, todo depende de las personalidades de vuestra mascota para que el proceso se haga más o menos sencillo.

Perros y gatos

Una vez que determines si vuestro animal actual –felino o canino– es apto para convivir con uno de raza opuesta, es hora de introducir al nuevo integrante.

Procesos de introducción

Para que esta sociedad coexista de forma adecuada, os daremos algunos consejos que servirán para la buena convivencia de ambas especies:

Introduciendo un gato a un perro

Este evento suele ser el más recurrente en las familias, y lo mejor que podemos aconsejaros en este caso es seguir el proceso de adaptación de un gato a un hogar nuevo. Solo dejamos que el perro olfatee el olor del gato hasta acostumbrarse a él.

Chip en perros y gatos

Una vez que esto suceda, procedemos a dejar al gato libre por el hogar: siempre dejando al perro amarrado para no sobresaltar al gato. Poco a poco se debe ir dejando más suelto al perro hasta ver que ambas mascotas se toleran sin agredirse.

Introduciendo un perro a un gato

La llegada de un perro al hogar de un gato puede ser considerada como una ofensa para el felino, así que debéis estar muy atentos a las señales que dé.

Cabe destacar que la intuición del gato es más grande que la del perro al entrar, así que ya sabrá lo que está pasando mucho antes que el perro cruce el umbral. Dependiendo de la personalidad del felino, se esconderá o seguirá en su sitio.

Un perro y dos gatos salvan la vida a una familia
Fuente: www.lavozdegalicia.es

El perro, al llegar, olerá todo el sitio y se percatará de la presencia del gato; ante esta circunstancia aconsejamos estar siempre presente para observar el comportamiento de ambos.

Lo más usual es que en este caso el perro siga descubriendo su hogar nuevo y retomando ocasionalmente la visión del gato. Cuando terminé, ya habrá aceptado al gato como parte de su hogar nuevo.

¿Qué pasa si no se llevan bien?

En este caso tendremos que inventar formas de mejorar la relación entre ambos animales, y qué mejor forma que hacerlo tú mismo. A la hora de darle mimos a alguno de los dos, no se detenga; esta acción reforzará la idea de que ambos son aceptados por el dueño y el otro deberá hacerlo.

Perro, gato y niña

Lo más seguro es que el otro animal se acerque pidiendo cariño y será tu oportunidad para acariciar a ambos. Además, al hacer esto evitaréis los conflictos de celos que puedan surgir entre ambos animales.

Probad con un paño tibio; la técnica consiste en restregarlo sobre el pelaje de alguno de los dos y luego hacer lo mismo sobre el otro. Con estos estamos buscando crear una especie de asociación de olores entre ambas especies

Y lo más importante: paciencia. No todos los animales son iguales, así que este proceso puede durar desde días hasta semanas para que se haga con éxito. Trata de no forzar mucho la interacción entre ambos y evitar que asocien las llamadas de atención con hostilidad.

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