El curioso ‘oso de anteojos’

Yamila · 6 mayo, 2018
Caracterizado por el pelaje de su cara, esta especie no presenta hábitos específicos del invierno, como el adormecimiento o la hibernación, por el clima y porque siempre tiene alimento a su alcance

Habita en América del Sur y, como su nombre indica, presenta una especie de gafas alrededor de los ojos, ya que el color de su pelo es diferente. En este artículo te contamos sobre el curioso oso de anteojos. ¡No te lo pierdas!

Características y hábitat del oso de anteojos

Si lo comparamos con otros integrantes de la familia de los úrsidos, el oso de anteojos es de tamaño mediano: mide poco menos de dos metros de alto y pesa alrededor de 100 kilos (los machos son más grandes que las hembras). La coloración del cuerpo es homogénea, en su mayoría negra y con manchas marrones o blanquecinas en cara y cuello.

Tiene un hocico corto de color claro, sus patas poseen cinco garras largas que le permiten trepar a los árboles. Pero, sin lugar a dudas, lo que más caracteriza a esta especie son las manchas en torno a sus ojos, lo que le ha valido el mote de ‘oso de anteojos’, como se lo conoce popularmente.

Oso de anteojos: hábitat

Este mamífero de gran alzada y de cabeza grande en relación a su cuerpo –como sucede en el panda– habita en bosques húmedos, páramos y zonas semiáridas entre los 800 y los 3 800 metros sobre el nivel del mar. Los países que albergan a esta especie son Venezuela, Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia, en Sudamérica, concretamente en los alrededores de la cordillera de los Andes.

Alimentación, comportamiento y reproducción del oso de anteojos

Si bien su dieta sería omnívora en la teoría (como los otros osos, excepto el polar, que es 100% carnívoro), en la práctica es más bien ‘vegetariana’, ya que se alimenta de frutos, bayas, raíces, hongos, cortezas, bulbos, caña de azúcar, maíz y miel. Solo en casos de necesidad o falta de hierbas puede ingerir insectos, peces, reptiles o polluelos de aves.

El oso de anteojos es de hábitos solitarios y diurnos, se desplaza siempre dentro de su área (la cual marca con sus feromonas y rasguños en los árboles) y puede pasar varias horas trepando a los árboles, donde consigue la mayor parte de su comida; por la noche consigue refugio en las ramas más altas.

Una de las diferencias con otros plantígrados de la familia es que no se le conocen hábitos específicos de invierno, como puede ser la hibernación o el adormecimiento. En esto también se parece al panda, y se debe al clima donde vive y a la disponibilidad de alimento durante todo el año.

Oso de anteojos: comportamiento

En lo referido a su reproducción, ambos sexos alcanzan la madurez sexual a los cuatro años y, tras una gestación de varios meses, las hembras dan a luz a las crías –por lo general dos cachorros por camada– en una especie de nido construido por ellas mismas.

Las madres son muy protectoras con los oseznos, ya que pueden sufrir el ataque de varios depredadores, como el puma. Se mantienen a su lado mientras aprenden todas las técnicas de supervivencia y alrededor de los dos años se alejan de su madriguera.

Existen diferentes proyectos para proteger al oso de anteojos o andino, debido a que su población está disminuyendo de manera drástica en los últimos tiempos. La caza de este urso está causada por deporte o por superstición, ya que se cree que sus garras tienen propiedades medicinales. Igualmente, es muy difícil de ver o hallar, ya que es bastante tímido y no interactúa con las personas.