5 formas de enseñar al cachorro a parar de morder

Virginia Duque Mirón · 1 diciembre, 2015

Nos encanta nuestro cachorro. Desde el primer día que lo vimos, ¿qué digo el primer día? ¡Desde el primer momento! Sentimos un flechazo, nos enamoramos. Ya lleva varios días con nosotros, pero empezamos a ver cosas que no nos gustan y pueden apagar ese flechazo. Mientras estamos junto a él, parece un ángel caído del cielo, nuestro peluche viviente, pero al irnos, se transforma en un pequeño diablillo que muerde todo.

¿Por qué tienen los cachorros la manía de morder todo? ¿Hay alguna forma de desarraigar esta fea costumbre? En este artículo vamos a contestar ambas preguntas con el deseo de poder ayudarte a mantener ese flechazo por tu cachorro toda la vida. Seremos el cupido del amor homocanino.

¿Por qué los cachorros lo muerden todo?

cachorro perro

¿Qué necesita un bebé cuando le están empezando a salir los dientes? ¡Un mordedor! Entonces, ¿por qué crees que tu cachorro será diferente? Al igual que un bebé, un cachorro tiene la necesidad de morder cosas cuando le empiezan a salir los dientes. La única diferencia es que tu cachorro puede andar por todos los rincones de la casa teniendo más cosas que morder a su alcance, mientras que un bebé, como no puede caminar, no puede hacerlo.

Hay varios motivos por los que un cachorro muerde cualquier cosa:

  • Exploración. Piensa que tu cachorro es un recién venido al mundo, para él todo es nuevo y a diferencia de nosotros, no puede palpar, tocar y agarrarlo con sus manos para investigar. Su forma de saber qué es algo que le llama la atención es mordiendo.
  • Aburrimiento. Un perro que se aburre, puede hallar divertido morder. A fin de cuentas, es donde más fuerza tiene y todo un reto saber si es capaz de destrozar algo con su mayor poder.
  • Ansiedad. Un perro que pase mucho tiempo solo en casa puede mostrar trastornos de ansiedad por lo que morder podría ser su forma de canalizarla.
  • Dolor en las encías. Bien sea por eso o por estar sufriendo cambios en los dientes, tu cachorro podría morder todo por la desesperación que el dolor le produce.

Ahora bien, independientemente de las causas por las que tu cachorro muerde, ¿qué puedes hacer tú para evitar que lo haga?

Cómo enseñar a tu cachorro que deje de morder

Aunque hay muchas pautas a seguir para enseñar a tu cachorro a dejar de morder, queremos centrarnos en cinco que consideramos que son eficaces.

Emite un grito

Si tu cachorro tambien tiene la costumbre de morderte a ti o a los miembros de la familia, aunque normalmente lo hacen jugando, en ocasiones se les “puede ir la mano”. Si has visto a dos perros jugar, siempre se muerden, y aunque es jugando, a veces lo hacen con demasiada fuerza. Entonces el agredido chilla e inmediatamente el agresor sabe que debe parar. Haz lo mismo. Cuando muerda más fuerte de lo habitual habiendo dejado de ser un juego, grita. Ya verás como después de varias veces, será más cuidadoso.

Dale sus propios mordedores

Compra a tu cachorro sus propios juguetes para morder. Estos pueden ser en forma de hueso, de cuerda o incluso un muñeco. Si ves que no le ha gustado mucho, cómprale otro hasta que des con la textura adecuada. Si tiene un juguete preferido para morder, será difícil que muerda otras cosas en la casa. Eso sí, si antes ya tenía algo favorito, como tus zapatillas por ejemplo, quítalas de su vista.

No lo enrabies

cachorro tumbado 2

A veces, jugamos con nuestros perros y los zarandeamos hasta que empiezan a gruñir y a intentar modernos. Ambos entendemos que es un juego, pero este acto no hace más que incentivar a tu perro a mantener la boca abierta todo el tiempo posible, fomentando en él las ganas de morder todo lo que encuentre.

Ejercicio

Haz que tu perro haga ejercicio. Muchas veces los perros muerden por ansiedad o aburrimiento. Un perro con una buena dosis de ejercicio diaria no podrá pensar en aburrirse o sentirse ansioso, solo pensará en descansar. Mientras descanse, no morderá nada.

Hazle ver tu desaprobación

Si muerde algo que no debe, no se lo permitas. Hazle ver que no debe hacerlo, pero no se lo quites de la vista. Debe aprender a obedecerte estés tú o no, vea el objeto o no.

No es tarea fácil, ya que los perros y nosotros no hablamos el mismo idoma. Pero siempre te decimos lo mismo: amor, perseverancia y paciencia, estos deberían ser los motores del mundo, porque realmente funcionan.

Imagen cortesía de Lisa L Wiedmeier.