El mito de la curiosidad de los gatos

Francisco María García · 1 mayo, 2018
El tremendo interés que tienen estos animales desde que nacen se debe a su instinto de supervivencia, y también por su instinto cazador, ya que debemos saber que es una especie domesticada desde no hace mucho tiempo, como sí lo son otras mascotas

Quien tenga un felino como mascota estará de acuerdo con el dicho popular “la curiosidad mató al gato”. La curiosidad de los gatos es una característica distintiva de esta especie.

El hecho de conocer las causas por las que nuestra mascota tiene ciertos comportamientos, ayuda a entenderlos mejor y facilita el procurarles una vida confortable y alejada de posibles peligros domésticos.

La curiosidad de los gatos no es ningún mito. Veamos por qué son tan fisgones y que puede transformar esta característica en un problema para su salud.

La curiosidad de los gatos: ¿mito o realidad?

Al nacer, los gatitos están ciegos y sordos, pero comienzan a arrastrarse dentro de su espacio olisqueando a cada paso. A las tres semanas de vida, los pequeños mininos muestran tanta curiosidad por el ambiente que los rodea, que se transforman en un verdadero torbellino. No paran un instante investigando cada rincón alrededor suyo.

La curiosidad de los gatos se manifiesta gracias a su fuerte instinto de supervivencia, heredado de sus antepasados salvajes. Los felinos domésticos manifiestan su curiosidad de diferentes formas y con determinados objetos.

Su comportamiento algunas veces extraño y hasta gracioso se debe al impulso cazador y a la habilidad para escapar de los depredadores que la especie fue adquiriendo a lo largo de su evolución.

Gato cotilla

Pese a ser una especie domesticada, los gatos no han perdido sus reflejos de caza. Entre otras cosas porque, a diferencia del perro, los gatos fueron introducidos como mascotas hace relativamente poco tiempo.

Este origen cazador, nos explica por qué los mininos pasan el día examinando cada rincón, vigilando con cautela, observando cada movimiento y atrapando pequeñas presas, trayéndolas al hogar como trofeos.

¿Por qué una simple caja puede despertar tanta curiosidad en el gato? La explicación radica en un mecanismo de defensa natural que sus antepasados salvajes tenían cuando se sentían en peligro.

La seguridad es lo primero

Buscar un lugar seguro y lejos de la vista de depredadores, es la razón por la que a los gatos les atraen tanto las cajas. Por otra parte, está el efecto sorpresa; escondidos pueden atrapar una presa sin que su víctima los vea.

La altura elevada es otra cosa que les encanta a los gatos. Desde un lugar alto tiene una perspectiva más amplia de su entorno; pueden observar a sus anchas sin ser molestados.

Gato observador

A veces, nuestros amigos mininos incluso nos asustan saltando en el regazo desde lugares insospechados. En la naturaleza, los felinos pequeños se mantenían seguros en las alturas, vigilando y saltando sobre sus víctimas incautas.

Nuestro comportamiento también es otro factor que dispara la curiosidad gatuna.  Quien tiene gatos en casa sabe lo que es ser observado atentamente por ellos; cualquier conducta humana es interesante y digna de ser vigilada y analizada por ellos.

Hay muchos gatos que llegan a imitar algunas de esas conductas humanas que les resultan útiles a sus propósitos; es el caso de abrir puertas y ventanas para entrar y salir o abrir el frigorífico para buscar alimento.

Los problemas que acarrea la curiosidad de los gatos

Para que un gato crezca sano debe manifestar libremente su curiosidad. No hacerlo implica graves problemas en su comportamiento que llegan a afectar su salud.

Mantener al animal encerrado y aislado, sin tener contacto con el exterior y con otras personas, genera extrema desconfianza. Los gatos necesitan su espacio de libertad y también de independencia controlada.

En caso de encierro, la curiosidad del gato se ve reprimida desatando conductas perjudiciales; es el caso de la limpieza obsesiva de sus partes que provoca lesiones en la piel y desata la bulimia, con la consecuencia de que come de más y se vuelve obeso.

Otros problemas de conducta relacionados con la insatisfacción de su curiosidad innata pasan por la agresividad y la marcación excesiva de territorio. En esos casos, el gato dejará su olor impregnado en toda la casa.

Por otro lado, la curiosidad y la ansiedad de los gatos puede llevarlos a situaciones peligrosas tanto fuera como dentro del hogar. Por esa razón, es necesario proveerles de juguetes adecuados para que satisfagan su curiosidad y no dejar a la vista objetos que podrían lastimarlos.

Los gatos son maravillosos compañeros. Solo hay que saber comprender sus extrañas conductas y brindarles la libertad necesaria para que desarrollen todo su instinto felino de forma sana y segura.