Cuidar tu caballo en invierno

Francisco María García · 22 enero, 2019
Con la llegada de las bajas temperaturas, nuestros animales y mascotas tienen unas necesidades específicas. ¿Has pensado cómo cuidar tu caballo en invierno?

Las bajas temperaturas y los cambios climáticos del invierno pueden afectar gravemente la salud de nuestros equinos. Por ello, es esencial reforzar los cuidados de tu caballo en invierno para ofrecerle las óptimas condiciones para su desarrollo.

A continuación, te daremos algunos consejos para cuidar la salud de tu caballo en invierno y acondicionar su establo.

Tips para acondicionar el establo de tu caballo en invierno

Revisando la estructura del establo

Antes de la llegada de las bajas temperaturas, te aconsejamos revisar la estructura de los establos para asegurarte de que estén preparados para proteger a tu caballo en invierno.

Lo ideal es poner especial atención al techo, para asegurarnos de que no haya agujeros o fisuras por donde se pueda filtrar agua o entrar frío. En caso de tener que arreglar pequeñas imperfecciones, se puede emplear masilla para uso exterior.

Protectores de frío para caballos

Preparando las instalaciones de tu caballo

Cada caballo necesitará contar con una ‘cama’ en su establo donde pueda dormir y descansar. Esta zona de ocio y descanso deberá mantenerse limpia y cálida, y disponer de una buena iluminación y ventilación. De esta manera, se evita que el establo acumule suciedades, impurezas, moho o humedad.

En regiones frías, lo ideal es contar con un sistema de calefacción para mantener las temperaturas estables en el interior del establo. Además, el caballo también debe encontrarse siempre con una manta a su disposición o, en caso de preferirlo, el propio cuidador puede cubrirlo antes de irse a dormir.

Preservar una óptima higiene de las instalaciones y accesorios de tus equinos

Además de acondicionarlo y climatizarlo, el establo de tu caballo debe contar con una excelente higiene para prevenir enfermedades. Una limpieza diaria para quitar los residuos de comida y las suciedades será esencial para evitar la proliferación de agentes patógenos y parásitos.

La ventilación diaria y una buena luminosidad natural también serán grandes aliados en el combate a la humedad y el moho. En invierno, la humedad del aire puede elevarse, en especial durante los días lluviosos o con nieve. Por ello, debemos estar especialmente atentos para evitar que los establos se vean afectados por hongos o bacterias.

Caballo corriendo en la nieve

Cuidados esenciales de tu caballo en invierno

1. Alimentación e hidratación

La nutrición es uno de los cuidados más esenciales de tu caballo en invierno. Con la llegada de las bajas temperaturas, los equinos suelen gastar más energía para mantener su metabolismo estable.

Estos animales necesitan en invierno una dieta algo más energética, que contenga proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, fibras, vitaminas y minerales. Los hidratos de carbono también deben estar presentes, pero en cantidades moderadas para evitar problemas digestivos y la ganada excesiva de peso.

En consecuencia, tu caballo deberá elevar su ingesta de alimentos durante el invierno. El heno de buena calidad podrá continuar siendo la base de su dieta; pero también se puede complementar su nutrición con alimentos ricos en fibras y proteínas, como la alfalfa y la avena.

También tendremos que estar atentos a la hidratación de nuestros equinos en invierno. Tu caballo deberá contar con agua fresca y limpia siempre a su disposición, ya sea en el establo o al aire libre. En regiones muy frías, es importante estar atento para asegurarse de que el agua no se congele.

2. Actividad física y acicalamiento

Aunque haga frío en el exterior, tu caballo necesitará realizar actividad física para mantener un peso saludable y un comportamiento estable. Los caballos disfrutan pasando tiempo al aire libre y conviviendo con otros caballos, incluso en invierno.

A nuestros grandes amigos les agrada aprovechar el calor natural proporcionado por los rayos solares para combatir el frío y sentirse más enérgicos. Lógicamente, debemos moderar en la exposición a los rayos solares para evitar quemaduras y otras complicaciones dérmicas.

Además de realizar ejercicios diariamente, tu caballo en invierno también se verá beneficiado si comparte tiempo contigo. Por ello, recuerda reservar parte de tu tiempo para acariciar y acicalar a tus equinos: has de cuidar su pelaje y revisar su cuerpo para descartar la presencia de parásitos u otras alteraciones en su piel.

3. Medicina preventiva

Los caballos deben contar con una adecuada medicina preventiva a lo largo de toda su vida. Como el frío y los cambios climáticos del invierno pueden aparejar numerosas enfermedades, desde resfriados hasta una hipotermia, es esencial revisar su cuadro de salud antes de la llegada de esta estación.

Aprovechando la consulta preventiva con el veterinario especializado, es esencial constatar si sus vacunas y desparasitaciones están al día. También se recomienda consultar al profesional capacitado sobre la necesidad de administrar algún suplemento para conservar la buena salud de tu caballo en invierno.