¿Cómo refrescar a tu caballo en verano?

Francisco María García · 2 septiembre, 2018
Además de hidratarlo con agua, hay que propiciar un ambiente fresco e incluso a estar dispuesto a darle una buena ducha

Durante los meses de estío, con la llegada de altas temperaturas y de moscas, muchos se preguntan cuál es la mejor manera para refrescar a su caballo en verano. Los equinos son animales de sangre caliente, por lo que se adaptan con mayor facilidad a temperaturas bajas, de frío. Sin embargo, el verano es una estación un tanto dura para los caballos, por lo que hay que aplicar ciertos cuidados especiales.

Cuestiones a tener en cuenta para refrescar a tu caballo en verano

Es muy importante detectar ciertos factores claves para mantener a nuestro caballo saludable durante los meses de mayores temperaturas. Durante el verano, este animal sufre grandes deshidrataciones y mucho agotamiento.

Junto a lo anterior, con el calor se produce la llegada de insectos que molestan a los equinos y hasta pueden causarles infecciones. Para evitar todas estas situaciones, hay que considerar algunos cuidados.

La hidratación, un factor fundamental

Como en todo ser vivo, la hidratación es esencial para el desarrollo de los procesos orgánicos. Cuando se está expuesto a mucho calor, es mayor el consumo de agua que se necesita. En el caso de los caballos, la deshidratación es aún más notable y sus dueños debemos poner especial atención.

Es necesario revisar los bebederos con frecuencia y asegurarse de que cuenten con agua limpia y fresca. La temperatura del agua es también importante, y es que deberá oscilar entre los 10°C y 14°C; también es fundamental controlar que la higiene de los bebederos sea adecuada, para evitar posibles afecciones.

Hidratación del caballo

En los casos de falta de agua, el caballo pierde muchos minerales a través de la sudoración. La hidratación es una cuestión vital para los equinos, y un aspecto fundamental en sus cuidados diarios.

Bañar o duchar al caballo, una buena manera de refrescarlo

Durante la época de calor también es aconsejable duchar a nuestro amigo equino. Esta es una manera excelente de refrescar a tu caballo durante el verano; ahora bien, a la hora de la ducha es importante conocer la forma más adecuada de hacerlo.

Si el equino termina de hacer ejercicio, no es aconsejable ducharlo inmediatamente, ya que podría ser perjudicial para su salud. Es fundamental dejar que haga el proceso de sudoración para después ir mojándolo de a poco. Hay algunos buenos hábitos para que el animal no note un cambio brusco de la temperatura, que podría tener consecuencias en su sistema músculo-esquelético.

Garantizar un ambiente fresco

Como estamos viendo, los caballos son de sangre caliente, por lo que su temperatura corporal habitual es alta, en torno a los 37-38°C. Por eso, les afecta mucho cuando se exponen a altas temperaturas o ambientes demasiado cálidos.

Además de la hidratación como aspecto primordial, también hay que tener en cuenta el entorno donde se mueve el equino. Garantizarle un ambiente fresco es una buena forma de refrescar a un caballo en verano.

Caballos en el establo o al aire libre.

Si el animal pasa mucho tiempo en el exterior, es muy positivo que tenga espacios de sombras donde pueda sentirse más fresco. Por otra parte, si está en un establo, es conveniente asegurar alguna corriente ligera de aire que le vaya refrescando.

Precaución con el exceso de ejercicio

Durante los meses del verano, los caballos sufren las altas temperaturas y esto repercute en su energía. Por ello, es importante que, durante los días de mucho calor, el animal reduzca la intensidad de trabajo. Además, hay que considerar las horas del día para el ejercicio y evitat la exposición en horas de más incidencia solar.

Los insectos, una problemática común durante el verano

Con la llegada de las altas temperaturas, también hay mayor afluencia de insectos, sobre todo de moscas. Estas pueden resultar excesivamente molestas para los equinos y, además, pueden causar problemas como infecciones o dermatitis estival.

Es una cuestión importante tratar de mantener a los insectos fuera del alcance de los caballos. Para que no sean un problema, prestaremos atención a ciertos aspectos como el agua de los bebederos, el aseo del caballo, la limpieza de los establos, entre otras cosas.

Estas pequeñas cosas resultan fundamentales para mantener saludable a tu caballo durante el verano. Estos meses de calor resultan duros para nuestros equinos, y es que también puede verse afectada su salud.