El dogo mallorquín o Ca de Bou

Dogo mallorquín

El dogo mallorquín o Ca de Bou es un moloso de procedencia española, concretamente de las Islas Baleares. Se caracteriza por ser un buen protector, tranquilo, valiente y leal.

Orígenes del Ca de Bou o dogo mallorquín

El dogo mallorquín está muy ligado al agarre de reses y otros animales poderosos. Esta raza se relaciona con los alanos y presas españoles que llevó consigo el monarca aragonés Jaime I el ‘Conquistador’ durante la toma de Mallorca entre 1229 y 1231.

Desde entonces los alanos y presas españoles fueron cruzados con otras razas autóctonas de las islas, así como otros perros de presa que trajeron los ingleses tras la firma del Tratado de Utrecht. De este modo y a partir del cruce de estas razas poderosas ha llegado hasta nuestros días el conocido Ca de Bou.

Características físicas del dogo mallorquín

El dogo mallorquín es un perro robusto, fuerte y de constitución proporcionada. Según el estándar oficial publicado en 1996, su altura a la cruz debe ser de 55 a 58 centímetros en los machos, y de 52 a 55 centímetros en las hembras. El peso suele ser de unos 35-38 kilogramos en machos y de unos 30-34 kilogramos aproximadamente en hembras.

Su cabeza es fuerte y maciza, con unos maxilares poderosos,  y en general sin arrugas reseñables. El hocico, que suele tener una longitud de 1/3 respecto al resto del cráneo, le nace a partir del ángulo interno de los ojos, ancho y cónico, con línea supranasal recta y ligeramente ascendente que culmina en una trufa negra.

En cuanto al manto, su color suele ser atigrado, leonado o negro, y en los concursos se penaliza la presencia de manchas blancas que cubran más de un 30% del pelaje, a excepción de patas anteriores, pecho y hocico.

Carácter y comportamiento

Como en cualquier raza, pero más aún en los molosos de gran tamaño, la socialización correcta y sana es imprescindible. Es un perro tranquilo, afable y juguetón, valiente y protector con los suyos, especialmente con los más pequeños, con quienes demuestra tener una gran paciencia y tolerancia.

Cuidados y otros aspectos a tener en cuenta

Aunque no hay unanimidad de criterios en las diferentes legislaciones autonómicas, en algunos territorios está considerado un perro potencialmente peligroso. Esto conlleva que el propietario debe tener un seguro y seguir una serie de recomendaciones, como el tipo de correa o la prohibición de la suelta.

Aunque no se han señalado incidencias médicas importantes para esta raza, se trata de un moloso de gran tamaño por lo que se recomiendan revisiones veterinarias periódicas para evitar enfermedades cardiovasculares, torsión gástrica o problemas articulares.

En definitiva, si tienes un dogo mallorquín o te has decidido a tenerlo, prepárate para un compañero afable, tranquilo, valiente y extraordinariamente leal con los suyos, un miembro más de la familia.

 

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