5 curiosidades que no conocías de los erizos

18 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Los erizos son unos pequeños mamíferos recubiertos de púas que habitan en muchos lugares distintos del mundo. Su morfología ha llamado la atención del ser humano durante siglos.

Los erizos son pequeños mamíferos cubiertos de púas que habitan en Europa, Asia y África. En Oceanía también pueden encontrarse —debido a su introducción accidental—, al igual que en América.

Actualmente, existen 16 especies diferentes de erizos y muchas de ellas se crían en cautividad. Una especie habitual como mascota es el erizo africano, una pequeña bola de carácter y púas que no deja indiferente a nadie.

¿Cómo son y cómo viven los erizos?

Los erizos tienen una silueta redondeada, pueden pesar alrededor de un kilogramo y medir de 130 a 300 milímetros de largo. Más allá de estas medidas, los machos suelen ser más grandes que las hembras.

Estos mamíferos tienen el cuerpo recubierto de púas, que consisten en pelos huecos queratinizados. Las púas están presentes en toda la espalda del animal, menos la zona de la cara, que termina en un hocico puntiagudo móvil, con ojos pequeños y orejas simples y redondeadas.

Su patas delanteras son más largas que las posteriores y estas, a su vez más grandes, poseen almohadillas en cada pie —igual que los perros—. La mayoría de los erizos son animales nocturnos, ya que duermen durante gran parte del día entre la hierba alta o en agujeros que ellos mismos cavan en la tierra para protegerse.

Habitan áreas muy variadas, desde bosques perennifolios, bosques caducifolios y sus lindes, espacios abiertos con matorral y hasta zonas desérticas. Se encuentran tanto en climas fríos como en cálidos, aunque no soportan bien las temperaturas extremas. Ahora que sabes en general cómo es un erizo y dónde vive, no te pierdas estas curiosidades sobre ellos.

Un erizo en un campo de flores.

1. No se desprenden de sus púas

Al contrario que pasa con otras especies como el puercoespín, los erizos no se defienden de sus atacantes liberando las púas. De todas formas, es cierto que los ejemplares más jóvenes sí pueden realizar una especie de muda durante su primer año de vida o incluso son capaces de perder las púas, debido a situaciones de estrés o enfermedad.

Su estrategia de defensa consiste enrollarse formando una bola impenetrable como elemento disuasorio ante depredadores. Los erizos poseen, de media, entre 5000 y 7000 púas, que pueden sacar o esconder gracias a los músculos alojados en su espalda.

2. ¿Inmunidad al veneno de las serpientes?

Son conocidos los enfrentamientos de los erizos con las serpientes, a pesar de la diferencia de tamaño entre ellos Los mamíferos que se alimentan de serpientes venenosas, como varias especies de zarigüeyas, mangostas, mustélidos, mofetas y 2 especies de erizos, comparten adaptaciones para resistir los efectos tóxicos del veneno de sus presas.

3. Tienen muy buen oído

Los erizos son capaces de percibir sonidos de alta frecuencia, pues registran tonos de hasta 45 kHz —lo humanos llegamos cómo máximo a 20 kHz—, lo que los permite detectar el sonido de pequeñas presas bajo tierra. Entre ellos, se comunican mediante gruñidos y chillidos agudos, pues son animales sensibles a los ruidos y movimientos bruscos.

4. También tienen un buen olfato

Su sentido del olfato también está muy bien desarrollado y los erizos lo utilizan para buscar alimento, seguir rastros, buscar pareja, localizar el terreno y a otros animales. Los olores juegan un papel muy importante en la vida de los erizos, de hecho, estos animales suelen realizar una conducta muy particular cuando se exponen a un nuevo olor.

Cuando los erizos encuentran un objeto que desprende un olor nuevo, lo muerden y crean una especie de saliva espumosa que aplican posteriormente sobre las púas de su espalda, retorciendo su cuerpo y lamiéndose con su lengua.

A esta conducta se la conoce como autoungimiento. La naturaleza de este comportamiento no está clara, pero se cree que puede servir como mecanismo de camuflaje.

5. Los erizos pueden hibernar

En la naturaleza, los erizos tienen un periodo activo y una fase de hibernación que coincide con los meses más fríos del invierno, cuando la comida escasea. Esto depende del clima en el que habiten, ya que en los lugares más cálidos el periodo de hibernación puede retrasarse o incluso no hibernar.

Durante el tiempo que pasan hibernando, se producen una serie de cambios fisiológicos en los erizos: su temperatura corporal desciende unos grados, dejan de moverse y la respiración y el ritmo cardiaco se reducen significativamente. Además, se mantienen enrollados en forma de bola, con las púas hacia fuera.

Para superar el periodo de hibernación, es importante que estos animales cuenten con un buen reservorio de grasas que les permitan obtener energía para sus funciones vitales mínimas.

Un erizo grande en el campo.

Estas son algunas de las características más llamativas de los erizos, pero no las únicas. Conocer las particularidades de todas las especies de animales de la Tierra es esencial, pues se trata del primer paso para su preservación.

  • Voss, R.S. and Jansa, S.A. (2012), Snake‐venom resistance as a mammalian trophic adaptation: lessons from didelphid marsupials. Biological Reviews, 87: 822-837.
  • erisos.org
  • erizopedia.com