Curiosidades sobre los zorros voladores

5 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
Al zorro volador (Acerodon jubatus) también se le conoce como murciélago diadema de Filipinas. Se trata de un animal inteligente y singular, con un papel muy importante en los bosques.

Los zorros voladores reciben este sobrenombre por su gran semejanza facial con los zorros. Sin embargo, son un tipo de murciélago. Y cabe destacar que este grupo está –a su vez– formado por diversas especies de murciélagos.

A continuación te contaremos más acerca de estos curiosos animales que llaman la atención tanto por su aspecto como su gran tamaño.

¿Quiénes son los zorros voladores?

Como veníamos comentando, los zorros voladores son todos los murciélagos pertenecientes a la familia Pteropodidae. Este grupo lo integran más de 65 especies de murciélagos de islas tropicales y forman parte de leyendas de la zona. En concreto, se localizan en distintas islas tropicales. Desde Madagascar a Australia, pasando por Indonesia y Asia continental.

Estos mamíferos voladores tienen una gran similitud con los zorros. Sobre todo en lo relativo a sus rasgos faciales. Sin embargo, se trata de dos animales muy distintos. Por ejemplo, mientras que los zorros son animales oportunistas y carnívoros, estos murciélagos son frugívoros, se alimentan de fruta.

El murciélago frutero tiene cierto parecido con el zorro.

Además, son los murciélagos de mayor tamaño, denominados megaquirópteros. Pueden llegar a alcanzar una envergadura de 1.5 metros y una longitud de unos 40 cm.

El murciélago de mayor tamaño conocido es Acerodon jubatus o murciélago diadema de Filipinas.

Su gran papel en la naturaleza

Aunque comúnmente se les conoce por ser los «murciélagos de la fruta», la alimentación de los zorros voladores no solo incluye fruta. De hecho, su dieta también está compuesta por néctar y polen.

Gracias a estos hábitos alimenticios, estos mamíferos voladores pueden contribuir con la supervivencia de muchas especies de plantas y animales.

Hay que recordar que los murciélagos –en general– cumplen un papel importante, pues ayudan a mantener el ecosistema de los bosques. Para ello, actúan como polinizadores y dispersores de semillas. Del mismo modo, los megaquirópteros contribuyen con la biodiversidad. Sin embargo, estos animales se enfrentan a la destrucción de su hábitat y su labor se está viendo dificultada.

Murciélago frutero (o zorro volador) comiendo una pieza de fruta colgada de un árbol.

Los zorros voladores se encuentran en estado vulnerable

De las 65 especies de zorros voladores existentes, cuatro de ellas se encuentran en un grave peligro. Estas especies son el zorro volador negro, el zorro volador de cabeza gris, el zorro volador de gafas o el pequeño zorro volador rojo.

Por desgracia, dos de las cuatro poblaciones de especies han decrecido al menos el 95 % en el último siglo. La pérdida del zorro volador de cabeza gris y del zorro volador con gafas se ha producido sobre todo en los últimos 30 años.

Algunos estudios e investigadores han estimado que ambas especies desaparecerán o habrán desaparecido en el año 2050. Las causas de la extinción de dichas especies y la disminución de otras serían varias.

Causas de su decrecimiento

Entre dichas causas se encontrarían la pérdida de hábitat y disturbios en su zona de reposo o de búsqueda de alimento. Esto último provoca muertes por inanición así como la caza de estas especies, tanto legal como ilegal o el impedimento de recolección de alimento.

Otro motivo por el que pueden ser disparados es para evitar que se acerquen a las plantaciones frutales. Esto puede ocurrir en muy raras ocasiones, ya que los murciélagos prefieren evitar las poblaciones humanas.

Australia es uno de los países que declararon a los murciélagos como especies protegidas en las últimas dos décadas. No obstante, la ley permite dispararles si se les observa cerca de las plantaciones.

Rara vez los murciélagos mueren al instante por el disparo. Lo más común es que queden heridos y huyan. Esto provoca que sufran una muerte lenta y dolorosa que podría evitarse.

Una de las formas de evitarlo es utilizar redes que protejan los árboles frutales así como a los zorros voladores. Sin embargo, las redes tienen que ser de una determinada manera para evitar causar daño a los murciélagos.

Comportamiento y reproducción

Los zorros voladores tienen un ratio de natalidad muy pequeño en comparación con otros animales del mismo tamaño. Esto es debido a que únicamente tienen una cría por año.

El periodo de nacimiento de la cría varía según la especie. Los pequeños rojos tienen a sus crías en el mes de abril o mayo y las otras tres especies australianas las tienen en octubre o noviembre.

El lazo que se establece entre la madre y la cría es muy fuerte, y se han notado comportamientos característicos cuando pierden a sus crías. Ya sea por depredadores u otras causas, las madres continúan buscando y llamando a su cría muerta durante una semana.

Los zorros voladores habitan en árboles.

Los murciélagos viven en colonias mixtas en las que hay diferentes especies. Las colonias son una estrategia de supervivencia y les permite establecer relaciones entre ellos.

No obstante, los individuos de las diferentes especies se reconocen entre sí por la emisión de un olor característico. El cual también es importante en la época de reproducción, y se percibe en el ambiente en esa época.

Los zorros voladores debido a su gran tamaño han generado respeto y miedo durante épocas. Sin embargo, son animales muy curiosos e inofensivos para los seres humanos.