Formas de jugar con tu cachorro que quizás no conocías

Francisco María García · 15 diciembre, 2017

Tener la mente ocupada evitará destrozos, y es que esto es una norma básica en cualquier perro activo feliz e inteligente que se tercie. Así, a continuación te ofrecemos 16 formas distintas de jugar con tu cachorro, las cuales le ayudarán a relacionarse y a crecer sano.

En los tres primeros meses de vida, la mascota desarrolla su concentración, su inteligencia y sentidos como el olfato y el oído. Se fortalece, además, la relación con sus dueños y sus capacidades sociales.

Es preciso señalar que a través del juego se educa. Estas formas de jugar con tu cachorro te ayudarán a fomentar su relación con el entorno y a establecer límites, lo que tenderá a evitar conductas indeseadas, como destrozos o ladridos en exceso.

Juegos: ideales para compartir

  • Para desarrollar el oído, el olfato y la concentración, un juego ideal es el escondite. Se necesitan dos personas, una que se esconda, y otra que le dé pautas al perro y busque junto a él; la que se esconde lo llama por su nombre y si la encuentra lo felicita.
Cachorro jugando

  • Otra forma de jugar es untar objetos con comida y esconderlos. En el camino se colocan obstáculos que la mascota pueda saltar, mientras que el alimento puede ocultarse en distintos lugares y, a medida que los descubra, se le premia.
  • También aprenden los cachorros a seguir pautas con el juego del trilero. Consiste en esconder comida debajo de un cubo, que se coloca junto a otros dos. El cachorro deberá encontrar en cuál está el alimento, para lo que se vale de la observación y de su olfato.
  • Enseñarle al perro a dar la pata es sencillo y laborioso al mismo tiempo, por lo que es preciso acompañarse de premios y felicitaciones verbales, que estrecharán la relación con su dueño. Tumbarse juntos en el piso o enseñarlo a sentarse son juegos muy agradables; desarrollan su autocontrol y ayudan a acatar instrucciones.

Juegos mudos

Como parte de estas formas de jugar con tu cachorro destacan las que permiten desarrollar la atención del cachorro, lo que a la postre es primordial para el aprendizaje del animal.

De una parte, los juegos mudos consisten en pasear a la mascota con la correa, de manera que si el dueño se detiene, el perro también. Los pies de la persona indican cuando avanzar; de esa forma, se desarrolla la coordinación.

Por otro lado, es conveniente reseñar que incluso desde la puerta de la casa se logran importantes mejoras. Se previene la ansiedad, que suele afectar a perros que viven en sitios cerrados, lo que a veces desencadena destrozos, y hasta diarreas o vómitos.

El juego consiste en abrir la puerta de entrada y ordenar al cachorro que esté quieto, mientras el dueño o el niño sale y cierra la puerta. Debe repetirse por lo menos siete veces y el objetivo es lograr que se sienta tranquilo cuando la persona se va. Así, si el juego sale bien, se le debe premiar con felicitaciones verbales o comida especial.

Busca el periódico y otros

Un juego interesante consiste en lograr que el cachorro lleve una mochila durante el paseo. También invitarlo a que traiga el periódico con su boca a casa es una actividad que ejercita su cerebro.

Otro estimulante y divertido juego es el de ‘agárrame si puedes’. Consiste en atar una cuerda de un metro al extremo de un palo largo y al final un peluche. Después, hay que colocar el muñeco a la vista del perro mientras la persona se esconde; cuando el cachorro se fije en el muñeco tratará de alcanzarlo con la boca. También se puede jugar solamente con una cuerda simple.

Perro con un frisbie en la boca

Sonidos para relajarse, el disco volador y el puntero

Tranquilizar a un cachorro a través de los sonidos es sencillo y le proporciona sensaciones positivas cuando se queda solo. El aullido de lobos, aves que vuelan, perros que ladran, o los ruidos de animales de granja estimulan el cerebro del cachorro y le sirven de esparcimiento.

Asimismo, colocar una caja grande en el medio de un salón es otra idea. Le permite esconderse, ocultar objetos, entrar y salir, y además será de gran ayuda para jugar con él, como si el dueño fuera otro perro.

Además, explorar y olfatear nuevos amigos, caninos o humanos, estimula la inteligencia del perro. Si el visitante le cae bien, seguramente lo demostrará en el acto.

También es interesante enseñarle a atrapar un disco volador es otra forma de jugar con tu cachorro, que además lo ayuda a desarrollar su coordinación.

Adicionalmente, cabe destacar que buscar la pelota es uno de los juegos más divertidos. Solo hay que tener un poco de paciencia y repetir hasta que el cachorro aprenda no solo a tomar la pelota, sino a devolverla. La recompensa con caricias, palabras y comida, es indispensable.

Por último, un puntero láser también ayuda, pues se mueve por varios sitios mientras él intenta ‘agarrar’ la luz. Además de divertido, le beneficia para mantener sus sentidos activos.

Fuente de la imagen principal: Alan Levine